El editor que dio nombre a 'Pulp fiction'
Munsey hizo una auténtica fortuna con la edición de revistas populares
La primavera de 1994 llegó al Festival de Cannes la película Pulp fiction, que meses más tarde sería el primer gran éxito de un director de Tennessee llamado Quentin Tarantino. Si un par de años antes ya había llamado la atención con Reservoir dogs, con esta segunda película conseguiría la consagración total y se transformaría en una máquina de generar dinero (la taquilla de esta producción superó los 200 millones de dólares). Quien más quien menos ha visto o, como mínimo, ha oído hablar de Pulp Fiction, pero no todo el mundo sabe a qué concepto hace referencia un título tan singular.
Frank Andrew Munsey Empresario y editor
- 1854-1925
Todo comenzó con la iniciativa de Frank Munsey, un emprendedor obsesionado con la comunicación. Después de trabajar desde muy joven como telegrafista, se le metió en la cabeza publicar una revista. Gracias a su perseverancia y el apoyo financiero de algunos amigos acomodados pudo hacer realidad su sueño. El hecho de llegar a Nueva York con solo cuarenta dólares en el bolsillo no hacía presagiar ningún éxito, pero su empuje le permitió poner en marcha un primer proyecto editorial en 1882. Se trataba de una revista infantil llamada Golden Argosy que tenía el apoyo de un editor de Nueva York. Desgraciadamente, pocos meses después el editor quebró y el futuro de la publicación parecía muy comprometido, pero Munsey decidió quedarse con la unidad productiva del negocio y darle un nuevo impulso. Al cabo de seis años decidió modificar el nombre y el contenido, de manera que pasó a ser una revista para adultos y que llevaría por cabecera su propio apellido. Esta renovación le permitió abandonar la economía precaria que lo había acompañado hasta entonces y también comenzó a ganar fama como editor.Con energías renovadas por los buenos resultados en las ventas, en 1896 se inició una nueva etapa destinada a cambiar para siempre el mundo editorial: se empezó a editar masivamente una revista hecha con el papel más barato del mercado, el wood pulp paper, un producto sin ningún tipo de refinamiento y de rápido desgaste. Esta reducción de costes le permitió bajar precios y situar a la clase obrera de menor poder adquisitivo como público objetivo de sus relatos de ficción. Los nuevos lectores no tenían acceso a mucho pasatiempo cuando salían de las fábricas, de manera que se entregaron a la lectura de manera unánime, una actividad que hasta entonces tenían vetada por el elevado coste de las revistas convencionales. Antes de acabar el siglo, la Munsey’s Magazine tiraba unos 700.000 ejemplares al mes. Uno de los personajes que nació en las páginas de las revistas de Munsey fue el Tarzán de Edgar Rice Burroughs, que vio la luz en el año 1912 en la revista All-Story. Como no se puede tener todo, los baratísimos pulps se habían ganado la fama de ser una literatura de calidad muy escasa. Eso sí, habían llegado para quedarse, y lo hicieron por mucho tiempo, hasta el punto de que el mismo Munsey no llegaría a vivir su declive.Viendo que el producto tenía tanta salida, tomó la decisión de diversificar cabeceras, y creó revistas temáticas con relatos sobre el mar, sobre el mundo de los ferrocarriles, sobre mecánica, y muchos otros. La gran entrada de recursos que le proporcionaron unas ventas tan elevadas la empleó en dar un paso más y empezar a comprar diarios. Con la llegada del nuevo siglo, fue propietario de cabeceras como el Washington Times, el New York Daily News, el Boston Journal, el New Herald o el New York Globe, entre muchos otros.Salto a la política
Con la fortuna consolidada, creó otros negocios, como la cadena de tiendas de comestibles llamada The Mohican Stores, la financiera Munsey Trust Company, el hotel Mohican y diversas sociedades para gestionar su ingente patrimonio inmobiliario. También incursionó en la política, porque cuando el expresidente Theodore Roosevelt fue excluido de la carrera electoral por parte de los Republicanos (1912), Munsey financió la creación de un tercer partido con Roosevelt al frente. El nuevo Partido Progresista quedó por encima de los Republicanos en aquellas elecciones.Pocos días antes de la Navidad de 1925, el magnate de la prensa pulp murió víctima de una apendicitis. Hacía muy poco que le había recordado a un amigo que de muy joven había llegado a la ciudad de los rascacielos con cuarenta dólares en el bolsillo y que con ellos levantó un imperio de cuarenta millones. No sería hasta mediados de los cincuenta que la literatura pulp entró en crisis, sustituida por otros tipos de publicaciones y también por el auge de la televisión.