Hablemos de dinero

Joan Anton Català: “Con 65 años estoy en el mejor momento profesional de mi vida”

A los 46 años dejó un gran trabajo y se hizo autónomo en plena crisis financiera

Júlia Riera Rovira
24/09/2026 - 07:02 h.

El divulgador científico Joan Anton Català (1961) con solo 9 años ya leía libros sobre ciencia: “De hecho, me construí mi primer telescopio, que era un tubo de cartón”. Y, antes de empezar la carrera creó su laboratorio. No es extraño, pues, que se formara en química e hiciera un máster en química cuántica.

Para hacer el doctorado tuvo que marcharse a Barcelona y pagárselo él mismo: “Nací en Tarragona, en una familia humilde”, explica en declaraciones a Empresas. Por la mañana trabajaba y por la tarde hacía el doctorado: “Con el tiempo me di cuenta de que era imposible aguantar este ritmo”. “Mi carrera profesional estaba yendo muy bien”, explica. Así que abandonó los estudios y entró de lleno en el mundo de las tecnologías de la información, y acabó pasando cerca de 25 años en grandes empresas, hasta ocupar cargos directivos en grandes multinacionales.

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El gran cambio llegó en 2008. Con 46 años, dejó el trabajo que tenía –director de personas de Cataluña, España y Portugal con 4.500 personas a su cargo– y se hizo autónomo justo cuando estallaba la crisis financiera. “Si hubiera sabido lo que venía, quizás no lo habría hecho”, admite. Creó una pequeña consultora.

“Desde el primer día que fundo la compañía, decido no crecer en personal”, explica. No quería tener trabajadores que dependieran directamente de él en un contexto de crisis y optó por colaboradores independientes. Durante los primeros años como autónomo, la preocupación por llegar a fin de mes era constante: “Yo quiero que mi empresa funcione, por tanto, yo tengo que invertir dinero constantemente y tengo que rescatarla y rescatarla”.

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El científico explica que la familia siempre ha sido ahorradora y que disponer del colchón que había generado en los años anteriores le permitió afrontar la aventura empresarial con más margen. Aun así, su manera de gestionar el dinero pasa también por separar el ámbito personal del profesional: “Porque cuando yo digo que sufro es solo en la parte de la empresa, la parte de la familia en absoluto”.

En 2015, después de siete años al frente de su consultora, la familia le propuso combinar su experiencia empresarial con su pasión por la ciencia, hasta ahora una afición. Català durante este tiempo había hecho un máster de astronomía y astrofísica. “Coge la ciencia y mira cómo puedes combinarla con el mundo de la empresa”, le recomendaron en casa. Así nació Space to Grow, un producto que lleva a directivos a observatorios astronómicos y utiliza el universo para reflexionar sobre cuestiones como el marketing o la estrategia.

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La consultora se convirtió también en una pieza clave para poder dedicarse a la divulgación científica. Los ingresos del negocio le daban libertad para seleccionar los proyectos a los que quería dedicarse: “Empiezo a tener tiempo, viajo menos, y escribo mi primer libro de divulgación científica, que nadie me quiere publicar. Voy a diferentes editoriales a llamar a la puerta, pero al final me lo autopublico, y decido gastarme un dinerillo haciendo 200 ejemplares”. “Con el libro en la mano empiezo a picar piedra, voy a Catalunya Ràdio, donde en aquel momento trabajaba Mònica Terribas”, explica. La apuesta le dio visibilidad y acabó abriéndole puertas en los medios y en las editoriales.

Reivindicar la divulgación

Con más de 10 libros publicados, Català es un experto en la divulgación científica: “Pero si yo hubiera tenido que vivir de la divulgación científica, no estaría aquí”. A menudo se presupone que el divulgador es un investigador universitario que hace divulgación como una actividad complementaria. Él, sin embargo, ha querido reivindicarla como una profesión: “No ha sido fácil abrirse camino, especialmente sin referentes y mucho menos en catalán”. Él ha encontrado un nicho propio, explicar la ciencia de manera rigurosa y alejada del sensacionalismo.

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La construcción de esta marca personal ha tenido también un retorno económico en lo que respecta a su empresa, donde continúa trabajando. A medida que se hizo conocido como divulgador, también ha ganado más renombre a la hora de dar conferencias.

Y es precisamente esta sensación de haber construido una trayectoria propia la que explica que actualmente considere que se encuentra en el mejor momento de su vida laboral. “Creo, puedo afirmar ahora que acabo de cumplir 65 años, que estoy en el mejor momento profesional de mi vida”, sentencia.