Aerolíneas

El conflicto de Oriente Medio afectará a más de un millón de pasajeros del Prat

Los vuelos hacia Asia son los más perjudicados porque la mitad hacen escala en aeropuertos como el de Dubai o Abu Dhabi

Aviones de Emitares Airlines y Etihad Airways en el aeropuerto de Sídney.
Act. hace 25 min
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BarcelonaEl conflicto de Oriente Medio ha hecho saltar por los aires las escalas que hacen muchos viajeros en el camino de destinos asiáticos como Vietnam, Corea del Sur, China, Tailandia o la India. Aerolíneas como Emirates Airlines, Qatar Airways o Etihad Airways se habían convertido en una pata esencial en la conexión entre Europa y Asia, con una oferta muy potente y conexiones cómodas en sus hubs de Dubái, Doha o Abu Dabi. El tránsito potencialmente afectado por esta nueva crisis se eleva hasta los 1,1 millones de pasajeros anuales que pasan por el aeropuerto de Barcelona, según un informe elaborado por la consultora GPA al que ha tenido acceso el ARA.

Si se miran los viajes con origen y destino a Barcelona, Europa es la principal protagonista, ya que acapara más del 80% de los pasajeros. Los vuelos de largo radio tienen un peso muy pequeño en El Prat, donde las aerolíneas de bajo coste como Vueling, Ryanair, Wizz Air o EasyJet mueven la inmensa mayoría de pasajeros. Dentro de los mercados intercontinentales, la zona de Asia-Pacífico es el segundo destino más popular, con un 4,2% de la demanda, solo por detrás de América del Norte y el Caribe (6,5%). Es en el tránsito hacia Asia o el Pacífico donde el conflicto en Oriente Medio impacta más, teniendo en cuenta que cerca de la mitad de las conexiones se hacían en aeropuertos del golfo Pérsico. Antes de la guerra, Qatar, Emirates o Etihad ofrecían entre dos y tres vuelos diarios desde la capital catalana, unas frecuencias que se han reducido drásticamente mientras se espera si se detienen los bombardeos.

En términos absolutos, esto equivale a casi 901.000 pasajeros que pasaron el año 2025 por alguno de estos tres aeropuertos para conectar Barcelona con su destino final en Asia o el Pacífico, en el que también tiene mucha importancia Australia. Este es el flujo más relevante que quedaría afectado por la actual crisis geopolítica. Otros aeropuertos intermedios que pueden ganar peso debido a esta guerra son los de Pekín, Estambul, Fráncfort, Shanghái o Shenzhen, aunque están muy lejos de los del Golfo y atraen porcentajes de viajeros en conexión por debajo del 10%, en comparación con el 21% de Doha, el 14% de Dubái o el 13% de Abu Dabi.

Ventaja para las aerolíneas chinas

Las aerolíneas chinas son las que se pueden beneficiar más de esta situación, teniendo en cuenta que para ellas el espacio aéreo por encima de Rusia no está cerrado, como sí que pasa a las europeas a raíz de la guerra en Ucrania. "Pueden hacer recorridos más cortos y más eficientes porque gastan menos combustible; por lo tanto, también pueden ofrecer billetes más baratos", señala el catedrático en gestión del transporte aéreo de la UOC Pere Suau-Sánchez. En este sentido, Cathay Pacific, con sede en Hong Kong, ha cancelado sus vuelos a Dubái y Riad hasta finales de mayo y ha reforzado conexiones en aeropuertos como Londres, París y Zúrich. Así mismo, Singapore Airlines ha ampliado su capacidad en rutas alternativas a Dubái, con un incremento de los vuelos directos a Londres.

Para el profesor de la UB Xavier Fageda, experto en transporte aéreo, el nuevo escenario internacional abre una ventana de oportunidad a compañías aéreas europeas como Lufthansa o Air France, que han visto cómo Qatar, Etihad o Emirates quedaban fuera de juego. "Son unos rivales muy fuertes que en los últimos años habían ganado mucho terreno y, además, no competían en igualdad de condiciones", remarca Fageda. De hecho, el consejero delegado de Lufthansa, Carsten Spohr, ya ha apuntado que el conflicto en Irán debilitará la posición dominante de Emirates y Qatar en las rutas hacia Asia. Pero hay que recordar, tal como indica Suau-Sánchez, que ahora las aerolíneas europeas se ven obligadas a sobrevolar Arabia Saudí y Azerbaiyán, los únicos corredores viables, y que cada vez habrá más congestión si no se pone fin al conflicto.

Los aviones evitan sobrevolar Irán y los países que lo rodean, tal como recoge el portal FlightRadar.

Aunque no atrae tantos viajeros como los destinos asiáticos, Oriente Medio también recibe pasajeros procedentes de El Prat. En el año 2025, más de 705.000 personas viajaron desde Barcelona hacia algún país de esta región, un 1,4% de la demanda total. De estas, las que se dirigieron hacia los aeropuertos más impactados –Emiratos Árabes Unidos y Qatar– fueron 170.000. A esta cifra hay que añadirle los 82.000 pasajeros anuales que pasan por Doha, Dubái o Abu Dabi para dirigirse a destinos como Israel, Jordania o Irán. Con todo, se superan los 250.000 viajeros anuales que potencialmente se ven afectados en esta región. Aquí, los aeropuertos que pueden verse favorecidos por la crisis son los que hay en Estambul, donde el año pasado ya hacían escala más del 30% de los viajeros.

Billetes más caros y menos oferta

Quien seguro que saldrá perdiendo serán los usuarios, con menos opciones disponibles, y más caras. Más allá de tener que hacer rutas más largas, que gastan más combustible, las compañías aéreas tendrán que asimilar cómo su precio se ha disparado a niveles inimaginables. El combustible representa el 30% de sus costes, según indica Fageda, y se acabará repercutiendo en los precios de los billetes.

Este revés, sin embargo, no lo gestionarán de la misma manera las aerolíneas europeas y las estadounidenses. Las primeras tienen contratados seguros que las protegen de fluctuaciones en el precio del combustible, especialmente ante choques que no se alargan mucho en el tiempo. En el caso de Vueling, la aerolínea principal en el aeropuerto de Barcelona, su cobertura de combustible es de entre el 75% y el 80% para este año, mientras que en el caso de EasyJet, la cuarta en El Prat, es del 70% para este verano. "Dependerá mucho de la extensión y la duración del conflicto", ha apuntado en una entrevista a ARA la presidenta de Vueling, Carolina Martinoli.

Esta protección no la comparten las compañías estadounidenses, que prescindieron de estos seguros hace unos años. Por eso, algunas comienzan a recortar asientos para reducir costes, como acaba de anunciar United Airlines, que ha calculado que el aumento del precio del combustible supondrá un sobrecoste de 9.500 millones de euros.

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