Cataluña lidera la caída de ventas y ocupación en el comercio minorista durante el verano
El sector factura un 3,6% menos en julio y la ocupación cae un 4,2% en plena temporada de vacaciones
BarcelonaLos comercios de Cataluña han liderado la caída de ventas y ocupación en el conjunto del Estado durante este verano. En el mes de julio, y coincidiendo de lleno con la temporada vacacional, el sector redujo un 3,6% sus ingresos y la ocupación cayó un 4,2% respecto al mismo periodo del año pasado. Los datos que se presentaron este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) son toda una anomalía dentro del sector del comercio minorista: desde el año 2020 –coincidiendo con un periodo de restricciones por la covid-19–, los establecimientos no habían registrado una caída de ventas durante el mes de julio.
Las cifras catalanas se alejan ampliamente de la media española, en la que la reducción de los ingresos fue tan solo del 0,2%. Del mismo modo, Cataluña fue, junto con Madrid, el único territorio del Estado donde cayó la ocupación en plena campaña estival.
Según el INE, gran parte de esta bajada responde a la evolución de la actividad en las estaciones de servicio. En un contexto marcado por el encarecimiento de los carburantes y la eliminación de la rebaja del IVA del 10% sobre los combustibles, este tipo de establecimientos registraron una caída de las ventas del 8,4% en el conjunto de España.
Por tipo de empresas, los datos también identifican las pequeñas cadenas como las más castigadas. En concreto, los negocios más pequeños sufrieron una bajada de ingresos del 7,1% en julio, cifra que contrasta con el incremento del 5,1% que registraron las grandes cadenas en todo el Estado.
Quejas en Barcelona
Precisamente la organización Barcelona Oberta, que une los diferentes ejes comerciales de la capital catalana, lamentó esta semana que había detectado una "disminución generalizada" en la afluencia de visitantes y en las ventas en los comercios durante el verano. Más allá de los factores vinculados a la movilidad, la entidad atribuía la bajada a las obras en la ciudad y a las dificultades de movilidad y accesibilidad que se derivan.
Por su parte, la asociación de comercios familiares catalanes en el ámbito detallista –Comertia– apuntaba a otro posible factor para explicar el cambio. Si bien los establecimientos de esta organización habían detectado una mejora de las ventas en julio, casi la mitad de los negocios reconocía que habrían facturado más si no hubiera sido por las olas de calor.