Las campeonas del mundo que por fin son escuchadas
La Generalitat da un paso adelante en el reconocimiento del alto rendimiento para el patinaje artístico catalán después de años de reclamaciones
BarcelonaHacía muchos años que las patinadoras catalanas eran invisibles a ojos de las instituciones. Año tras año, conseguían podios internacionales íntegramente catalanes y situaban el patinaje artístico en la élite mundial. Sin embargo, desde la Generalitat el silencio era la respuesta. Como si la exigencia de esta disciplina no fuese equiparable a la de otros deportes. Pero la semana pasada, después de mucha insistencia y años de reivindicación, hubo un avance significativo que comienza a reconocer una realidad que hace tiempo que es incuestionable. La Comisión Extraordinaria de Evaluación del Alto Rendimiento Catalán, a petición de la consejería de Deportes, aprobó unos criterios que permitirán que la Federación Catalana de Patinaje pueda presentar candidaturas de deportistas de la disciplina de shows, dentro del sistema del alto nivel catalán. "Es una muy buena noticia y la verdad es que estamos contentos", explica la capitana del CPA Olot, Julia Casadevall. "Creemos que es un paso muy importante. Una primera forma de reconocer todos los años de esfuerzos y logros internacionales".
Desde la Federación, el acuerdo también es visto con buenos ojos. Su presidente, Benjamín Pons, lo resume con claridad: "Hemos mejorado y, sobre todo, hemos abierto el cuello de la botella". Además, también dice que es la primera vez que se ha tenido en cuenta la realidad específica de esta disciplina: "Se nos ha dado la posibilidad de incidir en las decisiones. Si nos esforzamos por hacerlo bien, entrarán más deportistas". El problema era que el sistema no estaba pensado para ellas, puesto que la normativa del alto nivel está diseñada para deportes individuales o para disciplinas colectivas que compiten con selecciones. Sin embargo, la modalidad de show quedaba fuera de este esquema, teniendo en cuenta que, cuando los equipos acceden a los torneos internacionales, lo hacen en nombre de los clubs. Esta diferencia estructural hacía que, a pesar de acumular logros internacionales, no pudieran acceder al alto rendimiento.
Ante esta situación, en 2018 se intentaron adaptar los criterios para incluir el patinaje de show en el sistema de alto nivel. Sobre el papel, el reconocimiento existía, pero en la práctica era inalcanzable. Los requisitos exigían haber participado al menos en un campeonato de Catalunya en la modalidad individual o por parejas, acreditar al menos tres años en la disciplina de show y, sobre todo, haber conseguido una medalla en un Europeo o Mundial con la participación mínima de seis países.
Este último punto se convertía en el principal obstáculo. Las dificultades económicas para competir fuera de Europa hacían que a menudo no se llegara a ese mínimo de participación internacional, especialmente en competiciones celebradas en América o Asia. Al no poder cumplir la condición, el reconocimiento era como si no existiera. Con el nuevo acuerdo, los criterios se flexibilizaron. Ahora es necesario haber participado en un campeonato de Cataluña de individual o solo dance en los últimos cinco años, haber competido en modalidad de show en los últimos dos años y haber sido campeón de Europa o medallista mundial en competiciones con al menos cuatro países. Asimismo, también se permite acreditar este requisito tanto en la temporada en curso como en la anterior; un cambio clave, teniendo en cuenta las dificultades de participación internacional en determinadas sedes.
Un punto de partida para cambiar las cosas
"Para nosotros, pasar de seis a cuatro países es mucho –destaca Pons–. Y el hecho de que también cuente el año anterior nos ayuda muchísimo". En la misma línea, el secretario de Deportes de la Generalitat, Abel Garcia, subraya: "Lo que queremos es situar a los deportistas en el centro. Ellos no son responsables de que participen pocos clubs en representación de otros países en los campeonatos internacionales". El decreto establece que las federaciones podrán presentar candidaturas ya este mes de abril, con una primera resolución en junio y una segunda ventana en octubre, antes de su publicación definitiva en diciembre.
Este nuevo escenario supone un paso adelante para el patinaje. Especialmente en ámbitos como el educativo. El consejero de Deportes, Berni Álvarez, lo destaca así: "Este acuerdo les permitirá entrar dentro del programa de ayudas universitarias y tener más facilidades a la hora de desarrollar su carrera universitaria". Según Casadevall: "Esto será clave para poder seguir compitiendo sin tener que preocuparnos tanto por llegar a una nota de corte".
Ahora bien, este avance no llegará, de entrada, a todo el mundo. Pese a haber reducido la participación internacional de seis en cuatro países, los criterios siguen exigiendo una trayectoria previa en la modalidad individual que muchas patinadoras de show no cumplen. Un ejemplo lo encontramos en el CPA Olot: sólo cuatro de las 25 patinadoras que forman parte del show grande podrían solicitar actualmente la condición de alto nivel. "Muchas llevan cinco años dejando al individual para dedicarse 100% al show", explica Casadevall.
Una situación similar la vive el CPA Tona. El club de Osona es uno de los referentes en la modalidad de show y, habitualmente, participa en campeonatos internacionales. Este año, los buenos resultados en las primeras competiciones catalanas les permiten volver a aspirar a citas internacionales. Sin embargo, incluso en el mejor de los escenarios, ninguna de las patinadoras podría pedir reconocimiento de alto nivel, ya que no han participado en un campeonato de Cataluña de libre o solo dance en los últimos cinco años.
También es paradigmático el caso de Sergi Canales. El patinador del AS Cunit, reconocido como mejor deportista catalán en 2024, no podrá acceder al reconocimiento. Pese a haber sido campeón de Europa y tercero del mundo en individual en el 2019, acumulando títulos europeos y podios mundiales en cuarteto y grupo pequeño, desde el 2021 hasta el día de hoy, queda fuera de los criterios porque hace siete años que dejó la modalidad de libre.
Ante este escenario, la Federación insiste en que el acuerdo es sólo un punto de partida. "Primero tenemos que hacer la prueba, pero cuando tengamos claros los números y podamos realizar un testaje de los deportistas que han entrado, si no estamos satisfechos con los resultados, lucharemos por cambiarlo", admite Pons. El sector celebra haber logrado, por primera vez, romper con la invisibilidad. El reto, a partir de ahora, será ver hasta que punto el reconocimiento se traduce en oportunidades reales para los patinadores.