El día que un árbitro dejó al Espanyol sin Champions
Este sábado el conjunto blanquiazul visita el Sadar, un campo de mal recuerdo para los periquitos
BarcelonaEn el campo del Osasuna el Espanyol ha celebrado permanencias y ha llorado descensos, pero en el imaginario popular blanquiazul el estadio de El Sadar está profundamente ligado al nombre de un árbitro muy mediático: Eduardo Iturralde González. Hace más de 20 años del episodio que dio origen a su leyenda negra entre la masa social periquita; a pesar del paso del tiempo, no hay aficionado del Espanyol que no se acuerde de él cuando su equipo compite en Pamplona. Y este sábado (16.15, Movistar+ LaLiga y DAZN), seis días después de la polémica arbitral contra el Sevilla, el conjunto catalán vuelve a visitar la capital navarra para enfrentarse al Osasuna.
Corría mayo de 2005. Era la penúltima jornada de Liga y el Espanyol estaba inmerso en la lucha por acabar entre los cuatro primeros. Si ganaba en El Sadar dependería de sí mismo para conseguirlo. Era una oportunidad histórica para clasificarse para disputar la Champions League por primera vez en su historia. Maxi Rodríguez marcó el 0-1, pero poco después Alberto Lopo se hizo el empate en propia. A media hora del final se produjo la acción que todavía hoy se recuerda en el RCDE Stadium.
“No nos lo acabábamos de creer”
Maxi recibió por el lado izquierdo e hizo un centro que Toni Velamazán convirtió en gol anticipándose a la defensa del Osasuna. Pero el árbitro asistente, Roberto Díaz Pérez del Palomar, levantó la bandera e Iturralde González inmediatamente anuló el gol. “No nos lo acabábamos de creer. Aunque no había imágenes en directo, estaba muy claro que no era fuera de juego. Cuando vimos la acción repetida por la televisión nos indignamos mucho. Se entiende que haya equivocaciones en márgenes pequeños, pero es que era muy evidente. A veces te hacen malpensar”, comenta en el ARA Àngel Morales, entonces jugador blanquiazul. Aunque estaba lesionado, vivió el partido en directo porque, dada la trascendencia del enfrentamiento, el técnico Miguel Ángel Lotina hizo viajar a toda la plantilla a Pamplona.
“Hemos hecho méritos para ganar. Incluso hemos hecho un gol que era legal. Pero hemos tenido la mala suerte de que el linier se ha equivocado. Le he preguntado por qué lo había anulado y su respuesta ha sido contundente: «Sí, posiblemente me he equivocado»”, dijo Lotina después del partido, que acabó 1-1. Mientras el entrenador periquito atendía a los medios en la sala de prensa del Sadar, Velamazán discutía educadamente sobre la acción con Iturralde González, que en caliente defendía que Díaz Pérez del Palomar lo había visto claro y que era fuera de juego.
Al cabo de un año, cuando volvió a coincidir con Velamazán, el colegiado vasco le reconoció el error y se disculpó con él por la decisión que dejó al Espanyol fuera de la Liga de Campeones. Los blanquiazules acabaron la Liga 2004-05 quintos con 61 puntos, uno menos que el Betis. “Nos tuvimos que conformar con clasificarnos para la Copa de la UEFA”, dice Morales con resignación.
Declarado 'persona non grata'
Cinco años más tarde, en un comunicado sin precedentes, la Federación Catalana de Peñas del RCD Espanyol (FCPE), el principal agente social blanquiazul, declaró a Iturralde González persona non grata por sus "graves errores permanentes siempre en contra del Espanyol”, enumerando una serie de decisiones del colegiado, a su parecer erróneas, que habían perjudicado al conjunto catalán: “La inexistente pena máxima señalada este miércoles en el estadio de La Romareda, la señalada en el Camp Nou en la primera vuelta del campeonato, la extraña expulsión del año pasado en Valencia de un jugador de nuestro club cuando el marcador era favorable, o la privación de entrar en la Champions League al anular un gol legal en Pamplona ya hace algunas temporadas".
Por todo ello, la FCPE solicitó al Comité Técnico de Árbitros que Iturralde González no pitara nunca más al Espanyol. La petición no prosperó, y antes de retirarse, en 2012, aún arbitró otro partido del conjunto catalán. Más de 20 años después del error del Sadar su nombre continúa estrechamente vinculado al campo de Osasuna en el imaginario periquito y todavía resuena en Cornellà-El Prat, sobre todo cuando un árbitro toma una decisión que perjudica al conjunto blanquiazul.