España tiene reservas de queroseno para 90 días
El gobierno español se abre a compartir reservas con Europa, pero sin poner en riesgo el suministro propio
MadridEspaña tiene reservas de queroseno para 90 días si se tienen en cuenta las reservas operativas (las existencias que guardan las empresas petroleras y los aeropuertos para asegurar el suministro diario de este combustible fósil esencial para la aviación) y las reservas estratégicas (el inventario en manos del Estado). Esto significa que si a partir de mañana dejara de llegar o producirse queroseno en el Estado, hay reservas de este combustible hasta principios del mes de agosto.
maximizando la producción en las refinerías españolasmaximizando la producción en las refinerías españolas y dando prioridad a las importaciones de terceros países.
"Quiero enviar un mensaje de máxima tranquilidad [a la población]", decía Aagesen después del encuentro. La ministra reconocía que si la situación en la mayoría de países europeos en cuanto a la garantía de queroseno –pero también de otros derivados del petróleo, como la gasolina– es crítica, en el estado español la situación es diferente: "Lo que está pasando en Europa no se corresponde con lo que pasa en España. El suministro está garantizado".
De nuevo, Aagesen ponía sobre la mesa que el Estado juega con ventaja en cuanto a la producción de este combustible para los aviones: es uno de los tres estados miembros de la UE con más capacidad de refinamiento de petróleo. El 80% del queroseno que se consume en España se produce en las ocho refinerías repartidas por todo el territorio español, entre ellas la refinería que Repsol tiene en Tarragona, y solo se importa un 20% del combustible.
En cuanto al resto de combustibles fósiles, desde las materias primas (petróleo y gas) hasta los otros derivados del crudo, la exposición del Estado al bloqueo del estrecho de Ormuz es mínima. De hecho, en el caso del gas natural no se preveía que este 2026 llegara combustible desde los países del golfo Pérsico. Y las importaciones de petróleo solo suponen en torno al 5%. Por eso el ministerio envía este mensaje de "tranquilidad".
Libia y México, suministradores de petróleo
Con todo, la crisis de Ormuz sí que se nota en la llegada de petróleo a España, por poco que sea. Según el informe del mes de marzo de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), publicado este martes, las importaciones de crudo procedentes de Oriente Medio cayeron un 54,6% en el mes en que los Estados Unidos e Israel atacaron Irán si se compara con lo que había pasado en marzo del año anterior. En particular, destaca el descenso de petróleo proveniente de Irak. En todo caso, representan un 4,8% del total del petróleo que se importó, mientras que hace un año suponían el 9,2%.
Durante este mes, el Estado importó 27 tipos de petróleo de 14 países diferentes. Libia se situó como principal suministrador, seguido de México.
Nervios en Europa
En Europa, en general, no ven la situación como España, y de hecho el nerviosismo sí que planea sobre otros estados miembros. "El mundo se enfrenta a la que podría ser la crisis energética más grave de la historia", afirmaba este martes mismo el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, y anticipaba que Bruselas ya se está "preparando".
Hace días que hay reuniones para ver cómo se pueden preparar los países para afrontar una posible falta de queroseno en algunos estados, sobre todo de cara al verano, cuando el turismo impulsa el avión –la semana que viene hay una nueva reunión de los ministros de Energía–. "España será solidaria, pero también queremos tener las diferentes soluciones sobre la mesa para analizarlas con detalle", ha dicho la ministra. El gobierno español, pues, se abre a compartir reservas propias para ayudar a otros países, pero antepondrá que no se ponga en riesgo la seguridad del suministro a España.
De qué soluciones se habla en Bruselas? Además de compartir un nivel de reservas o explorar compras conjuntas, desde el ministerio explican que pueden entrar en juego otras opciones, como incrementar el nivel de tankering que se permite a los aviones, y que se sitúa en el 10%. Esta, sin embargo, es una práctica altamente contaminante: supone que las aerolíneas puedan cargar más combustible fósil (queroseno) en un aeropuerto de origen si el precio en el aeropuerto de destino es más caro o escasea. Supone un ahorro de costes para las compañías, pero provoca más consumo de queroseno y más contaminación.
Con todo, el Estado pretende que Bruselas ponga las luces largas y no solo se quede en las soluciones a corto plazo. Por eso sigue presionando para que se dé un impulso a la transición ecológica a través del apoyo fiscal y económico. Por ejemplo, el gobierno español quiere que las inversiones verdes no computen en la deuda, es decir, en el cumplimiento de las reglas fiscales, y se tenga más margen fiscal. Pero también quiere alargar los fondos europeos para invertir en la red eléctrica.