Una rosa con espinas: el Espanyol se desangra en Vallecas
Un gol de Camello después de un penalti parado por el catalán Cárdenas a Kike García complica la permanencia de los periquitos (1-0)
BarcelonaComo ya es habitual cada 23 de abril, el Espanyol regaló rosas azules a todas las socias que se acercaron a su estand de Rambla Catalunya. También en Madrid, a los aficionados periquitos desplazados a Vallecas, donde el conjunto catalán jugó con la senyera y una rosa en el pecho. Lo que no les regaló es una victoria, imprescindible para alejar el fantasma del descenso después, de ahora ya, quince partidos consecutivos sin ganar. Ni con un penalti a favor, errado por Kike García, pudo marcar. Parece un maleficio, un mal de ojo. En un partido accidentado cargado de nervios y precipitación, ni siquiera pudo empatar porque Camello marcó a las postrimerías (1-0), y esto enciende todas las alarmas. La zona roja está a cinco puntos y el conjunto catalán recibe el próximo lunes en Cornellá-El Prat al penúltimo clasificado, un Levante en estado de gracia que amenaza a un Español que ya no sabe cómo cortar la hemorragia que lo está desangrando.
Un rival lleno de bajas
La alineación de Manolo González en Vallecas era una declaración de intenciones. El gallego salió con una doble punta formada por Kike García y Roberto Fernández y un tercer delantero, Pere Milla, en la banda izquierda. Sin Urko González, sancionado, y frente a un Rayo cargado de bajas en la retaguardia –tres de sus centrales no estaban–, el entrenador blanquiazul buscaba el fútbol directo para hacer daño a la inédita defensa rival. En el medio del campo sí que estaba Edu Expósito, que estuvo muy cerca de hacer el primero con un disparo muy lejano que hizo lucirse al egarense Dani Cárdenas, sustituto bajo palos de Batalla. Habría sido uno de los goles de la temporada.
Con un remate mucho menos estético, casi de fútbol sala, a pie parado, Roberto volvió a rozar el gol. Poco a poco se le empezaban a ver las costuras defensivas al Rayo, que dependía de alguna genialidad de Isi Palazón entre líneas para inquietar la portería de Marko Dmitrovic, prácticamente desapercibido durante la primera media hora. Las imprecisiones blanquiazules y el exceso de pelotazos que Roberto y Kike no podían ganar reavivaron al conjunto local, todavía más necesitado de puntos que el Espanyol. Los madrileños, que la semana que viene disputarán las semifinales de la Conference League, empezaron el partido con solo dos puntos de margen sobre el descenso.
No le gustaba nada a Manolo el cariz que estaba tomando el enfrentamiento y dio gracias de que su equipo llegara al descanso con el empate en el marcador, que ayer era provisional en Vallecas por problemas técnicos. Alemão, con un remate de cabeza a centro de Ratiu, había estado a punto de inaugurarlo. Para intentar arreglarlo, el técnico gallego hizo entrar a Charles Pickle en lugar de Pol Lozano, amonestado. El inicio del segundo tiempo se demoró por otro contratiempo: había un agujero en la red. Lo arregló Cárdenas con cinta americana. Cosas de Vallecas.
La maldición del Espanyol
La avería no despistó a Isi Palazón, que justo al comienzo de la segunda parte conectó un cabezazo que desvió Dmitrovic con una gran parada. El serbio, que una vez más sostenía a los periquitos, también salvó el gol de Alemão, esta vez con el pie. Y de una portería a otra, porque en la continuación de la acción el árbitro señaló penalti a favor de los blanquiazules por una mano dentro del área de Valentín. Faltaba un cuarto de hora y era la oportunidad que buscaba el Espanyol para romper su mala racha. Pero Cárdenas, el portero suplente de Tarrasa, convertido en héroe, detuvo el lanzamiento de Kike García. Los periquitos no marcan ni de penalti ni con un cabezazo a placer dentro del área pequeña que Pere Milla envió fuera un minuto después.
Lo pagaron muy caro porque en el 87' Camello sí que marcó. Aprovechándose de un grave error defensivo de los blanquiazules, batió por debajo de las piernas a Dmitrovic. Complicaba, y mucho, la vida a un Espanyol que está de capa caída y que se la jugará contra el Levante con el descenso cada vez más cerca. La cara desencajada de los futbolistas sobre el césped y las lágrimas de los aficionados visitantes en la grada de Vallecas confirman el alcance de la tragedia. La rosa que les habían regalado llevaba muchas espinas.
Rayo Vallecano 1-0 Espanyol
- Rayo Vallecano: Cárdenas, Ratiu, Pathé Ciss, Jozhua Vertrouwd (Mumin, 82'), Pep Chavarría, Óscar Valentín (Unai López, 76'), Pedro Díaz (Camello, 82'), De Frutos, Isi Palazón, Pacha Espino (Akhomach, 58') y Alemão (Gumbau, 76'). Entrenador: Íñigo Pérez.Espanyol: Dmitrovic, El Hilali, Calero (Riedel, 78'), Leandro Cabrera, Carlos Romero, Dolan (Ngonge, 78'), Pol Lozano (Pickle, 46'), Edu Expósito, Pere Milla (Miguel Rubio, 90+1'), Kike García y Roberto Fernández (Terrats, 67'). Entrenador: Manolo González.Goles: 0-1 Camello (87').Árbitro: Adrián Cordero Vega (Comité Cántabro).Tarjetas amarillas: Pere Milla (2'), Pol Lozano (19'), Batalla (35'), Pathé Ciss (50'), Cabrera (76') y Ngonge (83').Estadio: Vallecas.