La guerra en Irán dispara el precio de los carburantes y del coste de la vida de las familias
Los precios aumentaron un 3,1% anual en marzo en Cataluña, tres décimas menos que la media del Estado
BarcelonaEl encarecimiento de los carburantes provocado por la guerra en Oriente Medio hizo disparar el coste de la vida en Cataluña y España en marzo, el primer mes con los efectos de la guerra, según datos del índice de precios de consumo (IPC, el indicador que mide el coste de la vida de las familias) publicadas este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En Cataluña los precios de bienes y servicios de consumo para los hogares cerraron el mes pasado con un incremento del 3,1% en relación con un año atrás. Es un dato que supera con creces la tasa anual del 2% con la que se había cerrado febrero, cuando aún no había los efectos de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Si se compara con el mes anterior, el crecimiento de los precios fue del 1,1%, seis décimas más que la tasa mensual entre enero y febrero.
En cuanto al conjunto del Estado, los precios aumentaron un 3,4% respecto a marzo de 2025. Así, el INE revisa una décima al alza los datos definitivos del IPC de marzo en comparación con el primer avance que publicó el 27 de marzo. Respecto al mes anterior, la subida fue del 1,2%, dos décimas más que lo previsto hace tres semanas por el organismo estadístico.
"Este dato se explica principalmente por el encarecimiento de los carburantes, efecto directo del conflicto en Oriente Medio", ha señalado el ministerio de Economía en un comunicado enviado este martes a los medios. Los precios de marzo recogen los primeros efectos del paquete de medidas fiscales aprobado por el gobierno español el día 20 de aquel mes, que incluía una rebaja del IVA y otros impuestos especiales a los combustibles, la electricidad y el gas natural, además de ayudas adicionales a los colectivos profesionales más afectados por el encarecimiento energético, como agricultores y transportistas.
La inflación subyacente (que no incluye ni la energía ni los alimentos frescos, más volátiles) fue en el Estado del 2,9% anual, dos décimas por encima del nivel de febrero.
El impacto de la guerra
Los combustibles son el elemento que más ha impulsado al alza el coste de la vida. En el conjunto del Estado, en solo un mes los carburantes se encarecieron un 4,5%, una subida muy destacable si se tiene en cuenta que en condiciones normales las subidas mensuales acostumbran a ser inferiores al 1%, o en algún caso incluso negativas. Si se observan solo los combustibles para vehículos personales, es decir, la gasolina y el gasoil que utilizan las familias para sus coches, la subida fue del 14,3% entre febrero y marzo.
En Cataluña todos los carburantes y combustibles (profesionales y para uso de particulares) se encarecieron un 10,3% en un mes.
Este fuerte encarecimiento se explica por los efectos de la guerra contra Irán, iniciada por los Estados Unidos e Israel el 28 de febrero. Las hostilidades, que se han extendido a la mayoría de los países de la región –como Arabia Saudita, Qatar, Bahréin, Irak y Kuwait–, han afectado la infraestructura energética de muchos de estos estados, que se encuentran entre los principales exportadores de petróleo y gas natural del mundo. Además, el gobierno iraní ha bloqueado el paso de barcos por el estrecho de Ormuz, la puerta al golfo Pérsico desde el océano Índico, por donde pasa una quinta parte del crudo que se consume en el planeta.
Esta imposibilidad de exportar petróleo y gas, junto con los desperfectos en las infraestructuras y la incertidumbre, ha hecho aumentar el precio de los hidrocarburos, y por tanto los derivados del petróleo como la gasolina han sido los primeros elementos en subir de precio.
Por el contrario, la electricidad no ha sufrido los aumentos que sí sufrió en 2022, cuando se produjo una situación similar a raíz de la invasión rusa de Ucrania, sino que el precio ha bajado. Concretamente, el precio de la luz se redujo un 1,9% en marzo respecto al mes anterior, y el gas natural un 3%.
Aunque el gobierno de Pedro Sánchez también ha recortado los impuestos sobre el recibo de la luz, en el caso de España hay el añadido de que ha incrementado su capacidad de producción energética con renovables, que fijan el precio de la electricidad un 85% de las horas del día de media. "La electricidad está actuando como amortiguador del shock energético", dice el ministerio de Economía, que añade en su comunicado que "la apuesta de España por las renovables es un escudo ante el impacto de la guerra".
Más allá de la energía, el coste de la ropa y el calzado es el otro elemento que más se ha encarecido, con aumentos mensuales en Cataluña del 6,2% y del 5,2%, respectivamente, un hecho habitual en estas fechas. Además, la restauración y la hostelería también empujaron el IPC al alza, con una subida de precios del 0,7% en un mes, ya que los últimos días del mes de marzo coincidieron con el inicio de la Semana Santa.