Una cuarentena de heridos en un accidente de autocar que transportaba temporeros a Lérida
El vehículo ha chocado contra la fachada de un edificio de la rambla de Ferran poco después de salir de la estación
LleidaLa rambla de Ferran de Lleida se ha convertido este miércoles en el escenario de uno de los accidentes de tráfico más graves que se recuerdan en la ciudad. Un autocar con 55 pasajeros que cubría la línea entre Lleida y la Granja d'Escarp ha perdido el control poco antes de las siete y cuarto de la mañana y ha acabado empotrándose contra la fachada de la Diputación de Lleida por causas que aún se investigan.
La mayoría de los viajeros eran trabajadores de la campaña de la fruta que se dirigían a explotaciones agrícolas de Soses, Aitona, Seròs y la Granja d'Escarp. A pesar de la violencia del choque, ningún peatón ha resultado atropellado. El balance es de 44 heridos. Según el balance del departamento de Salud, se ha tenido que derivar a 21 personas al Hospital Arnau de Vilanova. De estas, se ha operado de urgencia a cinco personas y cinco más han ingresado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del centro hospitalario. El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, ha explicado por la tarde que todas las intervenciones quirúrgicas han finalizado y que hay cuatro personas que continúan en la UCI, pero que "todos evolucionan favorablemente".
El resto de heridos, que tienen lesiones de diversa gravedad, desde una amputación de una extremidad inferior hasta fracturas, lesiones y traumatismos craneales, abdominales y torácicos, serán hospitalizados en planta cuando sea conveniente. Por su parte, el Centro de Urgencias de Atención Primaria Lleida ha atendido a 21 personas más con diversas contusiones leves, 20 de las cuales ya han recibido el alta.
Larrosa ha explicado que dos personas que caminaban por la rambla de Ferran han evitado el impacto "por centímetros", un hecho que ha evitado una tragedia aún mayor. En parte también porque el accidente se ha producido en una franja horaria en la que la circulación de peatones aún era reducida. Pocos minutos más tarde, la rambla es habitualmente uno de los principales puntos de paso de trabajadores, estudiantes y usuarios del transporte público.
El alcalde ha calificado el siniestro como "el accidente más grave vivido en la ciudad" y ha puesto en valor la respuesta colectiva que se ha producido desde los primeros instantes. El alcalde ha agradecido la labor de los servicios de emergencia, pero también la implicación de vecinos y empresarios de la zona, que han colaborado llevando agua, mantas y ropa para atender a los pasajeros mientras llegaban los equipos sanitarios.
En cuanto a las causas del siniestro, el alcalde ha indicado que las primeras informaciones apuntan a una posible pérdida de control del vehículo, aunque ha insistido en que la investigación continúa abierta. El accidente ha quedado registrado por una cámara de tráfico municipal, unas imágenes que serán determinantes para reconstruir los hechos.
La conductora del autocar, de 36 años, no ha sufrido lesiones físicas, pero ha tenido que ser atendida de una crisis de ansiedad. Hacía pocos días que se había incorporado a la empresa concesionaria y conducía asistida por un segundo conductor, que es una de las personas que han resultado heridas, muy grave. La prueba de alcoholemia y de drogas de la conductora ha dado negativo, según las fuentes consultadas por este diario.
Pérdida de control
El jefe de la Región de Emergencias de Lleida de los Bomberos, Joan Josep Bellostas, ha pedido prudencia ante cualquier hipótesis. "Es muy pronto" para determinar qué ha provocado el accidente, ha afirmado, recordando que existen imágenes del siniestro y que serán los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana los encargados de esclarecer las causas. Con todo, ha señalado que, "aparentemente", todo apuntaría a una pérdida de control del vehículo.
El elevado número de víctimas ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencia. El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha activado once unidades terrestres, un helicóptero medicalizado y un equipo de psicólogos especializados en atención a las víctimas. Los Bomberos han movilizado una treintena de efectivos con catorze dotaciones, mientras que también han intervenido efectivos de la Guardia Urbana, los Mossos d'Esquadra, Protección Civil y otros servicios de emergencia. La Generalitat ha activado en fase de alerta el Plan Procicat para coordinar la respuesta ante el accidente. Durante horas, la rambla de Ferran ha quedado completamente cortada al tráfico para facilitar las tareas de rescate, evacuación e investigación.
Desde Barcelona, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha puesto en contacto con el alcalde de Lleida para seguir la evolución de los hechos. En un mensaje difundido en las redes sociales ha expresado su apoyo a las personas afectadas y a sus familiares, ha deseado una rápida recuperación a los heridos y ha agradecido la labor de los profesionales de los servicios de emergencia que han intervenido en una de las jornadas más difíciles que ha vivido la capital del Segrià en los últimos años.