Tres marcas de ropa ganan su Mundial particular

Adidas, Nike y Puma visten a tres de cada cuatro selecciones, una alternancia que se repite edición tras edición y se extiende a las competiciones europeas

Imagen de Alemania-Curazao del Mundial 2026.
Sebastián Marín
17/06/2026
3 min

BarcelonaA pesar de que este es el Mundial con más selecciones participantes de la historia, las equipaciones continúan concentradas en manos de pocas marcas. De hecho, a pesar de que esta edición presenta la mayor diversidad de fabricantes hasta ahora, con 13 marcas representadas, Adidas, Nike y Puma mantienen un dominio abrumador: visten a 37 de las 48 selecciones clasificadas, es decir, tres de cada cuatro equipos que aspiran al trofeo dorado.

En las últimas dos décadas, la variedad de marcas presentes en los terrenos de juego mundialistas se ha casi duplicado. Si en el Mundial de Alemania 2006 solo participaban siete fabricantes diferentes, hoy la cifra llega a trece. Aun así, entre las ediciones de 2006 y 2022 el número de marcas representadas nunca superó la decena. Durante este período, firmas como Joma, Lotto, Erreà o New Balance consiguieron hacerse un lugar en la gran cita del fútbol internacional, pero con el paso de los años han ido desapareciendo del escenario mundialista.

Una hegemonía que se extiende a los clubes

La hegemonía de Nike, Adidas y Puma no es exclusiva de las selecciones. También se reproduce en las grandes competiciones de clubes. En la Champions League, estas tres marcas vistieron a 27 de los 36 equipos que esta temporada aspiraban a destronar al París Saint-Germain. Históricamente, la concentración había sido aún mayor: en la edición 2013-14, Nike y Adidas ya equipaban a 28 de los 32 participantes.

En las grandes ligas europeas también se observa una tendencia similar. En la Liga española, el número de marcas presentes ha disminuido notablemente en los últimos años: de las 14 que convivían la temporada 2011/12 se ha pasado a las 9 actuales, con Nike y Adidas responsables de una de cada tres equipaciones de Primera División. Una situación comparable se da en la Premier League, la Bundesliga y la Ligue 1, donde el mercado se reparte entre una decena de fabricantes. La excepción es la Serie A italiana, que mantiene una diversidad más elevada y llegó a reunir hasta 15 marcas diferentes durante la temporada 2024/25.

La clave: contratos de larga duración

Aunque en los últimos años algunas selecciones históricas han cambiado o tienen previsto cambiar de proveedor técnico, los contratos a largo plazo continúan siendo una pieza fundamental de la estrategia de las grandes marcas. Casos como el de Portugal, que en 2025 pasó de Nike a Puma después de casi tres décadas de vinculación, o el de Alemania, que en 2027 vestirá Nike después de más de setenta años asociada a Adidas, evidencian la importancia de unos acuerdos cada vez más largos y lucrativos.

La dimensión económica de esta competencia es considerable. Nike pagará cerca de 100 millones de euros anuales para convertirse en el nuevo patrocinador técnico de la Federación Alemana, una de las cifras más elevadas registradas jamás en este sector. En comparación, la Asociación del Fútbol Argentino renovó en 2024 su acuerdo con Adidas hasta 2038 por unos 15 millones de euros anuales. La Federación Francesa, por su parte, amplió ese mismo año su vinculación con Nike hasta 2034 en un contrato valorado también en cerca de 100 millones por temporada.

La selección española representa otro ejemplo de estabilidad contractual. Adidas viste a los combinados estatales desde 1991 y el acuerdo vigente, prorrogado hasta 2030, garantiza a la RFEF unos ingresos fijos de unos 20 millones de euros anuales, a los que se añaden incentivos vinculados a resultados deportivos y ventas.

La resistencia de las marcas nacionales

Más allá del dominio de las tres grandes marcas, el Mundial también sirve de escaparate para fabricantes con una presencia mucho más reducida en la élite del fútbol internacional. Es el caso de Kelme, de origen valenciano y que equipa a las selecciones de Bosnia y Herzegovina y Jordania, o de marcas de carácter local como Majid (Irán), 7Saber (Uzbekistán) y Marathon (Ecuador).

La cita mundialista también cuenta con la presencia de firmas históricas que han perdido protagonismo en las grandes ligas europeas, pero que mantienen vínculos con algunas selecciones. Es el caso de Umbro, proveedora de la República Democrática del Congo, o de Reebok, que vuelve al escenario internacional de la mano de Panamá.

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