Un último imprevisto antes de la final
Una tormenta eléctrica obliga a la selección española a cancelar el último entrenamiento
BarcelonaEl protocolo de seguridad en el estado de Nueva York en caso de tormenta eléctrica es muy estricto e impide poder hacer ninguna actividad al aire libre si hay menos de 30 segundos entre un rayo y el trueno que lo acompaña. Además, no se pueden reanudar hasta que haya pasado al menos media hora desde este último trueno. Por este motivo, la selección española se quedó sin poder hacer el último entrenamiento antes de la final del Mundial. El equipo que entrena Luis de la Fuente no pudo saltar al césped del Melanie Lane Training Ground de Nueva Jersey y se tuvo que conformar haciendo una sesión de activación en el gimnasio. Argentina tuvo más suerte. En su caso, tuvo suficiente con aplazar 45 minutos el entrenamiento en el Red Bull Academy de Morristown: les llovió, pero pudieron entrenarse sin más impedimentos.
Fue el último contratiempo de un Mundial que se ha hecho eterno para las finalistas, encargadas de disputar el último de los 104 partidos de una competición que se ha alargado 39 días, más que nunca. Con calor, cambios horarios, muchos kilómetros de avión, pausas de hidratación impuestas y un show musical en el descanso de la final que alargará la pausa más allá de los 15 minutos habituales. "Antes de empezar me reuní con los jugadores y les expliqué cómo iría este Mundial tan singular. Y les dije: "Señores, las cosas son como son". Como no lo podemos cambiar, hay que aceptarlo, adaptarse y disfrutar", confesó De la Fuente en la previa de un partido que se jugará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey con el esloveno Slavko Vincic de árbitro principal. "Solo pido una cosa, que no sea permisivo", añadió.
El seleccionador español, ganador de una Eurocopa y una Liga de las Naciones, puede ser el primer técnico en conseguir el triplete de títulos –hay que tener en cuenta que la Liga de las Naciones es un torneo creado en 2018–. Y lo hace liderando una generación dorada que tiene en Lamine Yamal la punta de lanza. El extremo de Rocafonda, a pesar de no poder disputar el Mundial al 100% por la lesión muscular que sufrió un mes y medio antes del inicio, ha sido decisivo en todos los partidos de una roja que ha maravillado con un juego sólido, vistoso y siempre ofensivo. "Lucharemos con todas las armas y con nuestras virtudes para intentar minimizar al rival", explicó mientras se enorgullecía de los futbolistas de su selección: "El secreto, sobre todo, es sentirse bien acompañado".
Solo hay una duda en el once titular de España: si jugará Pedri o Fabián. No hay dudas en la portería, en manos de Unai Simón, ni en la defensa, donde Pedro Porro y Pau Cubarsí han maravillado al mundo, bien acompañados de Laporte y Cucurella. Tampoco en la titularidad de un Rodri que vive una segunda juventud, ni en Olmo en la mediapunta o la tripleta atacante formada por Lamine, Oyarzabal y un Baena a quien, por una sucesión de lesiones, le ha tocado la lotería y ha acabado siendo la referencia en el extremo izquierdo. El técnico deberá decidir si volver a confiar en el centrocampista azulgrana, que no había estado preciso en los primeros partidos, o si vuelve a confiar en un Fabián que, con dos goles, ayudó a la selección a clasificarse para la gran final.
España busca la segunda estrella
Sería la segunda estrella para España, el símbolo que se borda sobre el escudo para identificar las veces que una selección ha ganado el Mundial. La primera fue en 2010 y desde entonces, la roja no había pasado de la fase de grupos (2014) o de los octavos de final (2018, 2022). Es la segunda vez que disputa el partido por el título y lo hace con el cartel de favorita, a pesar de que ni el seleccionador ni los jugadores parezcan aceptar este rol.
De estrellas, Argentina tiene tres. La vigente campeona ha llegado a la final contra todo pronóstico. Nadie esperaba este rendimiento de un equipo que, en relación con el torneo de Qatar, parecía haber dado un paso atrás a escala competitiva. Pero a la albiceleste no solo se la mide por el juego, sino también por el coraje, que le sirvió para remontar un 2-0 contra Egipto en los últimos 15 minutos o dar la vuelta al 0-1 contra Inglaterra en los cinco minutos finales. "Cuando ves a la gente, cómo se alegra de nuestras victorias, cómo lo celebra... eso te llega al corazón. Jugamos para ellos. En un Mundial la unión es fundamental", comentó Lionel Scaloni.
España y Argentina ya se tenían que ver las caras en la Finalísima, un partido entre la campeona de Europa y la de Sudamérica que se debía disputar en Qatar, pero que se suspendió por el conflicto bélico en Irán. Scaloni explicó que entonces ya analizaron bien el juego de la roja y que sabía cómo "explotar las virtudes" argentinas y "hacer daño en las zonas donde [España] puede sufrir". Pero no parece fácil que pueda disputar la posesión del balón, así que la gran esperanza albiceleste volverá a ser, una vez más, el incombustible Leo Messi, que opta a ser el máximo goleador del Mundial.