Tecnología

La empresa gerundense que hizo volar el rostro gigante de Gaudí

Flock Drone Art Studio bate récords tras la inauguración de la torre de Jesús

Una constelación de drones dibuja la silueta de Antoni Gaudí en el cielo de Barcelona durante la bendición de la Torre de Jesús.
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BarcelonaEran las 21:55 horas cuando comenzaba el espectáculo para inaugurar la torre de Jesús de la Sagrada Familia. Mientras las voces blancas de la Escolanía de Montserrat entonaban las primeras notas y los músicos de la Orquesta Sinfónica del Liceo afinaban sus instrumentos, una flota de 700 drones calentaba motores en el Recinto Modernista de Sant Pau, a un kilómetro de distancia de la basílica.

Alrededor de las diez de la noche, este enjambre de dispositivos teledirigidos se elevó sobre el cielo de Barcelona para dar vida a un Antoni Gaudí que contemplaba su obra y para recordar una de sus frases más célebres. "Primero el amor, después la técnica", se leía en la oscuridad de la noche. Este minuto estelar que quedó grabado en la retina de miles de espectadores tenía nombre y apellidos catalanes. La empresa que hizo posible esta representación es Flock Drone Art Studio, un proyecto que arrancó en el año 2019 y que ha crecido a velocidades sorprendentes.

Participar en el espectáculo de luces de la Sagrada Familia fue la culminación a toda una historia marcada por la ambición. "Desde el principio nos habíamos puesto metas: siempre decíamos que debíamos participar en actos como La Mercè o espectáculos de Port Aventura", recuerda el consejero delegado del proyecto, Fran Arnau, desde la sede de la empresa en Celrà (Girona). En una entrevista con "Empresas", el también cofundador de la empresa reconoce la "gran ilusión" que le hizo recibir el encargo de la Sagrada Familia: era un evento "épico", de una gran "complejidad técnica", una "locura en el buen sentido", describe.

Incluso conscientes de la tarea que se les había encomendado, Arnau reconoce que nunca llegaron a ser conscientes de la "gran repercusión" que tendría el espectáculo a posteriori. No obstante, el encargo no era uno cualquiera. A diferencia de eventos más rutinarios –con menos drones y plazos de preparación más acortados– aquel instante televisivo llevó un año de preparación y una serie de pruebas sin precedentes para reducir al mínimo todo margen de error.

Crecimiento continuo

Lo que comenzó como una iniciativa impulsada por cinco emprendedores y con una cincuentena de drones ahora da trabajo a dieciséis personas y cuenta con una flota de más de 3.000 artefactos voladores. Si bien la repercusión a escala mediática del espectáculo en la Sagrada Familia aún no se ha traducido en un aumento en el número de encargos, Flock Drone Art Studio prevé superar todos los registros empresariales este año. Con una media anual de entre 40 y 45 espectáculos, este 2026 ya prevén superar las cifras con creces.

También la facturación, que después de situarse alrededor de los 415.000 euros en 2021, ha ido incrementándose hasta los 1,6 millones en 2025. La previsión para este 2026 es elevar los ingresos por encima de los dos millones y continuar siendo una referencia en el sector de los espectáculos de luz. Según detallan desde la compañía, cerca de un 70% del negocio se concentra en Cataluña y España, mientras que el resto se reparte por Europa, con alguna colaboración esporádica en otras regiones. Salvo los espectáculos de grandes dimensiones, los clientes de la empresa –un 55% de privados y un 45% de instituciones– acostumbran a contratarlos para visualizaciones en las que se agrupan entre 100 y 500 drones.

Récord Guinness

Justo la siguiente semana de su momento álgido, Flock Drone Art Studio protagonizó otro hito para enmarcar en la todavía breve historia del sector y el proyecto. En la ciudad portuguesa de Oporto, en el marco del festival Air Invictus, la compañía obtuvo dos récords Guinness: proyectó la frase más larga que se ha escrito jamás con drones –un total de 63 caracteres– y batió el récord europeo del mayor número de drones volando de forma simultánea en un espectáculo de luz y arte aéreo. Para conseguirlo, la empresa puso toda la carne en el asador y desplegó 3.097 drones, prácticamente toda su flota.

Para Fran Arnau, tanto el espectáculo de la Sagrada Familia como los dos récords en Portugal son igual de relevantes para el proyecto. "No los desligaría; la vida a veces te lleva a coincidencias [...] y este binomio creado en poco más de una semana es muy fuerte", explica. A partir de aquí, la voluntad de la empresa continúa siendo la de crecer en todos los ámbitos y poder competir con las grandes empresas extranjeras del sector. Y siguiendo la filosofía de Gaudí, sin dejar nunca de lado la parte más creativa. "Nuestro trabajo no se basa en cantidad, también nos interesa ser parte de la vertiente artística", dice. "Lo más importante es el arte y la narrativa", remarca Arnau, en su particular interpretación de la filosofía del arquitecto a quien dio vida.

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