Cuatro partes en lugar de dos: ¿el cambio más radical visto nunca en el fútbol?
Muchos entrenadores se quejan por las pausas de hidratación, en las que la FIFA aprovecha para vender más publicidad
Barcelona"Es un cambio radical. Cambia la esencia del juego", dice el seleccionador inglés Thomas Tuchel. "Creo que ya no nos lo quitaremos de encima", añade el defensa neerlandés Virgil Van Dijk. "Básicamente, ya no tenemos un fútbol de dos partes, ahora tenemos cuatro", concluye Didier Deschamps, seleccionador francés. El Mundial de este verano quizás pasará a la historia como el que cambió para siempre este deporte. Las pausas de hidratación, impuestas en teoría para proteger a los jugadores de las altas temperaturas, han dividido el juego en cuatro cuartos.
"Esto es lo que se ha decidido. Y por eso los jugadores y los entrenadores nos adaptamos a esta nueva realidad. Hemos visto cómo podemos cambiar el partido. Hay una incidencia evidente", reconoce Deschamps. Las estadísticas de este Mundial demuestran cómo las pausas de hidratación se han convertido en una especie de tiempo muerto donde los técnicos pueden dar instrucciones y cambiar la dinámica del juego. "Es interesante, hay que ir viendo cómo nos afecta y cómo podemos hacerlo servir para mejorar", reflexiona el catalán Robert Martínez, seleccionador portugués. Muchos equipos que sufren, pueden reaccionar después de estas paradas donde descansan y les dan instrucciones. Datos de la agencia Opta explican que en más de la mitad de los partidos, las pausas han cambiado el guion del partido. Otros no lo ven igual: "Creo que no aporta nada y rompe la esencia del juego", se queja el seleccionador uruguayo, Marcelo Bielsa. "Son pausas cortas, sirven para reiterar lo que ya hemos dicho en el vestuario y poco más", dice el alemán Julian Nagelsmann.
Las pausas de hidratación llegaron por primera vez al Mundial en 2014, después de la petición de los jugadores para los días en que jugaban cuando hacía demasiado calor. Entonces se impuso hacer una pausa en el minuto 30 de cada parte si la temperatura llegaba a los 32 grados. Ahora los paréntesis son de tres minutos aproximadamente en el minuto 22. En teoría la idea era también ayudar a los futbolistas cuando hace calor, pero la FIFA ha impuesto que se haga en todos los partidos. También si hace frío y también en los partidos jugados en estadios cubiertos donde se controla la temperatura. Pausas donde se aprovecha para hacer un corte de publicidad en la señal televisiva, hecho que ha provocado críticas a la FIFA.
750.000 euros de beneficio por partido
"Las pausas son puramente una cuestión deportiva", defiende el presidente Gianni Infantino. "La razón principal es el calor, pero también tenemos que entender que en una competición como la Copa del Mundo, jugada durante 39 días, con equipos que potencialmente juegan ocho partidos en estos 39 días, tener un momento de descanso es extremadamente importante. Lo hacemos para ayudar a los jugadores", razona el dirigente italiano, quien defiende que "hacer estas pausas no nos aporta a la FIFA ningún beneficio económico, no tenemos ingresos extras, ya que todos los acuerdos comerciales se firmaron con mucha antelación". Expertos citados por la BBC, sin embargo, explican que el dinero tiene mucho peso en estos cambios. Las televisiones con derechos del Mundial pueden decidir si emiten una publicidad o no durante la pausa. Una franja publicitaria en la mitad de cada parte puede aportar beneficios de 750.000 euros por partido a la cadena. En un Mundial, la cifra total sería de más de 250 millones, si esta medida sigue adelante.
Según la IFAB, el organismo que controla las leyes del fútbol, la idea de las pausas cuando no hace calor "ayuda a estandarizar las condiciones bajo las cuales se disputa un torneo". Es decir, como la parada puede ayudar a los entrenadores a cambiar el guion de un partido, la IFAB apuesta por hacerlo en todos los duelos, aunque llueva, haga frío o los jugadores no estén cansados. "Es tener cuatro partes, más o menos", decía Tuchel, seleccionador de Inglaterra. "Puede tener cosas buenas, pero cambia dramáticamente la forma en la que entendemos nuestro deporte", añadía. De hecho, buena parte de los aficionados presentes en los estadios pitan, cuando se detiene el juego, especialmente los europeos. Otros, como los latinoamericanos, han visto cómo esta medida de tener cuatro cuartos también se prueba en sus torneos de clubes. "Si se trata de hacer dinero tengo la sensación de que esto se quedará", decía el neerlandés Van Dijk. Una vez acabe este Mundial, la FIFA tendrá que valorar cómo han funcionado los cambios en el reglamento relativos al uso del VAR o estas pausas. Y en función de lo que decidan, se podría ir institucionalizando un fútbol dividido en cuatro cuartos.