Empresas familiares

De Chupa Chups a Puig: empresas familiares catalanas que cambian de manos

En los últimos 20 años, muchas grandes compañías autóctonas han cambiado de propietario y han pasado a ser propiedad de fondos o de competidores

18/04/2026

BarcelonaPuig Brands, el grupo multinacional catalán familiar de belleza y moda, que negocia una integración con la estadounidense Estée Lauder, tres veces mayor, pone sobre la mesa el proceso de cambio de propiedad de compañías autóctonas que se está produciendo los últimos 20 años. Esta misma semana, la japonesa Marubeni Corporation ha comprado el 85% de Factorenergia, fundada en 1999 por Emili Rousaud, antiguo candidato a la presidencia del Barça, por 204 millones de euros. Los cambios de propiedad de compañías catalanas no han parado. Entre 2005 y 2006 se cerraron las ventas de Panrico, de la familia Costafreda, al fondo Apax Partners; y la de Chupa Chups, fundada por Enric Bernat en 1958, a la italiana Perfetti Van Melle. Los herederos de Bernat explotan hoy día la Casa Batlló en el paseo de Gracia de Barcelona, uno de los edificios icónicos de Antoni Gaudí, que compraron en los años 90.

La trampa de las fusiones y adquisicionesY todo, a pesar de que las fusiones y adquisiciones no acostumbran a generar valor sino que a menudo lo destruyen, tal como explica Oriol Amat, profesor de la Universitat Pompeu Fabra-Barcelona School of Management (UPF-BSM) y director del Observatorio de la Empresa Familiar. Amat recuerda el libro La trampa de las fusiones y adquisiciones, de Baruch Lev y Feng Gu (Profit Editorial, 2025). Según estos profesores de la NYU’s Stern School of Business y la State University of New York, a partir de un análisis de 40.000 casos, la ratio de fracaso de las fusiones y adquisiciones no ha parado de crecer en los últimos 40 años, hasta situarse por encima del 70%.

Con todo, no se puede descartar tampoco la pérdida de implicación que se produce con el paso de una generación a otra y los nuevos intereses de los herederos, sean hijos, nietos u otros, de vivir con los rendimientos del patrimonio acumulado o las ganas de emprender nuevos negocios diferentes de los originarios. Y, o bien se venden los negocios a competidores que buscan ganar dimensión y mercados –cuando generalmente el pez grande se come a uno más pequeño–, o bien a fondos, que después de un plazo de tres o cinco años buscan nuevos compradores para rentabilizar al máximo su adquisición. También ha habido casos en que después de la venta a un fondo, la familia recompra la participación, como hicieron los Tous, con el 25% que habían vendido en 2015 a Partners Group que recompraron para volver a controlar el 100%; o la familia Boixareu, que recompró a Black Toro el 43% de Irestal que le había vendido en 2015 y volvieron a ser los únicos propietarios.

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En las empresas familiares, que son la mayoría de las existentes, la primera generación, la del fundador o fundadora, se asemeja a un escultor, que de un bloque de piedra es capaz de sacar una figura. "Es un creador que ve su creación como un hijo", explica Tàpies. Y esto se va perdiendo con las nuevas generaciones y a medida que se ensanchan las ramas familiares, añade Amat.

En el caso de Puig, el desenlace aún está por ver y, a pesar de la diferencia de tamaño, podría acabar con un protagonismo en la gobernanza del nuevo grupo por parte de la familia Puig mayor del que correspondería a la participación accionarial, según los expertos. En todo caso, vuelve a surgir la duda de por qué se pierde la propiedad de muchas grandes compañías catalanas que, en muchos casos, quedan diluidas dentro de compañías más grandes y de otro país. Un caso paradigmático es el del cava, con la reciente venta por parte de la familia Ferrer de la parte de capital que aún tenía en Freixenet a la alemana Henkell, que ahora tiene el 100%; o Codorniu, que tiene como accionista mayoritario el fondo Carlyle, que ya busca comprador.

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Estos son algunos de los casos más conocidos en los últimos años:

Panrico

Adquirida por el grupo chino Bright Foods en 2015 por 100 millones, la compañía originaria, fundada por Pere Miquel en 1925 en Figueres e importadora del sistema

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Miquel Alimentación

Adquirida por el grupo chino Bright Foods en 2015 por 100 millones, la compañía originaria, fundada por Pere Miquel en 1925 en Figueres e importadora del sistema cash & carry con Gros Mercat, marcas a las cuales añadió Suma, Proxim o Spar. Pasó a llamarse GM Food, y desde 2021 es propiedad de Transgourmet, grupo suizo que tiene los supermercados Coop, líderes en aquel país, que la compró por más de 200 millones.

Caprabo

Grupo de supermercados fundado en 1959 por las familias Carbó, Prat y Botet. En 2007 vendieron el 75% al grupo vasco Eroski por más de 1.000 millones de euros, mientras que los Botet mantenían el 16% y La Caixa, el 9%. Posteriormente, en 2011, Eroski compró el 9% de La Caixa por unos 125 millones y el resto a los Botet, sin especificar el precio. En la actualidad, tras una situación financiera complicada, en 2021 Eroski se quedó con el 50% y la otra mitad un magnate checo, Daniel Kretínsky, a través de EP Corporate Group.

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Pastas Gallo

Fundada en los años 40 del siglo pasado en Rubí por Josep Espona, la compañía se vendió a ProA Capital por 227 millones en 2019. Después, tres de los cinco hermanos que eran propietarios, Pedro Antonio, Carlos y Silvia, recuperaron el 15% de la compañía, mientras que los otros dos, Pilar y Fernando, decidieron no invertir en ella.

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Pronovias

Fundada en 1922 por Alberto Palatchi Bienveniste y nacida como El Suizo, en los años 60 introdujo la moda nupcial prêt-à-porter. En 2017, Alberto Palatchi, hijo del fundador y quien inventó el nombre Pronovias, vendió el 90% del negocio al fondo de capital riesgo británico BC Partners por 550 millones. En 2022 acabó en manos de los fondos acreedores encabezados por Bain (90%) y MV Credit (10%). Hoy se encuentra en los juzgados y en proceso de venta con oferta vinculante de la catalana Desigual y el fondo californiano Enduring Ventures antes del concurso de acreedores.

Gaes

La compañía fue fundada en 1949 por Juan Gassó Bosch y José María Espoy en Barcelona. En 2018, la multinacional italiana Amplifon la compró a la familia Gassó por 528 millones de euros.

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Cirsa

Manuel Lao Hernández constituyó Cirsa en Terrassa en 1978 para administrar el negocio de máquinas tragaperras en los bares. Convertido en un imperio del juego y el ocio, Lao decidió vender la mayor parte del negocio a la estadounidense Blackstone en 2018 por unos 2.000 millones. Hoy cotiza en bolsa con Blackstone como accionista mayoritario, que ha colocado hasta un 4,2% adicional entre inversores. Lao, que hoy es la tercera fortuna más grande de Cataluña, con unos 1.700 millones, continúa invirtiendo a través de Nortia Capital, con inversiones inmobiliarias como el edificio del paseo de Gracia de Barcelona que es la sede de la Casa Seat o los hoteles Pulitzer, entre otros.

Celsa

Creada en los años 60 por los hermanos Francisco y Josep Maria Rubiralta, que también fundaron Werfen, que hoy es líder mundial en diagnóstico in vitro. En 2006 separaron sus caminos. Francisco se quedó con el negocio siderúrgico, Celsa, y Josep Maria, con Werfen. En 2023, un juez dictó una sentencia sin precedentes que otorgó la propiedad de Celsa a los acreedores, entre los cuales se encontraban los fondos Strategic Value Partners, Attestor, DWS, Golden Tree y Cross Ocean, entre otros.

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Freixenet

Fruto de la unión de las familias Ferrer y Sala, a principios del siglo XX, Freixenet fue pionera en la internacionalización del cava. En 2018, la alemana Henkell compró el 50% de la compañía y ocho años después, los Ferrer y el presidente José Luis Bonet vendieron el resto, y ahora es 100% del grupo Henkell.

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Codorníu

Codorniu es la empresa más antigua de España, con orígenes en el siglo XVI. Pionero en la creación del cava, en 1872, la bodega acumulaba un grosor importante de accionistas familiares, los Raventós, a través de las diversas generaciones. En 2018, el grupo pasó a formar parte del fondo de inversión norteamericano Carlyle, que valoró el conjunto del grupo en unos 390 millones. En la actualidad busca la posibilidad de vender su participación cercana al 70%.