Trump amenaza a Canadá con aranceles del 100% si firma un acuerdo comercial con China
El primer ministro canadiense, Mark Carney, y el presidente chino sellaron la semana pasada un pacto "preliminar"
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este sábado a Canadá con un arancel del 100% en todos sus productos si cierra un acuerdo comercial con China. A través de su red social, Truth Social, ha asegurado que si el primer ministro canadiense, Mark Carney, "cree que convertirá a Canadá en un punto de entrada para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado".
"China se tragará a Canadá, le devorará por completo, incluyendo la destrucción de sus empresas, su tejido social y su estilo de vida en general. Si Canadá firma un acuerdo con China, se impondrá inmediatamente un arancel del 100% a todos los bienes y productos canadienses que entren en Estados Unidos".
Un pulso con Carney
El mensaje de Trump responde a que Carney mantuvo hace una semana un encuentro con el presidente de China, Xi Jinping, durante una visita oficial al país asiático tras la que sentenció que las relaciones bilaterales con China son "más predecibles" que las que Canadá tiene con Estados Unidos tras el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Concretamente, ambos países anunciaron una "nueva asociación estratégica" impulsada porlas grandes presiones arancelarias de Donald Trump. En la visita de estado a Pekín, Carney defendió crear una nueva relación "adaptada a las nuevas realidades globales". Es una forma de reconocer que la guerra comercial de Donald Trump obliga a Canadá a buscar nuevos mercados, también en China. Las buenas palabras tienen una traducción comercial directa. Canadá ha anunciado que eliminará los aranceles del 100% impuestos a los vehículos eléctricos chinos en 2024 y permitirá ingresar en el mercado 49.000 vehículos grabados con una tasa preferente de sólo el 6,1%. Por su parte, China reducirá los aranceles a las semillas de colza canadienses. Por el momento, esto es lo más visible del acuerdo, que prevé aumentar los intercambios comerciales y reducir, o eliminar en algunos casos, las barreras burocráticas.
Asimismo, el discurso pronunciado por Carney en el Foro de Davos ha sido decisivo para acabar de enfadar a Donald Trump; un discurso en el que instó a las "potencias medias" a hacer frente a las políticas de Trump con una defensa común. El público se puso de pie para aplaudirle, algo poco habitual en un encuentro de estas características.
"Dejen de invocar un orden internacional basado en reglas, como si todavía funcionara. Llamen al sistema lo que es, un período en el que los más poderosos persiguen sus intereses utilizando la integración económica como un arma de coacción. (...) El viejo orden no volverá, y una cosa más mejor podemos unamentar más. de las potencias medias, que son los que más tienen que perder en un mundo de fortificaciones, y los que más tienen que ganar en un mundo de cooperación genuina", sentenció en Davos.
"Cuando negociamos bilateralmente con el país hegemónico lo hacemos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por quien se acomoda mejor. Eso no es soberanía, es una escenificación de soberanía mientras aceptamos la subordinación", lamentó Carney.
Esta semana, Trump afirmó en el marco del Foro Económico Mundial de Davos que "Canadá existe gracias a Estados Unidos". Por su parte, Carney respondió que los canadienses son los "dueños" de su casa y que su nación puede ser un ejemplo de que el mundo no tiene por qué ceder ante las tendencias autocráticas.