Energía

El Estado prorroga la vida de la central nuclear de Almaraz hasta 2030

La planta extremeña tenía permiso para operar un reactor hasta 2027 y otro hasta 2028

BarcelonaLa central nuclear de Almaraz gana tiempo. El gobierno español ha autorizado este viernes la ampliación de la vida útil de sus dos reactores tras el informe favorable de hace un mes del Consejo de Seguridad Nuclear. Así, tal como se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el ministerio para la Transición Ecológica y del Reto Demográfico ha renovado la autorización de explotación de las unidades I y II de la planta hasta el 8 de junio de 2030. Cabe recordar que, hasta ahora, la central nuclear extremeña tenía permiso para operar un reactor hasta 2027 y otro hasta 2028, siendo la primera que debía cerrar del Estado.

Fuentes del ministerio para la Transición Ecológica explican que la decisión "se produce ponderando las circunstancias extraordinarias derivadas del conflicto en Oriente Medio y de la continuidad de la guerra en Ucrania". Así, desde el gobierno español apuntan que la medida se ha tomado ante la "volatilidad" y la "incertidumbre" del contexto geopolítico actual e indican que "la prórroga, coyuntural, puede contribuir a moderar la exposición de los consumidores a unos picos de precios de los combustibles fósiles no previstos anteriormente".

Cargando
No hay anuncios

"La apuesta de este gobierno por las energías renovables permanece intacta", indican fuentes del ministerio, que aseguran que "las renovables han mejorado la competitividad de España, han contribuido a proteger a los consumidores ante las subidas de precios de los combustibles fósiles y están generando crecimiento económico y atrayendo nuevos proyectos industriales". "Nuestro plan de ruta es claro, como lo ha sido todos estos años" y "el gobierno continuará impulsando una agenda de apuesta sin precedentes por las renovables porque sabemos que es nuestra principal palanca de competitividad, autonomía estratégica y de modernización de nuestra economía", aseguran desde el ministerio.

Sin alterar el cese definitivo

El ministerio también señala que la extensión aprobada se limita a 31 meses para la Unidad I y 19 meses para la Unidad II, y sostiene que esta ampliación "representa una proporción reducida de la vida media prevista del parque nuclear español", sin alterar el resto del calendario ni la fecha de cese definitivo del conjunto del parque nuclear, que está fijada de cara al 2035. Sobre el papel, el gobierno español prevé el cierre de Ascó I en octubre de 2030; Ascó II en octubre de 2032 y Vandellòs II en febrero de 2035. La Asociación Nuclear Ascó Vandellòs II (ANAV), que explota las plantas atómicas catalanas, reclamó hace unas semanas mantener el funcionamiento de las centrales más allá de la fecha anunciada.

Cargando
No hay anuncios

Aun así, fuentes del sector energético apuntan que si el cierre de Almaraz se alarga más allá de 2028, puede ser difícil cumplir el calendario de cierre del resto de centrales atómicas del Estado, ya que cerrar una central nuclear y prepararla para su desmantelamiento requiere unos recursos humanos y técnicos que hacen difícil que puedan coincidir más de un cierre a la vez.

Fuentes del ministerio para la Transición Ecológica mantienen que el cierre de Almaraz en 2030 tendrá un impacto muy limitado en la generación eléctrica en España. "El cierre de Almaraz no compromete el objetivo de penetración de las energías renovables", indican estas fuentes, que añaden que el impacto "será muy limitado" porque "la reducción de su aportación prevista para 2030 será de poco más del 1%, un porcentaje marginal que no altera de forma significativa la senda de la transición energética del país". Hay que tener en cuenta que la generación nuclear aporta poco más del 19% de producción eléctrica en el Estado, aunque en el caso de Cataluña, con tres reactores en marcha, la situación es muy diferente porque la generación nuclear aporta más del 56% de la electricidad.

Cargando
No hay anuncios

Las mismas fuentes ministeriales indican que el cierre en 2030 no comprometerá la seguridad de suministro y, además, no tendrá ningún coste para los ciudadanos, porque aunque las eléctricas habían pedido bajadas de impuestos a las centrales, "no se concede ningún tipo de rebaja fiscal ni contraprestación económica para las empresas eléctricas".

Críticas del PP

La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha celebrado la decisión tomada por el gobierno español, que, según ha señalado, "da certeza a una comarca" y "protege miles de puestos de trabajo". En un mensaje publicado en las redes sociales, Guardiola ha afirmado que con la continuidad de la central "seguirá latiendo una parte esencial" de Extremadura y ha destacado el papel "fundamental" de la planta "para la vida de tantos pueblos y familias que dependen de ella".

Cargando
No hay anuncios

Pero desde su partido, el PP, no se han ahorrado las críticas al gobierno español. El partido de Núñez Feijoo, alineado con las grandes patronales, apuesta por la energía nuclear. Para el PP, alargar la vida de Almaraz es "un reconocimiento al fracaso" de la política energética del gobierno de Pedro Sánchez. Además, el PP ha acusado al gobierno español de enmendarse a sí mismo y hacerlo "a hurtadillas, un viernes 14 de agosto, publicándolo en el BOE y sin anunciarlo antes".

Para el PP, la "mini-prórroga" es "un parche a una gestión ideologizada de Sánchez" que, como en otros aspectos, va en contra de los estados de la UE". Para el PP, el gobierno ha engañado a los ciudadanos porque sabía que no se podía cerrar Almaraz y pide que se cancele todo el calendario de cierre de nucleares.

Cargando
No hay anuncios

Sumar se desmarca

Por su parte, Sumar, el socio minoritario del gobierno español, ha mostrado su disgusto por la decisión. "Mostramos nuestra absoluta disconformidad", han dicho fuentes del partido. Prorrogar la vida de Almaraz "es una decisión al servicio del oligopolio que frena la transición energética e hipoteca a la ciudadanía", han indicado fuentes del partido, que consideran que mantener la energía nuclear "obedece a presiones corporativas y no a necesidades técnicas, medioambientales ni de competitividad económica".