Blackstone dice ahora que revisará caso por caso los contratos de alquiler social que tiene en Cataluña
El fondo asegura que priorizará que los inquilinos acaben comprando los pisos
BarcelonaEl fondo de inversión Blackstone —a través de su filial Anticipa— se compromete a negociar caso por caso los alquileres sociales que tiene en Cataluña. Después de que este viernes El matí de Catalunya Ràdio explicara que la compañía no pensaba renovar los 400 contratos de este tipo que tiene en el país para poner las viviendas a la venta, el fondo dice ahora que no descarta mantener algunos alquileres sociales. Desde la compañía, sin embargo, mantienen que, una vez finalicen los contratos, irán ofreciendo a los inquilinos la posibilidad de comprar los pisos donde viven. Por ahora, un centenar de ellos ha accedido a la propuesta. El resto de casos, en cambio, se estarían revisando.
Tal como explica Catalunya Ràdio, inicialmente fuentes de la empresa habían indicado que estos 400 contratos no se renovarían y se irían poniendo a la venta en caso de que los inquilinos rechazaran comprarlos.
Vilma, vecina de Hospitalet de Llobregat, ha explicado en el mismo programa de radio que el fondo les ha ofrecido comprar el piso a "precio de mercado". "Es injusto porque nosotros ya hemos pagado muchos años de hipoteca y alquiler y nos hemos gastado todos los ahorros", ha explicado. Vilma compró la vivienda donde vive antes de que estallara la crisis de 2008. Al no poder asumir la hipoteca, el piso quedó en manos del banco, que terminó vendiéndolo a Blackstone, con quien Vilma firmó un alquiler social. Ahora, según ha explicado, le ofrecen comprar el piso por 227.000 euros.
Blackstone es uno de los principales bancos de inversión a escala global. El fondo estadounidense es un gigante no solo en el ámbito inmobiliario, sino también en infraestructuras o capital riesgo.
Posibles límites a los fondos buitre
La noticia de la venta de viviendas del fondo que hasta ahora se destinaban a alquiler social llega en medio del revuelo por el caso de Maricarmen, la mujer de 87 años que acaba de ser desahuciada en Madrid. Además, también se enmarcan en plenas negociaciones entre Junts y el gobierno español para limitar la compra de viviendas por parte de los fondos buitre. En concreto, los junteros piden una medida antidesahucios que distinga a los pequeños y grandes propietarios y una deducción del 15% del IRPF para el alquiler o la compra de la residencia habitual.
El ministro de Cultura y dirigente de Sumar, Ernest Urtasun, ha afirmado este viernes que ve “margen para el acuerdo” en la negociación entre el gobierno español y Junts por el nuevo decreto de vivienda, que, previsiblemente, se presentará el martes en el consejo de ministros. “Junts ha hecho propuestas y yo hoy quiero decir que nuestra mano tendida siempre ha estado aquí y que creo que es importante que este diálogo se produzca”, ha dicho en la Cadena SER.