Ryanair y Lufthansa se preparan para cancelar vuelos por el encarecimiento del petróleo
La aerolínea catalana Volotea recorta conexiones este mes de abril
BarcelonaEl bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra en Oriente Medio preocupa al sector aéreo. La posibilidad de llegar a quedarse sin combustible está sobre la mesa de las principales compañías aéreas europeas ante un conflicto que no da señales de mejora. La irlandesa Ryanair, la primera aerolínea en España, y la alemana Lufthansa comienzan a plantear recortar vuelos en los próximos meses. Sin olvidar, además, lo sensibles que son al encarecimiento del petróleo, uno de sus principales costes, que se lleva el 30% de sus cuentas y que acabará repercutiendo en los precios de los billetes.
"Si esto continúa hasta finales de abril, veremos riesgos en el suministro de combustible a principios de junio. Si se alarga hasta mayo, no sabemos qué pasará", ha dicho el consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary. "Si hay un riesgo para el 10% o el 20% del suministro en los meses de junio, julio o agosto, nosotros y otras compañías aéreas tendremos que empezar a considerar la cancelación de algunos vuelos o la reducción de capacidad", ha remarcado.
La compañía de bajo coste mantiene contactos diarios con todos sus proveedores de combustible en toda Europa para evaluar la situación del suministro, a quienes aseguran que se mantendrá estable hasta finales de mayo. O'Leary ha señalado que el Reino Unido es el mercado europeo más expuesto a una posible escasez de combustible debido a la cantidad de petróleo que importa de Kuwait. Según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo, entre el 25% y el 30% de la demanda europea de combustible para aviones proviene del golfo Pérsico, lo que la sitúa entre las regiones más expuestas.
Por su parte, el consejero delegado de Lufthansa, Carsten Spohr, ha comunicado a la plantilla la posibilidad de dejar hasta 40 aviones en tierra ante la guerra en Irán, medida que supondrá recortar un 5% de su capacidad. Incluso, la aerolínea estudia reducir la jornada laboral de sus trabajadores mientras dure la guerra en Irán.
Los avisos de O'Leary y Spohr llegan después de que compañías aéreas como la catalana Volotea ya hayan empezado a recortar su oferta. Desde la semana pasada, la aerolínea ha comenzado a cancelar vuelos para este mes de abril e irá evaluando la suspensión de más en función de cómo evolucione esta nueva crisis. "Por motivos operacionales vinculados a la inestabilidad geopolítica derivada del conflicto en Oriente Medio, y al fuerte aumento de los precios del combustible a corto plazo, hemos realizado algunos ajustes en nuestro programa", señalan desde Volotea, cofundada por Carlos Muñoz y Lázaro Ros, también cofundadores de Vueling.
A pesar de que su previsión era crecer un 12% este año, con unos 14 millones de asientos, la guerra ha alterado sus planes. La aerolínea, con sede en Barcelona, no ha querido concretar cuáles serán los aeropuertos más afectados por los recortes y solo ha detallado que se han cancelado menos de un 1% de todos los vuelos programados que opera en un centenar de aeropuertos, principalmente en Francia, Italia y España. En el caso de España, afectará al 0,5% del total. "Estos ajustes son necesarios para garantizar la estabilidad operativa y poder continuar ofreciendo un servicio sólido, minimizando el impacto mientras dure el conflicto", han añadido desde la compañía, especializada en conectar ciudades medianas y pequeñas.
Un encarecimiento del combustible que afecta, especialmente, a las aerolíneas estadounidenses, que no disponen de seguros para protegerse ante oscilaciones temporales del precio como sí que tienen las europeas. La semana pasada United Airlines anunció el recorte de un 5% de su capacidad a corto plazo para reducir costes de combustible. La compañía señaló que esta partida podía llegar a suponer un sobrecoste de 11.000 millones de dólares (9.500 millones de euros) si el precio continúa subiendo y que no tenía sentido "malgastar dinero" en vuelos menos beneficiosos que no pueden absorber los sobrecostes.