Comercio exterior

¿Qué puede sacar Cataluña del viaje del Estado a Canadá?

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y el rey Felipe VI viajan al país norteamericano aprovechando su acercamiento a Europa por la guerra arancelaria con Donald Trump

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, en una reciente imagen.
20/05/2026
3 min

MadridEs la tercera vez que el vicepresidente primero español y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, realiza un viaje oficial a Canadá buscando estrechar las relaciones económicas bilaterales, pero la primera en la que asiste el rey de España, Felipe VI. La presencia del monarca en el viaje que arranca este martes y durará hasta el jueves coincide con el acercamiento del país norteamericano a Europa en un momento en que la relación con Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales, se ha visto alterada por las amenazas arancelarias de la administración de Donald Trump, así como la de convertir a Canadá en un estado anexionado.

Desde el gobierno español son conscientes, como también son conscientes de que el vínculo comercial entre el Estado y Canadá es más bien "discreto", asumen fuentes gubernamentales. Por ello, se ve el momento actual como idóneo para intentar cambiarlo e impulsarlo, tanto en lo que respecta al comercio (importaciones y exportaciones) como a las inversiones. Y quien juega con ventaja es Cataluña, que aglutina gran parte del peso económico de las exportaciones e importaciones del conjunto del Estado. A modo de ejemplo, del total de importaciones y exportaciones españolas a Canadá en el año 2024 (el último año con datos disponibles), Cataluña supuso el 15,4% y el 15,1%, respectivamente.

De hecho, Canadá es uno de los 10 mercados con más potencial para la exportación de las empresas catalanas, indican fuentes de Acció a el ARA, que también ven en el contexto actual –este acercamiento del país norteamericano a Europa– una "gran ventana de oportunidad para las empresas catalanas". Actualmente, hay registradas 850 empresas catalanas que exportan de manera regular a Canadá con unas relaciones comerciales al alza, como demuestra el hecho de que en los últimos 10 años las exportaciones de Cataluña al país norteamericano han crecido más de un 70%.

"[En Canadá] Se ha instalado una percepción de excesiva dependencia hacia los Estados Unidos", creen desde el gobierno español. De hecho, el país vecino es su principal proveedor (49,5%). Esto, a parecer del ejecutivo de Pedro Sánchez, ha llevado a un alineamiento entre Canadá y la UE en lo que respecta al multilateralismo y la necesidad de diversificar los socios comerciales para no caer en una dependencia de las grandes potencias como los Estados Unidos, Rusia o China. Pero también a un alineamiento en lo que respecta a los "valores". El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha sido precisamente uno de los dirigentes más duros contra el presidente de los EE. UU., y ya en el Foro de Davos hizo un llamamiento a las "potencias intermedias" a aliarse para tener voz y voto en la escena internacional. "Observamos una oportunidad para reforzar la relación", indican desde el gobierno.

Con todo, las relaciones económicas entre el Estado y Canadá se incrementaron a raíz del acuerdo comercial entre con la UE firmado en 2017: el llamado CETA. Un tratado, sin embargo, que todavía tiene carácter provisional porque algunos países no lo han ratificado. En cuanto a las exportaciones de bienes, alcanzaron los 2.235 millones de euros en 2025. Destacan los bienes de equipo (maquinaria y aparatos mecánicos), productos farmacéuticos, sobre todo por el peso catalán, y productos químicos orgánicos. En todo caso, todas las rúbricas son pequeñas, es decir, es una exportación muy diversificada y poco concentrada. Las importaciones de productos al conjunto del Estado se situaron en 2.931 millones de euros con los combustibles, los aceites y las materias primas como minerales a la cabeza. El saldo, por lo tanto, es negativo para España, aunque la balanza se compensa cuando se observa la relación comercial de servicios. En términos de inversión, el peso es muy pequeño y en el caso de la inversión española en Canadá, incluso, inexistente.

En el caso de Cataluña, los ámbitos de la economía catalana que más pueden crecer son el agroalimentario, la maquinaria y los bienes de equipamiento, las soluciones TIC –ciberseguridad, IA, videojuegos– y soluciones de tecnologías verdes como el almacenamiento de carbono y la eficiencia energética, explican desde ACCIÓ. De hecho, de este viaje, al gobierno español le interesa sobre todo fortalecer las relaciones comerciales alrededor de los hidrocarburos y las materias primas –por ejemplo, ciertos minerales críticos–, así como en tecnología, inteligencia artificial (IA), tecnología cuántica o avances en defensa y ciberseguridad, y que empresas como Indra, que ya tiene una presencia importante en el país, puedan continuar creciendo.

Hasta ahora, la presencia más importante y estable de empresas españolas en el país norteamericano ha estado alrededor de las infraestructuras y la logística, colaborando en la construcción de carreteras, infraestructuras de transporte y ámbito ferroviario. "Lo que queremos es ir más allá", indican fuentes gubernamentales. Con todo, al viaje que encabezará Felipe VI también asistirá la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, así como una delegación con representantes de empresas españolas y que contará con la presencia del presidente de la patronal española CEOE, Antonio Garamendi.

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