Un Foro de Davos para aclarar si EEUU quiere romper la alianza con Europa

Trump, Sánchez y más de 30 líderes mundiales participarán esta semana en el encuentro anual en Suiza

Madrid / BarcelonaLa conferencia de Davos, el encuentro anual de dignatarios y empresarios que se celebra en esta ciudad suiza, abre este lunes una nueva edición con la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que dará un discurso el miércoles, horas después que el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez. La fuerte inestabilidad política y económica a escala mundial –especialmente las últimas amenazas de Trump en Groenlandia– serán el telón de fondo de la reunión.

El Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) se celebra este año con el título Un espíritu de diálogo, una frase que representa "una respuesta" a la creciente incertidumbre geopolítica y, por extensión, económica, explica Juan Moscoso del Prado, investigador de EsadeGeo. "El diálogo no es un lujo, es una necesidad", dijo el presidente del WEF, el ex ministro noruego Borge Brende.

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Las relaciones entre EEUU y Europa se encuentran, por tanto, en el momento más frío desde la Segunda Guerra Mundial, cuando la victoria aliada permitió a EEUU construir una alianza con los países de Europa occidental que, a partir de la caída de la Unión Soviética, se expandió a Europa oriental. La reciente insistencia de Trump y su gobierno en controlar Groenlandia, pese a la oposición frontal de los gobiernos groenlandés y danés, provoca estupefacción y preocupación aparte iguales en las capitales europeas, que ven cómo Washington deteriora las relaciones con los socios de la OTAN. Este deterioro no solo afecta a los socios europeos de la alianza, también a Canadá, país que Trump ha amenazado con anexionarse. El sorprendente ataque unilateral en Venezuela y la captura de su presidente, Nicolás Maduro, por parte de fuerzas de EE.UU., fue el elemento que encendió definitivamente las alarmas a los socios comunitarios.

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"En este contexto la relación transatlántica y la gestión europea del riesgo norteamericano aparecen como un eje específico", señala Moscoso del Prado sobre el WEC de este año. Así pues, cabe esperar que los participantes en la reunión intenten "fomentar un diálogo" con la administración de EEUU para "aclarar cuál será el papel de Estados Unidos y si romperá de forma absoluta con su papel histórico de aliado de Europa", añade. Sin embargo, Groenlandia no será la única fuente de debate sobre la política exterior de la administración de Trump en referencia a Europa. tensiones sobre el conflicto entre Trump –y su vicepresidente, JD Vance– y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, así como las simpatías intermitentes que el líder norteamericano muestra con su homólogo ruso, Vladímir Putin, también han causado malestar y preocupación en la mayoría de capitales europeas, que a la vez ven como el fuego de ' paz de momento no dan fruto.

Aparte de Groenlandia y Ucrania, sin embargo, hay que tener en cuenta que Trump inició su mandato incrementando los aranceles a docenas de países de todo el mundo, pero con un foco especial sobre la UE, a la que ha acusado abiertamente de vivir a costa de la economía. Europea –que también hablará en Davos–, Ursula von der Leyen, representó una pausa en las tensiones comerciales, que Washington sí mantiene con Pekín, otro elemento desestabilizador de la economía mundial . y debates del foro.

Pero la tensión entre la administración de Trump y la UE también afecta a España. "Fue una de las voces más determinantes al fortalecer la UE ante las líneas rojas que se traspasan al otro lado del Atlántico", indica Moscoso del Prado. Ahora bien, afecta al Estado al igual que al resto de vecinos europeos, añade el analista, sobre todo en lo que se refiere a la relación comercial, que se prevé que caiga entre un 7% y un 10% respecto a los niveles de antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca.

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En este contexto, España lleva tiempo buscando reforzar su relación con otras zonas del planeta, empezando por Asia, pero también con América Latina –es uno de los estados miembros que más ha celebrado el acuerdo UE-Mercosur–. Todo ello marcará la agenda de Pedro Sánchez en Davos, donde hablará este miércoles por la mañana, pocas horas antes de Trump (en total participarán más de 30 jefes de estado o de gobierno). El WEF es una de las citas predilectas del jefe del ejecutivo español –está uno de los habituales– y donde aprovecha para marcar perfil propio en la agenda internacional del momento: el año pasado, por ejemplo, se reafirmó en su oposición contra el establishment tecnológico.

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Este año Sánchez viajará acompañado de los mismos cuatro ministros que el pasado año y una amplia representación de grandes empresas españolas, tal y como han explicado a Europa Press fuentes gubernamentales. Más allá de los encuentros bilaterales con multinacionales e inversores extranjeros, suele ser habitual la fotografía del presidente del gobierno con algunos de los principales directivos del Ibex 35, incluso en momentos de tensas relaciones. El año pasado se vio con el presidente del BBVA –la opa en el Sabadell, a la que se oponía el ejecutivo, todavía eclipsaba a los titulares–, pero también a los máximos directivos de Iberdrola, Santander, Repsol, Acciona o Naturgy.