A la lírica del Espanyol de Sarabia solo le falta el gol
El conjunto periquito empata (0-0) en casa contra el Deportivo de la Coruña en el debut de su nuevo entrenador
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Cornellá de LlobregatLa era Eder Sarabia comenzó con el técnico vasco en una tribuna del RCDE Stadium y su segundo, Jon López, dirigiendo desde el banquillo debido al partido de sanción que arrastraba el nuevo entrenador blanquiazul. La perspectiva que le otorgaba la altura de Cornellà-El Prat le permitió escudriñar las fortalezas y carencias de un conjunto desacostumbrado a llevar la iniciativa, al cual le faltó un punto de mala leche para convertir en tres puntos el buen fútbol exhibido frente al Deportivo de la Coruña (0-0). Quedó claro que a partir de ahora la afición blanquiazul se divertirá, falta ver si también celebrará victorias. Con el primer diagnóstico en la mano, Sarabia dispone ahora de dos semanas de parón por selecciones para pulir los detalles de una propuesta que, de momento, convence más por el juego que por los resultados.
Una nueva dimensión futbolística
El once revolucionario que planteó el vasco, con dos laterales -Omar El Hilali y Quilindschy Hartmann- haciendo de centrales y dos extremos -Tyrhys Dolan y el joven Alejandro Santiago- de carrileros, en una defensa de tres, evidenciaba las intenciones de un técnico con unas convicciones muy marcadas y una propuesta de juego valiente que desde buen principio se plasmó sobre el césped. Con más del 70% de posesión, el Espanyol habría podido llegar al primer cuarto de hora con una ventaja de uno o dos goles. Suerte tuvo el Deportivo de las paradas de Leo Román, que le negó el tanto a Roberto Fernández y a Alejandro Santiago. En medio de una ocasión y la otra, se detuvo el partido para recordar a Jesús de Miguel con un minuto de silencio. Fue muy emotivo.
También rondó el gol Pere Milla, una de las grandes novedades en la alineación y uno de los futbolistas más activos de los periquitos, de lo más intensos con balón y sin él. Al delantero ilerdense y a Roberto les faltó puntería para encontrar el camino del gol. El Dépor, bien ordenado atrás, buscaba un error de los locales, pero la suplencia de Pierre-Emerick Aubameyang mermaba sus opciones de aprovechar las escasas concesiones de los periquitos, valientes pero no suicidas. Si hacía falta hacerlo, Àngel Fortuño, que se mantuvo en el once a pesar del cambio de entrenador, jugaba en largo. Ya explicó Sarabia en su presentación que con el tiempo había aprendido que su propuesta futbolística admitía matices.
El cansancio y la presencia de Aubameyang, que entró al comienzo de la segunda parte, igualó fuerzas entre el Espanyol y un Deportivo de la Coruña, que no renunciaba a ganar: el técnico catalán Antonio Hidalgo también dio entrada al exazulgrana Adama Traoré, pitado como Marc Casadó, para revolucionar el juego de su equipo.
Ni uno ni otro, ni tampoco Javi Hernández, el máximo asistente de los blanquiazules, tuvieron el impacto que imaginaban sus entrenadores en un partido que ni Roberto ni Marcos Fernández pudieron decantar en el 90', en un contragolpe magistral de los periquitos. Entre Leo Román y Villares frustraron el primer triunfo del Espanyol de Eder Sarabia, al que le faltó puntería para ganar en el día de su debut.
- Espanyol: Fortuño, El Hilali, Cabrera, Hartman, Edu Expósito (Moscardo, 78'), Pol Lozano, Dolan (Zaragoza, 78'), Santiago (Vanja, 87'), Cala (Javi Hernández, 63'), Pere Milla (Marcos, 78') y Roberto. Entrenador: Jon López.
- Deportivo: Leo Román, Altimira, Loureiro, Giménez, Quagliata, Mella (Adama Traoré, 60'), Mario Soriano (Casadó, 72'), Amatucci, Yeremay (Villares, 46'), Bil Nsongo y Luismi Cruz (Aubameyang, 46'). Entrenador: Antonio Hidalgo.
- Goles: 1-0 Baena (89').
- Árbitro: Alejandro Quintero (Comité Andaluz).
- Tarjetas amarillas: Luismi (39'), Roberto (44'), Cabrera (73'), Santiago (77'), Villares (80'), Amatucci (83') y Moscardo (89').
- Estadio: RCDE Stadium, 31.030 espectadores.