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Deportes  /  Barça 26/05/2022

La Masia, escuela de formación y fábrica para hacer dinero

Ferran Jutglà se despide del Barça, que cobrará hasta 7 millones por su traspaso al Brujas

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Ferran Jutglà, después de marcar el primer gol del Barça en el partido contra el Elche.

Barcelona"Son muy pocos los que llegan al primer equipo, y muchos menos los que se consolidan en él". Es una de las primeras cosas que les dicen a los jóvenes futbolistas que entran en el plantel del Barça. La escuela de formación de La Massia tiene más de un centenar de jugadores, pero es evidente que no todos caben en la élite. La mayoría van haciendo las maletas a medida que se estrecha la pirámide, hasta que llega el grupo de escogidos que pueden ser profesionales. Aquí llega la segunda elección, los que sirven para el primer equipo y los que no.

Históricamente, el Barça ha dado carta de libertad a los jugadores descartados. Todavía hoy es una práctica habitual, pero desde hace algunas temporadas el club intenta obtener un rendimiento económico de estos futbolistas. "Que no sirvan para el primer equipo no quiere decir que no puedan ser profesionales. Hay vida más allá del Barça", recuerdan a menudo en Sant Joan Despí. Sandro Rosell, con la venta de Thiago al Bayern Múnich por 25 millones el 2013, abrió la veda. Y Josep Maria Bartomeu siguió el mismo camino –evidentemente, no todas las operaciones podían ser tan jugosas como las del centrocampista de origen brasileño.

Un cambio de política que impulsaron Rosell y Bartomeu

Rosell y Bartomeu fueron muy criticados, en su día, por estas operaciones. Los acusaban de vallar el paso al primer equipo de los jóvenes formados en casa para priorizar fichajes de otros equipos. De hecho, durante su mandato solo se consolidó Sergi Roberto. Joan Laporta, ahora presidente, siempre ha defendido un modelo futbolístico en que La Masia es el elemento central. Por este motivo blinda a los jóvenes talentos como Ansu, Pedri, Nico, Ansu y Gavi. Ahora bien, continúa habiendo excedente de jugadores. Y entre esto y la realidad económica, el filial también es, para la junta, una posible fuente de ingresos. La venta de Ferran Jutglà es el último ejemplo.

Jutglà no es un jugador formado en La Masia, propiamente, pero sí un miembro del filial, donde llegó libre el 2021. Debutó con Xavi y se ha reivindicado en el Barça B. Pero no tiene lugar en el primer equipo. Además, por normativa Jutglà no podía ser un futbolista ascensor –por edad, o bien solo jugaba en el filial o, si subía al primer equipo, ya se tenía que quedar–. Una opción era cederlo, pero finalmente se ha optado por la venta. El destino será el Brujas, según avanzaba Relevo, que abonará entre 6 y 7 millones. La operación todavía no es oficial, a pesar de que Jutglà ya se despidió del Barça con una carta colgada en las redes sociales donde agradece al club que haya aceptado venderlo y deja abierta la posibilidad de volver en el futuro.

De los jugadores del plantel, Jutglà no será la única venta del verano. Àlex Collado, Óscar Mingueza y Riqui Puig también están descartados y marcharán –a pesar de que, en algunos casos, como cedidos–. En el caso de venta, todo el dinero que se ingresa se considera un beneficio neto para el club, porque como son de la casa han llegado, contablemente, a coste cero. Un hecho doblemente importante en un verano en que, nuevamente, hay problemas con el límite salarial de la Liga.

Cada año el Barça obtiene rendimiento de los jugadores formados en el plantel

En medio de unos mercados condicionados por el coronavirus, el año pasado solo se pudo hacer caja con Carles Aleñá, que se fue al Getafe por 5 millones. Pero, hace dos años, Carles Pérez (13 millones), Marc Cucurella (11,8) y Rafinha (1,5) dejaron 26,3 millones en la tesorería. Y el verano del 2020 se ingresaron 17,4 millones por Denis Suárez (12,9), Marc Cardona (2,5) y Sergi Palencia (2).

Gerard Deulofeu (13) y Munir el Haddadi (1) fueron las ventas destacadas del verano del 2019; un año antes se había hecho caja con Cristian Tello (4), y anteriormente había sido Bartra (8). El mejor verano fue el del 2016, con los ingresos por Pedro (27) y Deulofeu (6). Aquel año también se vendió a Denis al Vila-real, pero era una operación condicionada porque, después, el Barça lo compró por la misma cantidad, 4 millones. La Masia es una escuela de formación, pero también una buena vía para obtener ingresos.

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