El septiembre más caro: la energía, la vuelta al cole y las hipotecas impactan en las economías familiares
Las guerras en Ucrania y el Próximo Oriente presionan los precios al alza en un mes de gasto mayor
BarcelonaEl 1 de septiembre marca el inicio del curso político, social, educativo. También se podría hablar de un inicio de curso para las economías familiares que, este 2026, se presenta duro, con un alza de precios generalizada que impacta directamente en la capacidad de gasto de las familias, después de un verano especialmente caro a causa, esencialmente, del encarecimiento de la energía.
El hecho es que la guerra en Irán está afectando las economías familiares directamente, con dos vertientes muy claras: la energía se encarece por los altos precios del petróleo y, además, la inflación general, es decir, el conjunto de los precios, van al alza como no había pasado en tres años y medio. Los carburantes fueron la principal causa del aumento de la inflación en agosto hasta el 4,3% en España, pero otros productos también incrementan su coste, sobre todo la alimentación, muy afectada por la guerra en Ucrania, ya que este país y Rusia son los principales proveedores de grano del mundo. La falta de trigo y otros cereales hace subir el precio de la alimentación humana, pero, además, encarece también el pienso animal, con lo cual no solo los alimentos basados en los cereales se encarecen, sino también la proteína animal.
A esto se debe sumar también el aumento del coste de los fertilizantes, cosa que también hace crecer el precio de los cereales y otros productos agrícolas en el resto del mundo. Este incremento de los precios de los fertilizantes se produce básicamente por el cierre del estrecho de Ormuz a causa de la guerra de Estados Unidos contra Irán.
Una guerra que también hará subir los precios de la energía. A pesar de que el precio del barril de petróleo no ha llegado a los máximos vividos en 2022 cuando estalló la guerra de Ucrania, se ha mantenido lo suficientemente alto para que por ejemplo, en España, se encadenen ya ocho semanas seguidas de subida del precio de la gasolina y el gasóleo.
De hecho, el gasóleo, desde este martes, vuelve a ser subvencionado con 20 céntimos de euro por litro. Esto es así porque, aunque el gobierno español decidió retirar gradualmente las subvenciones a los carburantes entre julio y septiembre, como en el séptimo mes del año el gasóleo se encareció más de un 15% entró en acción la cláusula de salvaguarda que preveía aumentar la subvención. Así, el litro de diésel desde este martes vuelve a ser subvencionado con 20 céntimos el litro, pero en el caso de la gasolina pasa lo contrario: como no sobrepasó el 15% de encarecimiento, la subvención se reduce a cinco céntimos el litro.
Luz e hipotecas
Otro efecto de la guerra en Irán es el encarecimiento del gas natural. Esto ha impactado directamente en el recibo de la luz del mes de agosto –y puede continuar en septiembre– que se ha encarecido un 19% de media. Esto se produce porque, aunque la generación fotovoltaica aumenta, en las horas en que no hay sol entran en funcionamiento los ciclos combinados, que tienen que pagar más caro el gas. Junto con este hecho, la demanda, con las olas de calor, también ha aumentado y se convierte también en un factor que impulsa los precios al alza.
Pero los suministros no son lo único que se encarece. Por culpa de la tendencia inflacionista, el euríbor, al que están referenciadas la mayoría de hipotecas en España, ha cerrado agosto cerca del 3%. Esto encarecerá las hipotecas, sobre todo las variables –pero también las nuevas a tipo fijo–, y la tendencia puede seguir al alza si el BCE, en la reunión de la semana próxima, decide subir los tipos de referencia para frenar la inflación.
El último gran impacto es para las familias con hijos. La vuelta al colegio no cuesta menos de 500 euros por alumno, aunque con muchas diferencias en función de la comunidad donde se encuentren y, también, del tipo de colegio al que vayan los niños. Las privadas pueden llegar a triplicar el coste de las públicas. Cuando se trata de comprar material escolar, hay que comparar las diferentes ofertas de los comercios para encontrar el lugar más barato. Otro consejo es evitar las compras compulsivas: hay material escolar absolutamente necesario, pero fabricantes y comercios también intentan aumentar el ticket de compra con ofertas tentadoras y productos que deslumbran a los pequeños, y que no son del todo necesarios. Un tercer elemento que puede ayudar a las familias es anticipar las compras y fraccionar el pago, para que el impacto no sea tan grande.