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"Quedan otras dos partes": los motivos de Flick para creer en la remontada

El Barça, que recuperará a Pedri y Raphinha, no tira la toalla contra el Atlético de Madrid en la Copa

Piña de los jugadores del Barça antes de empezar la segunda parte de Copa en el campo del Atlético de Madrid
13/02/2026
4 min

MadridLa última vez que el Barça encajó un 4-0 en contra en la ida de una eliminatoria acabó celebrando una clasificación histórica. El 8 de marzo de 2017, el gol de Sergi Roberto en el último minuto del descuento hacía subir el 6 a 1 en el marcador del Camp Nou y eliminaba un París Saint-Germain que había venido a Barcelona convencido de que tenía el trabajo realizado. Un precedente inolvidable en el que se refleja ahora el conjunto azulgrana, que dentro de tres semanas tendrá que levantar cuatro goles ante el Atlético de Madrid si quiere estar en la final de Copa.

Hay muchos paralelismos entre aquel duelo de ida en País y el de ida en el Metropolitano. Además del marcador, la sensación de que el Barça había jugado muy por debajo de sus posibilidades y que el rival había hecho un partido redondo en el que le había salido todo. También hay tres semanas de margen entre la ida y la vuelta, tiempo para entrenar, entender los motivos de la derrota, recuperarse y buscar soluciones. Con el añadido de que esta vez el Barça tenía dos bajas muy sensibles que, en principio, estarán disponibles en la vuelta. "Es difícil pero vamos a luchar. Tenemos dos partes más. Las tenemos que ganar por 2-0 cada una", decía Hansi Flick, técnico azulgrana.

Diego Simeone, el técnico colchonero, celebró con tanta euforia los cuatro goles de su equipo como prudencia mostró en la sala de prensa. "Es evidente que la eliminatoria no está terminada", repitió en tres ocasiones. Y, mientras los seguidores del Atlético, eufóricos, compraban en demasiados vuelos para la final de Sevilla -los precios se duplicaron en apenas media hora-, Simeone pedía prudencia y ponía el acento en las "ausencias" del Barça, al que atribuía un porcentaje notable del 4-0.

Se refería a Pedri y Raphinha, dos jugadores clave en el esquema de Flick. Ausentes por lesión en el Metropolitano, deberían estar disponibles en el partido de vuelta, previsto para el 3 de marzo. El centrocampista de Tegueste es una pieza clave a la hora de construir el juego de ataque del Barça, mientras que el extremo brasileño es el pulmón que marca la línea a seguir en la primera línea de presión, clave para dificultar la salida de los rivales, que a menudo buscan pases largos aprovechando la defensa adelantada de los azulgranas.

Flick tendrá dos semanas limpias, sin partido en miércoles, para ordenar el equipo

Recuperar lesionados es sólo parte de la hoja de ruta del entrenador en una remontada difícil pero no imposible. También será importante que Flick asee la defensa y busque soluciones para evitar que Balde vuelva a quedar desbordado en unos contra unos o que los rivales se planten en el área con rapidez y, siempre, con algún futbolista libre para el remate. Por eso serán importantes las próximas dos semanas, en las que el Barça no tendrá partido en miércoles y podrá prestar más atención a la táctica y al trabajo físico, otro de los aspectos en los que el Atlético pasó por encima del Barça en el Metropoitano. Los colchoneros, en cambio, estarán ocupados jugando la repesca de la Champions.

"No necesitamos cuatro goles, necesitamos seis", dijo en el 2017 Luis Enrique, entonces técnico culé. Hacía referencia a los riesgos que debería correr el Barça en el sueño de la remontada: dejaría a la defensa muy expuesta y era de prever que tarde o temprano el PSG lo aprovecharía, como así fue. La diferencia es que entonces los goles en campo contrario tenían valor doble. Ahora, sin embargo, esta normativa ya ha pasado a mejor vida. Con unos hipotéticos 4-0, 5-1 o 6-2, el partido se iría a la prórroga.

Simeone, un entrenador que no gestiona bien las ventajas

No se espera un Atlético de Madrid alegre, a la vuelta. Si algo ha caracterizado a Simeone es que el técnico colchonero suele tener dificultades para gestionar las ventajas y opta por un planteamiento ultradefensivo en vez de seguir atacando. Ocurrió el jueves, en la segunda parte, en la que cedió la iniciativa al Barça. La magia de Pedri para filtrar pases, la voracidad de Raphinha por la izquierda y la inspiración de Lamine Yamal partiendo desde la derecha serán claves para generar ocasiones de gol contra una defensa que se prevé totalmente cerrada en el área. Lewandowski o Ferran, como referencia atacante, tendrán que estar hasta en los remates y Fermín u Olmo serán la alternativa con el disparo exterior.

La polémica arbitral condicionó el marcador y el Barça se puso como una fiera por el gol anulado a Cubarsí por un fuera de juego que necesitó siete minutos de revisión. El club, que ya ha protestado en la Federación, sabe que sus quejas no alterarán el resultado de la ida pero confía en que tengan influencia en la vuelta: el objetivo principal es que el árbitro no sea tan permisivo con la dureza física de los colchoneros.

Será, probablemente, el primer partido con 62.000 espectadores en el nuevo Camp Nou, que debe recibir en los próximos días la licencia 1c. Puede ser también la primera noche mágica del remodelado estadio. Flick pidió el apoyo del público y los jugadores prometen guerra. Nadie obvia que es dificilísimo. Pero todo el mundo recuerda que el Barça ya demostró hace unos años posible.

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