El financiero que creó un imperio de acero, trenes y galletas
William Henry Moore, que también criaba caballos, triunfó tanto en los negocios que cerró su despacho de abogados
En enero de 2024 explicamos la vida y milagros de Andrew Carnegie, el magnate del acero que construyó una gran fortuna cuando integró su compañía, la Carnegie Steel Company, a un gran consorcio ideado por John Pierpont Morgan que llevaba por nombre US Steel. Detrás de la formación de esta gran empresa, en 1901, estaba el banquero de Connecticut, pero también un artista de las finanzas menos conocido que Morgan que se llamaba William Henry Moore.
- 1848-1923
El abogado y financiero Moore nació en el seno de una familia muy conocida de Nueva Inglaterra, a la cual se podían seguir los ancestros hasta los tiempos de la colonización. Como correspondía a alguien de su clase social, tuvo una educación de mucha calidad y durante algunos veranos la compaginó haciendo trabajos de topografía para una compañía de ferrocarriles. Se licenció en derecho, y acto seguido ejerció como abogado en la costa oeste. Más tarde se fue a Chicago, donde empezó a trabajar en el despacho de abogados de Edward Alonzo Small, también de una familia importante de la zona. Después de la muerte de Small, Moore se casó con su hija. La esposa era miembro de la novena generación de una familia de Maine y descendiente de Isaac Allerton, uno de los pasajeros del Mayflower. Bajo la dirección de Moore, el despacho se convirtió en uno de los principales de la ciudad.Junto con su hermano, James Hobart Moore, aplicó sus conocimientos de derecho mercantil y de ingeniería financiera para llevar a cabo operaciones corporativas muy lucrativas. Así creó la National Steel, que era el fruto de la unión de diversas compañías del sector del acero. También hizo crecer la Diamond Match Company, una firma de cerillas que duplicó sus dimensiones en poco tiempo. La voracidad por agrupar empresas continuó por el sector alimentario, porque adquirió diversos fabricantes locales de galletas saladas para después fusionarlos y crear, en 1898, la National Biscuit Company, una firma que quien más quien menos conocerá, porque es la actual Nabisco.La gran operación llegó en 1901, con la fusión de cuatro grandes fábricas de acero para formar la US Steel. Es la operación con la que iniciábamos este escrito y que hizo muy rico a Carnegie, pero también a Moore, que aportó su National Steel. La empresa resultante se convirtió en la más grande del mundo, pero no solo eso, sino que también era la responsable de producir dos tercios del acero de los Estados Unidos. Con un dominio así no es nada extraño que la compañía tuviera problemas frecuentes con las autoridades por causa de la legislación antitrust vigente en aquellos momentos.El mismo año que se constituía el gigante mundial del acero, Moore y sus socios tomaron el control de la compañía ferroviaria Chicago-Rock Island-Pacific, a la cual multiplicaron el valor por ocho en poco más de un lustro gracias a la adquisición de varias compañías de la zona. Este nuevo sector, el de los trenes, le resultó bastante interesante para cerrar su despacho de abogados y dedicarse a él en exclusiva durante los años siguientes. La cantidad de líneas ferroviarias que dirigió tanto a la costa oeste como a Chicago se acercaba a la decena, unos cargos que simultaneó con la dirección de la US Steel. También formó parte de los órganos de dirección de la Continental Fire Insurance Company, la Western Union Telegraph Company y la American Cotton Oil Company. Las sillas que ocupaba eran tantas que llegó a chocar con la legislación de los Estados Unidos, motivo por el cual tuvo que dejar la dirección de algunos negocios. Donde sí permaneció fue en la National Biscuit Company y en el First National Bank de Nueva York.Fuera de los negocios, también fueron célebres sus caballos de competición. Era conocido internacionalmente como criador de caballos de pura sangre, y él mismo participaba en competiciones de tartanas guiadas por caballos, donde acostumbraba a ganar.La que también era una lista casi interminable era la de sociedades y clubes a los que pertenecía: la Cámara de Comercio de Nueva York, el Bankers Club of America, el National Golf Links Club of America y el Racquet and Tennis Club, entre muchos otros. También fue socio del Sleepy Hollow Country Club, de la localidad que se hizo mundialmente conocida gracias a un cuento corto de Washington Irving.El otoño de 1922 sufrió algunos problemas de corazón, pero los médicos le aseguraron que se recuperaría. No fue así, y pocos días después de empezar el año siguiente, murió de manera súbita en su domicilio de Manhattan.