Revolución a la vista en el Español en plena lucha por eludir el descenso
Alan Pace ultima la contratación de Monchi y valora a Bordalás para el banquillo blanquiazul
El Espanyol se juega la vida este sábado (16.15 h) en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Con tres puntos de margen sobre el descenso y después de 17 partidos consecutivos sin ganar, récord en un inicio de año en la Liga, visita el campo del Sevilla en un duelo dramático por la permanencia. Los andaluces, también en un momento muy delicado, tienen dos puntos menos que los periquitos y en caso de victoria podrían complicar mucho la salvación de los blanquiazules. Sería el tercer descenso en seis años para el club catalán.
La semana previa al enfrentamiento viene marcada por la noticia del más que posible fichaje de Ramón Rodríguez Verdejo, más conocido como Monchi, para el Espanyol. El arquitecto del Sevilla más exitoso de la historia vivió en directo el Espanyol-Real Madrid del pasado domingo en Cornellà-El Prat en una de las butacas privadas del estadio. La televisión captó la imagen y se dispararon los rumores. En el campo también estaba Alan Pace, propietario del club periquito. El estadounidense quiere que Monchi dirija la parcela deportiva a partir del próximo verano y está en negociaciones con el director deportivo andaluz.
Monchi da el sí a Pace
Tal como avanzó Mundo Deportivo y ha podido confirmar el ARA, Monchi ve con buenos ojos aterrizar en Barcelona y ya habría dado el sí a Alan Pace. Llegaría con algunos colaboradores, entre ellos Fernando Navarro, a quien ya tuvo a sus órdenes en el Sevilla. Pero el fichaje de Monchi para el Espanyol ni está firmado ni mucho menos es definitivo.
Entre otras cláusulas, está supeditado a la permanencia en Primera del conjunto periquito, que podría encarrilarse con un triunfo en el Sánchez-Pizjuán, la casa del equipo que idolatra el de San Fernando y con el que se le había vinculado los últimos días. Según el citado medio, Monchi, que en septiembre dejó de ser el director de operaciones en el Aston Villa, podría compatibilizar su cargo en el Espanyol con la presidencia del San Fernando, el club de Tercera RFEF que dirige actualmente.
El actual director deportivo del Espanyol es Fran Garagarza, que todavía se está recuperando del infarto que sufrió en el mes de noviembre. Forma parte de un comité deportivo en el que también dicen la suya Sergio Ortega, que es el coordinador; Alexander Rosen, que es un asesor deportivo externo de la propiedad; Unai Ezcurra, director de procesos y big data y que ha asumido algunas de las funciones de Garagarza en su ausencia; y el máximo accionista, Alan Pace. Desde el susto, Garagarza ha perdido mucho peso en las decisiones deportivas; de hecho, si fuera por él Manolo González ya haría semanas que habría sido destituido. También ha mantenido algunas discrepancias con la nueva dirección del fútbol base.
Bordalás gusta a Monchi
El modus operandi de Alan Pace, nada amante de despedir a sus entrenadores –no lo ha hecho con el del Burnley, a pesar de consumar el descenso a Championship–, indica que Manolo González acabará la temporada en el banquillo del Espanyol. Pero lo que pase a partir de junio es otra película. El técnico gallego tiene por contrato una renovación automática hasta el año 2027 si el Espanyol alcanza la permanencia, pero hay que ver si las dos partes están de acuerdo con ampliar el vínculo porque en las últimas semanas se ha desgastado mucho la relación entre el club, el entorno, la afición y Manolo, que ha hecho de entrenador, portavoz y saco de boxeo. "Yo pido que si estoy aquí sea porque la gente me quiere aquí, que sea una figura de unidad y no de discrepancia", dijo hace unos meses.
Según el SPORT, Monchi asumiría el cargo de director general deportivo, por encima de Garagarza, y en caso de no llegar a un acuerdo con Manolo González, el elegido para sustituirle en el banquillo de Cornellà-El Prat podría ser José Bordalás. El entrenador alicantino, que no renovará con el Getafe, es muy del gusto del andaluz. Todo ello sería un golpe de timón en la gestión de un Pace que está pendiente de la permanencia para construir el Espanyol del futuro.