El Mundial de las sorpresas: la selección más pequeña toca el cielo
Curazao, goleado por Alemania en su debut, empata contra Ecuador demostrando su optimismo y talento
BarcelonaUn viejo autobús de los años 60 de esos que llevan niños a la escuela llegaba al campus de la Florida Atlantic University, en Boca Raton. Dentro del vehículo sonaba música a todo volumen. Ritmos de soca, tumba o seú. Los ritmos que suenan en la isla caribeña de Curazao. La selección más pequeña de la historia de los mundiales debutó en la fase final siendo goleada 7-1 por Alemania, pero no pierden el optimismo. "El simple hecho de estar aquí ya es un éxito. Disfrutaremos de cada minuto" decía el jugador Leandro Bacuna antes de jugar su segundo partido contra Ecuador. Los jugadores volvieron a usar este bus que han pintado de color azul, como la camiseta de la selección. Dentro han puesto hojas de palmeras, decorándolo en un homenaje a los autobuses que te puedes encontrar en la isla, vehículos de segunda mano destartalados comprados por el gobierno local. Les ha traído suerte, ya que han empatado contra Ecuador en un partido donde han tenido algunas ocasiones claras de gol. El héroe, sin embargo, ha sido el veterano portero de 37 años Eloy Room, quien se ha convertido en el portero que realiza más paradas en un partido de un Mundial, con 15 actuaciones de mérito.
Con una población de 158.000 habitantes, esta isla caribeña frente a la costa de Venezuela que depende administrativamente de los Países Bajos ya había protagonizado una de las grandes sorpresas de las eliminatorias superando a equipos de cierta tradición como Costa Rica, Jamaica o Guatemala. "Llevamos años haciendo buen trabajo, pero estar en el Mundial es un sueño hecho realidad", dice Gilbert Martina, presidente de la Federación. Una selección donde solo uno de los futbolistas convocados, Tahith Chong, ha nacido en la isla. El resto son ciudadanos de los Países Bajos hijos de inmigrantes que marcharon a Europa a buscar una mejor vida. Por lo tanto, en el fondo el éxito nace gracias a jugadores que no forman parte de estos 158.000 habitantes. Curazao es un pequeño paraíso para ir de vacaciones, pero el turismo no da trabajo a todo el mundo y durante décadas, muchos jóvenes de las posesiones neerlandesas en el Caribe marchaban hacia Europa, ya fueran nacidos en Aruba, Surinam o Curazao. Surinam alcanzó la independencia, pero el resto de territorios todavía forman parte del reino de los Países Bajos. Contra Ecuador de hecho, el Rey neerlandés estaba en la grada animando con la camiseta azul del equipo.
"La gente nos ve siempre divirtiéndonos y bailando. Estamos todos juntos. Pero tan pronto como el árbitro pita, solo tenemos una cosa en mente: conseguir un resultado", explica Leandro Bacuna, el capitán. "Somos neerlandeses que hemos crecido en buenos clubes. Pero estamos orgullosos de nuestras raíces. Hemos crecido en casas donde se escuchaba música caribeña con platos tradicionales de allí a la hora de cenar. Poder representar la tierra de nuestros padres nos emociona", añadía. Cuando Curazao llega a los estadios o sale a entrenar, lo hace escuchando ritmos de su isla, como canciones del popular cantante Kevv. Su buen humor y el ritmo caribeño, sumado al hecho de ser la selección más pequeña, ha hecho que se disparen las peticiones para ir de vacaciones a Curazao, tal como ha explicado el departamento de turismo de la isla. Y muchos aficionados les siguen, conscientes de que quizás no les veamos nunca más en un Mundial.
Un entrenador especial
Y todo, con un veterano de los banquillos entrenándolos. El técnico neerlandés Dick Advocaat, un trotamundos que había ganado ligas con el PSV y dirigido selecciones como los Países Bajos, Rusia o Serbia, fue el escogido hace dos años para dirigir la selección, consiguiendo buenos resultados. Pero una vez ya se habían clasificado, renunció al cargo, ya que priorizó cuidar a su hija, que sufría una enfermedad. Por suerte, la hija se ha ido recuperando y Advocaat pudo volver al cargo, convirtiéndose en el entrenador más veterano de todos los tiempos en dirigir un partido en el Mundial. En 1994, cuando el Mundial se hizo por primera vez en los Estados Unidos, él dirigía los Países Bajos. Ahora ha vuelto con Curazao.
Una selección joven, creada justo en 2011 después de un cambio político clave. En 2010 se disolvió una entidad llamada Antillas Neerlandesas, que reunía un montón de islas caribeñas propiedad de los Países Bajos desde que se las robaron a los españoles en el siglo XVII. Curazao y San Martín pasaron a ser naciones constituyentes dentro del Reino de los Países Bajos, junto con Aruba, que ya se había separado de las Antillas Neerlandesas en 1986. Esto abrió la puerta a que pudieran tener selección oficial, ya que el gobierno neerlandés lo permitía.
Kluivert, clave
Los primeros años jugaban con la selección futbolistas nacidos en la isla. Pero la Federación decidió empezar a llamar a futbolistas profesionales neerlandeses con raíces en la isla para elevar el nivel. El fútbol neerlandés no se puede entender sin los hijos de estos territorios caribeños. Hombres como Gullit, Rijkaard o Hasselbaink eran hijos de inmigrantes de Surinam. En la familia Kluivert, el padre era de Surinam y la madre de Curazao y por este motivo Patrick Kluivert fue seleccionador de Curazao hace unos años. De hecho, cuando el exjugador del Barça fue escogido para dirigir la selección, se encontró un fuerte debate: muchos ciudadanos de Curazao no acababan de ver con buenos ojos que se convocaran solo jugadores europeos, aunque fueran hijos o nietos de vecinos suyos. Kluivert acabó con el debate organizando un amistoso entre jugadores locales y europeos. Golearon a los europeos por 6-1. Fue el momento en que el debate acabó.
Curazao mezcla jugadores que militan en clubs de primera división europeos de media tabla con otros que han ido a parar a destinos remotos, como Gervane Kastaneer, un exjugador del Castellón que ahora juega en Malasia. Jugadores que de pequeños quizás soñaban en jugar un Mundial con los Países Bajos, tal como lo están haciendo Quinten Timber y Jorrel Hato, convocados por Koeman. Dos jugadores con raíces en Curazao. Los que han subido al bus de Dick Advocaat, lo han hecho con buen ritmo, buen humor y disfrutando del momento. Cuando acabó la derrota contra Alemania por 7-1, en lugar de quejarse quisieron valorar el camino hecho hasta entonces. Y movieron las caderas bailando ritmos caribeños, preparándose para el segundo partido. Y en este, ya han conseguido un punto. Un punto que han celebrado bailando en el vestuario acompañados de los monarcas neerlandeses.