El renacimiento del fútbol en Reus: "Oliver llevaba el club como un cacique. Ahora, en cambio, tenemos un club abierto"
Seis años después de la desaparición del Reus Deportiu, la ciudad se anima con el posible ascenso del Reus Reddis a Primera RFEF
BarcelonaCuando en 2019 todo se fue al traste, seguramente poca gente se imaginaba que la ciudad de Reus seguiría disfrutando con su fútbol. Después de años de una gestión irresponsable que provocó escenas vergonzosas, la Liga decidió expulsar al Reus Deportiu con la temporada empezada en la Segunda División. Joan Oliver, ex director general del Barça en la primera época de Joan Laporta, había conseguido llevar por primera vez al Reus hasta la Segunda División española, pero lo hizo jugando tan fuerte que se picó los dedos. Se enemistó con la afición, dejó de pagar y no encontraba a quién vender la entidad. En lugar de dar gloria al fútbol reusense lo hundió.
En 2020 el Reus desaparecía oficialmente porque no superó un concurso de acreedores. Parecía el fin, con la muerte de un club centenario. Pero seis años más tarde, más de mil reusenses y reusensas llenaron el fin de semana pasado el lateral del Estadio Olímpico de Terrassa para ver cómo el Reus Reddis se clasificaba para jugar el play-off de ascenso a Primera RFEF. Si supera dos eliminatorias, Reus tendrá de nuevo un equipo en la tercera división del fútbol estatal, donde podía encontrarse con el Nàstic de Tarragona para revivir el gran derbi. El partido de ida de la primera ronda es este sábado a las 19 h en el Municipal de Reus. En seis años Reus ha pasado de vivir un triste funeral a ilusionarse más que antes.
de ascenso a Primera RFEF, en la que vuelve a ponerse el nombre de la ciudad de Reus en un lugar de mérito futbolístico a nivel estatal, te diría que ni una súbita racha de euforia me habría hecho imaginar una situación tan positiva y al alza como la actual", añade.
"Lo que se hizo fue buscar el club de la ciudad que tuviera el equipo más arriba, y era el Reddis, con equipo en Segunda Catalana. Era un club que ya había hecho más o menos de filial del Reus en su momento, y que acabó votando a favor de sumarse al proyecto", comenta Rauet. Así nace el Reus Reddis, que adopta los colores rojo y negro del Reus Deportiu. Inicialmente este nuevo equipo aplegaría apenas unas 200 o 300 personas. Pero era el primer paso de una historia muy bonita. "Entre todas las partes supimos entender qué era lo que se necesitaba en aquel momento. El nombre de Reus había quedado manchado deportivamente hablando, y la decisión se tomó apostando por la unión de todos los que podían empujar hacia el éxito. Era un reto tan ambicioso como ilusionante para tantos seguidores de fútbol que habían visto desaparecer una pasión que meses antes era impensable que se esfumara como acabó haciendo", explica Alexis Gómez. "Si ahora me preguntas si intuía que esto estaría así en aquel momento, cuando nos encontramos en una categoría semiprofesional y compitiendo por un play-off de ascenso a Primera RFEF, en que se vuelve a poner el nombre de la ciudad de Reus en un lugar de mérito futbolístico a nivel estatal, te diría que ni una súbita racha de euforia me habría hecho imaginar una situación tan positiva y al alza como la actual", añade.
El Reus Reddis comenzó a encadenar ascensos con el apoyo de empresarios locales y el Ayuntamiento. Y cada vez más gente volvía al campo, y muchos, gente joven. "Después de la pandemia hay un boom en el fútbol catalán de gente joven que va a los campos, pasa en toda Cataluña. En Reus también. Gente que se quiere sentir parte del club de su ciudad, que defiende su comunidad. El Reus de antes la gente lo sentía lejano, ahora el sentimiento de pertenencia es muy fuerte. Los aficionados se encargan de hacer saber a la directiva que tienen voz y son protagonistas. Cuando este año se hizo una jornada económica, por ejemplo, la gente se quejó por el precio demasiado elevado y consiguieron cambiar las cosas", dice Rauet. Además, para crear vínculos se ha apostado por gente de la casa. "Hacemos un poco como el Athletic con los vascos, pero con gente de nuestra zona. Casi todo el equipo es de la zona de Reus o del Camp de Tarragona. Tenemos un andaluz, el Sandro Toscano, con sangre italiana pero de Cambrils... El portugués Vaz es de fuera, pero jugó en el último Reus que desapareció y ha querido volver. El resto, gente local, jugadores como Ramon Folch, que ha vuelto a casa. Esto refuerza los vínculos. Los jugadores se lo sienten suyo", dice el periodista.
Cosas de la vida, el Reus Reddis se clasificó para el reusense. Y es un gran comunicador. Sabe de dónde venimos y recuerda que luchamos por el legado del viejo Reus en cada rueda de prensa", explica Rauet. "Es el diseñador, capitán y baluarte de un proyecto de ciudad tanto deportivo como social. Su labor ha sido clave para formar año tras año una plantilla competitiva con gente del territorio a pesar de no tener un presupuesto ilimitado, y saberla exprimir para dar tantos y tantos éxitos sobre el césped. Y además su discurso enaltece el sentimiento rojinegro en cada rueda de prensa", añade Gómez.
Cosas de la vida, el Reus Reddis se clasificó para el play-off de ascenso ganando 0-1 en Terrassa y dejando fuera al Barça Atlètic, el club presidido por Joan Laporta, socio de Oliver en la aventura en el Reus Deportiu. "Es justicia poética. La gente no olvida lo que hicieron, y cuando se jugó en el Estadio Johan Cruyff se cantó contra Oliver y Laporta. Oliver llevaba el club como un cacique. Era una especie de dictador. En el campo no se ponía música por megafonía porque le molestaba, por ejemplo. Cuando hicieron debutar con el equipo al hijo de Laporta, ordenó que el apellido no se dijera por los altavoces. Dejó morir las peñas, ignoraba a la afición... Ahora, en cambio, tenemos un club abierto, con peñas, con buena comunicación en las redes y que entiende la ciudad, con ideas como hacer una camiseta inspirada en Antoni Gaudí", añade el periodista, que ha sido clave a la hora de destapar la mala gestión con dos documentales sobre los años de Oliver en el palco.
"Ahora mismo tenemos cinco procedimientos independientes en fases previas. La tesis es que podría demostrarse que era una estafa, que querían vender un club que ya estaba arruinado. Su idea era subirlo a Primera para venderlo bien de precio, pero se les torcieron los dedos. Ahora estamos en las diligencias previas y a la espera de juicio. En algunos casos han llegado a devolver dinero a inversores que se sintieron engañados. Es decir, ya admiten algunos de los hechos", comenta Rauet.