Infraestructuras

La Generalitat recupera las concesiones de obra pública 14 años después con una inversión de 1.200 M€

La administración catalana abre una consulta en el mercado para explorar el nuevo modelo en carreteras, puntos de recarga eléctrica y la L9 del Metro

Imagen de la C-25 o Eix Transversal, una vía de la red de la Generalitat.
Act. hace 16 min
3 min

BarcelonaLa Generalitat quiere dejar atrás el modelo que ha servido para construir y gestionar grandes infraestructuras públicas en los últimos 14 años. Este modelo se caracteriza por dos elementos: el pago por uso de la vía que realizaba la administración, popularmente conocido como peaje a la sombra, y la posibilidad de las empresas privadas de recomprar a la administración una parte o la totalidad de la infraestructura ya hecha.

Este giro "copernicano", según fuentes del departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, busca resolver los problemas de la falta de inversión en el mantenimiento de las infraestructuras ligando inversión, reposición y mantenimiento. Por ello, tal y como avanzó ya la titular del departamento el pasado 6 de febrero, Silvia Paneque, la Generalitat ha abierto una consulta preliminar en el mercado (CPM) para explorar concesiones de obra pública con pago por disponibilidad, es decir, según el estado de la infraestructura y no su uso.

Lo hará en tres grandes ámbitos de movilidad: carreteras, recarga eléctrica y la línea L9 del Metro. Todo ello con una inversión prevista superior a 1.200 millones de euros. La previsión es empezar a pujar este mismo año.

El último gran litigio de la Generalitat en materia de infraestructuras fue con Cedinsa, la concesionaria que explotaba el Eix Tranversal (C-25), que la administración catalana decidió en el 2022 liquidar la concesión que mantenía con la compañía, y asumir su gestión. La operación fue avalada el pasado año por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). Los especialistas creen que el lastre de los peajes a la sombra de las carreteras catalanas afecta muy negativamente a la capacidad de inversión en nuevas infraestructuras.

Carreteras de carril alternativo

La recuperación de este modelo concesional, conocido como modelo alemán, pretende impulsar actuaciones por valor de 666 millones de euros –más de la mitad del presupuesto previsto– en la transformación de varios tramos de carreteras catalanas hasta 2030, que suman 430 kilómetros, en el formato 2+1, que consiste en una vía de tres carriles seguro. Bajo este modelo, la administración abona un canon basado en la calidad y disponibilidad de la vía, sin peajes o costes adicionales al usuario ni riesgo de demanda/tráfico para el concesionario.

En este ámbito, el objetivo de la consulta preliminar es determinar cuál puede ser el alcance de los itinerarios concesionales que pueden ser de interés. Lo cierto es que el programa 2+1 incluye inversiones en diferentes carreteras y la definición de los itinerarios, explicaron fuentes del departamento, debería integrar aquellos tramos donde estas actuaciones permitan configurar estos corredores alternativos.

Estos tramos que suman 430 kilómetros son de 12 tramos de carreteras, entre los que se encuentran la C-12 de Amposta en Lleida (81,5 km), la C-14 de Alcover en Montblanc (14,8 km), la C-66 de Gerona en Palarugell (22,3 km) y la C-31 de Palafrugell en el faro de Empordà (26,5 km), entre otros.

18 M€ para la recarga ultrarrápida

Una parte de la inversión prevista irá destinada al despliegue de infraestructura de recarga ultrarrápida en áreas de servicio de titularidad pública del departamento de Territori. La actuación la llevará a cabo Cimalsa, empresa pública de la Generalitat encargada de la promoción, desarrollo y gestión de infraestructuras.

Las inversiones se llevarán a cabo mayoritariamente en la demarcación de Barcelona, ​​en varios puntos de carreteras como la C-32, en el área Tordera, el área Maresme y el área Gavà, y también en el área Montcada de la C-33, el área la Roca de la C-60 y el área de Montserrat de la C-60 y el área Montserrat. El objetivo es garantizar la cobertura de recarga al menos cada 60 km en la red transeuropea de transporte y vías de otras prestaciones, con una potencia de 150 kW por punto.

La consulta es un proceso regulado a fin de preparar una licitación futura para evaluar la viabilidad técnica y económica del programa, que en el caso de, por ejemplo, los puntos de recarga eléctrica permite a los operadores, fabricantes, comercializadoras de energía y proveedores de servicios de movilidad dispondrán consultar los términos de las nuevas licitaciones.

Terminar la Línea 9 del Metro

El tercer ámbito es la Línea 9 del Metro (L9), para la que la Generalitat quiere conceder la finalización de las estaciones que faltan –conocido como el tramo central–, que son nueve, y parte de ellas están construidas. La inversión estimada es 500 millones de euros, entre la partida inicial y las reinversiones dentro del período de concesión.

Este modelo, por el que un operador privado asume la construcción, instalación y mantenimiento de una infraestructura durante un período y con pagos vinculados a su disponibilidad, se centrará en las mismas estaciones –es decir, instalaciones, escaleras mecánicas y ascensores– y excluye los túneles o vías, parte de la obra civil. Este modelo está ya en marcha en las estaciones actualmente operativas de la L9 y también de la L10.

stats