La economía española mantiene el crecimiento a pesar de los primeros efectos de la guerra en Irán
El PIB español crece un 0,6% entre enero y marzo y un 2,7% en comparación con un año atrás
BarcelonaLa economía española mantuvo el crecimiento en el primer trimestre de este año a pesar de los primeros efectos de la guerra en el golfo Pérsico, con el consumo de las familias y la inversión empresarial como motores.
Así, el producto interior bruto (PIB, el indicador que mide el tamaño de una economía) del Estado aumentó un 0,6% en comparación con el trimestre anterior, según datos avanzados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esto supone una reducción de la tasa de crecimiento trimestral de dos décimas en relación a la registrada los últimos tres meses de 2025. Si se compara con el primer trimestre de hace un año, el crecimiento fue del 2,7%, una décima más que la tasa interanual del cuarto trimestre del año pasado.
El último mes del primer trimestre estuvo marcado por el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, lo que afectó sobre todo a los mercados energéticos mundiales e incrementó aún más la incertidumbre. A pesar de ello, y a pesar de la ralentización, las tasas de crecimiento españolas continúan siendo claramente superiores a las que registran la mayoría de los países de la Unión Europea.
"La economía española mantiene el pulso de crecimiento en este inicio de año marcado por la guerra en Irán", ha declarado el vicepresidente del gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en un mensaje a los medios de comunicación. Cuerpo ha calificado de "sólido" el crecimiento del PIB y ha señalado que "con este ritmo", España continúa "liderando [el crecimiento económico] entre las principales economías de la Unión Europea".
Cuerpo ha celebrado, además, la subida de la productividad por hora trabajada, que creció un 1% los tres primeros meses del año y se situó un 0,6% por encima de principios del año anterior. Según el ministro, este incremento es "el mejor dato" en un año y un "buen síntoma" de la evolución positiva de la economía española, que –a su parecer– está "consolidando un ciclo insólito de aumento de la productividad y creación récord de puestos de trabajo". Sin embargo, a pesar de las buenas palabras de Cuerpo, si se mira por puestos de trabajo a tiempo completo, la productividad cayó un 0,1% respecto al cuarto trimestre y un 0,2% en doce meses.
De hecho, la baja productividad en comparación con los países vecinos es desde hace décadas la gran asignatura pendiente de la economía española en general, pero también la catalana. En el caso de Cataluña, algunas entidades económicas, como la Cámara de Comercio de Cataluña, apuntan que hay señales de un cambio de modelo económico, menos concentrado en actividad de baja productividad y, por tanto, bajo valor añadido –el turismo, el comercio minorista o algunas industrias como las cárnicas–, en favor de sectores como la farmacia, la biotecnología o las tecnologías de la información, que tienen productividades mucho más elevadas.
Consumo e inversión tiran del carro
De los 0,6 puntos de crecimiento respecto al cuarto trimestre, la actividad económica dentro del Estado representó 0,4, mientras que el sector exterior aportó 0,2. El consumo de las familias fue el motor principal del crecimiento, con un incremento del 0,6% en relación con los últimos tres meses de 2025 y un 3,2% interanual. El gasto de las administraciones públicas también creció, en este caso un 0,2% trimestral y un 2% anual.
Desde hace un año, la inversión es una de las grandes fuerzas impulsoras del PIB. El primer trimestre creció un modesto 0,1% respecto al trimestre anterior, pero se situó un 5,8% por encima de los niveles de hace un año.
La coyuntura internacional, marcada por la incertidumbre y la crisis energética derivadas de la guerra en Oriente Medio, impactó de lleno en las exportaciones de bienes, que cayeron un 0,5% a escala trimestral, pero cerraron marzo aún en positivo respecto al primer trimestre de 2025, con un incremento del 0,9%.
Las importaciones también cayeron, en este caso un 1,2% trimestral, pero aumentaron un 3,1% anual. Es habitual que la compra de productos extranjeros se incremente cuando una economía crece, ya que la producción a escala interna no puede asumir el aumento de la demanda.
Crecimiento robusto de la industria
Por sectores, la industria creció un 0,4% respecto al trimestre anterior (un 1,8% en relación a un año atrás) y dentro de esta, el sector manufacturero incrementó en cuatro décimas su crecimiento trimestral, hasta el 0,5%. La construcción aumentó la actividad un 0,1%, pero respecto al primer trimestre de 2025 registra una subida del 6,5%. La agricultura, en cambio, disminuyó un 3,4% en relación con un año atrás a pesar de crecer un destacado 3,3% respecto al cuarto trimestre del año pasado.
Por su parte, los servicios, que representan más de dos tercios del PIB, perdieron fuerza en el primer trimestre, con una bajada trimestral de la actividad del 0,7%, un hecho habitual en el primer trimestre después de un cuarto trimestre normalmente marcado por el aumento del consumo durante las fiestas de Navidad. A pesar de ello, los servicios incrementaron la actividad un 3,4% en comparación con un año antes.