Las tres claves para ponerse al día sobre el caso Andic

Esta semana hay varias declaraciones importantes sobre el futuro de la causa

El punto donde se precipitó Isak Andic.
29/06/2026
5 min

BarcelonaFueron unos meses de secretismo total. Solo unas pocas personas dentro de los Mossos d'Esquadra sabían que la muerte del propietario de Mango, Isak Andic, el 14 de diciembre de 2024 no se investigaba como un accidente; que creían que podía ser un homicidio, y que sospechaban de su hijo Jonathan. De hecho, hasta llegaron a pinchar una temporada el móvil del primogénito de los Andic, pero la medida no acabó de dar resultados y la policía optó por requisarle el teléfono. Al cabo de unos meses, el 19 de mayo, Jonathan Andic quedó detenido como presunto autor de la muerte de su padre; una actuación que también conocían de antemano solo unos pocos en Mossos.

Las sospechas comenzaron el mismo día de la muerte del empresario. La policía acudió al lugar de los hechos y se extrañó de la zona donde había caído. Es un punto donde hay una especie de rampa de varios metros, ya fuera del camino, que conduce al vacío, a unos veinte minutos caminando del núcleo de Collbató. El ARA ha podido rehacer este recorrido, que no es para expertos. En los tramos anteriores hay vallas de protección, pero allí no hay nada. Este era prácticamente el único lugar donde una caída era mortal, según las indagaciones policiales.

Uno de los tramos del camino donde sí hay vallas de protección.

Las dudas se intensificaron cuando Jonathan Andic no acabó de ser del todo preciso en sus declaraciones sobre los hechos. En un inicio los agentes lo atribuyeron al estado de shock de un hijo que acababa de perder al padre. El giro de la investigación, sin embargo, llegó sobre todo con el hallazgo de unos mensajes en el móvil de Isak Andic donde su hijo le decía cosas como: "No me extraña que pensaras que era capaz de matarte".

Con el avance de la investigación, la detención del hijo y la entrada en juego de la defensa, se han acumulado las informaciones sobre esta causa, que se pueden resumir en tres grandes claves.

La versión de Jonathan Andic

Si una persona es acusada de un delito, judicialmente nunca se puede tener en cuenta si se limita a responder a las preguntas de su abogado o si responde con monosílabos. Es decir, no se puede considerar sospechoso. Ahora bien, son diversas las fuentes vinculadas al caso que se mostraron sorprendidas cuando, después de detenerlo y ponerlo a disposición judicial, Jonathan Andic se limitó a responder con monosílabos a las preguntas de su abogado, Cristóbal Martell. No reconstruyó detalladamente qué había pasado. Así, una de las claves del caso se encuentra en la futura declaración del primogénito de los Andic, que ya ha anunciado que hará.

En parte, su versión inicial de los hechos se conoce a través de las filtraciones de los audios de sus llamadas al 112, donde se le oye llorando y afectado, diciendo que su padre ha caído y que tienen que venir a ayudarle. Pero hay más elementos que aclarar. Por ejemplo, siempre ha mantenido que la relación con su padre era buena o que le robaron el móvil en Ecuador, cosas que ahora los Mossos ven sospechosas.

En unas declaraciones iniciales, Jonathan dijo que había hecho la ruta a Collbató dos semanas antes de los hechos, pero los Mossos descubrieron que había hecho la misma ruta siete días antes. La defensa lo atribuye a una confusión semántica a la hora de contar las semanas, mientras que la jueza considera que los viajes de Jonathan a Collbató (tres veces pocos días antes de la muerte del padre) hacen sospechar de una posible "premeditación".

Además, la pérdida del móvil en Ecuador –el terminal que llevaba el día de los hechos– también alimenta las sospechas de la jueza respecto a una posible ocultación de pruebas.

La terapeuta y el entorno

Mensajes como "No me extraña que pensaras que era capaz de matarte" se enmarcaban en una terapia que estaban haciendo el padre y el hijo con una coach, tal como explicó el ARA hace unos meses. Esta terapia es el argumento que utiliza la defensa para justificar el tono de las comunicaciones entre padre e hijo, diciendo que era una "metáfora psicoanalítica". Pero, a parecer de la jueza, los mensajes demuestran que la relación no era tan buena como definía Jonathan Andic.

En el auto, la jueza plantea que la terapeuta y Jonathan Andic habrían hecho una especie de pinza para conseguir una herencia en vida del magnate textil. Después, cuando el hijo descubrió que su padre quería hacer una fundación, se volvió a acercar a él. La excursión era precisamente para acabar de reconciliarse. Todo ello fue un proceso de "manipulación emocional", a parecer de la jueza, que reitera que padre e hijo casi nunca salían a caminar juntos.

Jonathan Andic saliendo de los juzgados.

La magistrada ha llegado al extremo de pedir a los Mossos que investiguen si la terapeuta de los Andic podría estar involucrada en el crimen. Por ello, declarará esta semana. No está claro si está colegiada y, por tanto, no es descartable que no se pueda acoger al secreto profesional, apuntan fuentes cercanas a la causa.

Pero esta semana también declararán otras personas del entorno de Andic, como las hermanas, la pareja de su padre o directivos de Mango. Todos ellos, en sus declaraciones iniciales y a las que se acoge la defensa de Jonathan, afirmaron que la relación paternofilial era buena. Ahora, la jueza quiere que profundicen en ello.

También se espera que declaren los dos excursionistas que ayudaron a Jonathan justo después de la caída y con quienes incluso se hizo una llamada perdida para tener el contacto. El abogado Martell critica que los Mossos no les tomaran declaración en su momento y ahora la jueza ha ordenado identificarles a través de las antenas. Fuentes cercanas a la causa, sin embargo, apuntan que Jonathan Andic dijo en un primer momento que no tenía ningún contacto de los excursionistas, y esto ahora también hace sospechar a los Mossos. Por todo ello, esta será una semana clave para el caso Andic.

La huella y reconstrucciones

La huella que dejó Isak Andic al caer es otro de los puntos centrales de la investigación. Los Mossos sostienen que era demasiado profunda para ser un resbalón, lo que abre la puerta, por tanto, a un posible forcejeo. La defensa rebate que no se custodió lo suficientemente bien aquella prueba en la montaña y que podría no ser válida. También asegura que Isak Andic tenía artrosis y se defiende con una caída previa del empresario unos meses antes. Ahora, la jueza también ha pedido el acceso al historial clínico completo del finado.

Otra cuestión capital en la investigación es cómo cayó Isak Andic. No tenía señales en las manos, lo que extrañó a los investigadores precisamente por la rampa que hay antes de caer al vacío. Consideran que si hubiera resbalado, seguramente habría tenido tiempo de intentar agarrarse. Además, se precipitó con los pies hacia adelante, en forma de tobogán.

Analizando el móvil de Isak Andic, los Mossos han concluido que en el momento de precipitarse el empresario estaba quieto y no usaba el móvil –en un primer momento, el hijo dijo que el padre estaba haciendo fotos–. En cambio, la defensa, con los informes presentes en la causa, sostiene que Andic estuvo 39 segundos parado, sin movimiento "armónico", y posteriormente dio dos pasos antes de caer, cosa que dice que es "compatible" con una muerte accidental.

Ahora, la jueza ya ha autorizado una diligencia que puede ser clave y que se hará en las próximas semanas: ha ordenado una reconstrucción de los hechos in situ, con Jonathan Andic también presente. Además, ha pedido que entre en la causa la Unidad Central de Personas Desaparecidas de los Mossos, que son expertos en investigar mediante pruebas periféricas y poco concluyentes, como pasa con los crímenes sin cadáver o, ahora, con el caso Andic.

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