¡Eureka!

De vendedor de periódicos a rey de las maletas: ¿quién creó Samsonite?

La compañía facturó cerca de 3.000 millones de euros en 2025

16/07/2026

El 25 de julio de 1970, en la página 17 del The New York Times, una necrológica breve anunciaba la muerte de Jesse Shwayder, fundador de Samsonite. El texto explicaba que Shwayder había muerto en su casa, en Denver, a los 88 años, después de haber convertido una pequeña empresa de baúles de viaje en uno de los grandes fabricantes de maletas, mochilas y accesorios del mundo: Samsonite.La nota también se detenía en un detalle: antes de fundar la empresa de maletas, Shwayder había empezado a trabajar vendiendo periódicos y repartiendo pedidos de la tienda de comestibles familiar. Aquel día de verano, el niño que había transportado noticias por las calles de Denver había acabado protagonizando una, discretamente, en uno de los periódicos más importantes del mundo. Pero, ¿cómo lo hizo Shwayder para construir un imperio que, solo en 2025, facturó cerca de 3.000 millones de euros?Periódicos, comestibles y maletas

Jesse Shwayder nació en 1882 en Black Hawk, Colorado, en una familia judía de origen polaco que muy pronto se mudó a Denver. De niño empezó a trabajar vendiendo periódicos y repartiendo encargos de la tienda de comestibles de su padre. Después de pasar por el negocio familiar y de trabajar como comercial para un fabricante de equipaje, en 1903 abrió su propia tienda de maletas. Siete años más tarde, con 28 años y unos ahorros de 3.500 dólares, fundó la Shwayder Trunk Manufacturing Company, la empresa que décadas más tarde se rebautizó con el nombre de Samsonite.En 1910, Shwayder puso en marcha su propia fábrica de baúles en una pequeña trastienda del centro de Denver. El negocio comenzó con pocos trabajadores y una idea muy clara: no competir con las marcas de equipaje barato, sino fabricar piezas robustas, bien acabadas y pensadas para durar años y años. En aquel momento, viajar todavía era un privilegio y las maletas debían ser capaces de resistir el embate de los trayectos largos que se hacían en tren o barco. Shwayder entendió que la mejor manera de abrirse paso en aquel mercado era saber explicar al cliente que, si compraba uno de sus baúles, podía poner la mano en el fuego a que aguantaría todas las sacudidas del viaje.Pero no bastaba con fabricar equipaje resistente: era necesario que la gente se lo creyera. Shwayder encontró una manera muy gráfica de hacerlo: en una de las primeras campañas de la compañía, él, su padre y sus hermanos aparecieron de pie encima de un tablón sostenido solo por una de sus maletas. El mensaje no podía ser más claro: si aquella pieza podía aguantar el peso de toda una familia, también podía soportar los golpes de un viaje.El nombre de Samsonite

Con los años, el negocio creció y se incorporaron varios hermanos de Shwayder. La compañía dejó atrás la pequeña trastienda inicial y comenzó a fabricar a gran escala. Durante décadas, la empresa continuó vinculada al apellido Shwayder, hasta que en 1939 presentó una nueva línea de equipaje con un nombre inspirado en Sansón, el personaje bíblico que se asocia con tener una fuerza extraordinaria. La idea encajaba perfectamente con el relato que la compañía había construido desde el primer día. Aquella maleta acabó dando nombre a toda la empresa.Pero el mundo del viaje cambió. Los grandes baúles de madera, pensados para travesías largas, empezaron a quedarse atrás en una sociedad que se movía más deprisa y con menos equipaje. Samsonite respondió con maletas más ligeras, prácticas y modernas: la Streamlite en 1941, la Silhouette en 1958 y, en 1963, el Classic Attaché, un maletín pensado para una nueva generación de ejecutivos.En 1969 apostó por el polipropileno para fabricar maletas más ligeras; en 1974 incorporó las ruedas a la colección Silhouette, una innovación que hoy parece elemental pero que transformó para siempre la experiencia de cargar equipaje; y, ya en el siglo XXI, popularizó las maletas de cuatro ruedas, los materiales ultraligeros y las colecciones más sostenibles hechas con plástico reciclado. Más de un siglo después de aquella trastienda de Denver, Samsonite ya no es solo una marca de maletas: es un grupo global que también controla enseñas como Tumi y American Tourister, vende mochilas, bolsos y accesorios.