El nuevo orden mundial reafirma los riesgos que afrontan las empresas
El Institut Cerdà dice que los riesgos aumentan año tras año y que no hay ningún síntoma de apaciguamiento
BarcelonaParece que no haya ningún día en el que no aparezca un nuevo riesgo. Hace años que esta sensación pesa cada vez más entre los ciudadanos, más en los últimos días, y la economía también acaba resintiéndose. Así lo ha detectado el Institut Cerdà en el observatorio anual de riesgos para las empresas españolas, en el que han visto cómo la gran mayoría de los factores que los provocan han aumentado en el último ejercicio y muy pocos han disminuido. La peor parte se la ha llevado el empeoramiento de la confianza en las instituciones, especialmente las internacionales, a raíz del regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.
El ejemplo más claro es la guerra arancelaria que ha puesto en marcha el mandatario republicano y que ha dado la vuelta a todas las reglas del juego del orden mundial. "No parece que sea para agrandar Estados Unidos, sino para agrandar el resto. El comercio global se ha convertido en un arma más. Además, uno de los objetivos manifiestos de Trump es debilitar a Europa", ha defendido el consejero técnico del Instituto Cerdà, Pere Torres, en la presentación este lunes del informe. Aunque España no es uno de los países más perjudicados por los aranceles, por la baja exposición de sus exportaciones a EE.UU., este nuevo escenario ha disparado la incertidumbre, un claro freno para la inversión y el consumo, así como el cambio climático, cada vez más imprevisible.
Pero no todo son grandes temas macroeconómicos, muchas veces sentidos como demasiado complicados y ajenos por casi todo el mundo. Obviamente, la inflación y la especulación en la vivienda son algunos de los principales problemas que afrontan las familias en todo el Estado, que sufren el miedo constante a una nueva subida del alquiler que les expulse de un mercado con precios inalcanzables. También afectan a las dificultades para la emancipación juvenil, la imposibilidad de ahorrar o la precariedad laboral.
"Los buenos datos económicos de España no están llegando a todo el mundo. Hay muchos expertos que auguran una economía con forma de K, con un segmento de la sociedad que prospera y otro que no, que cada vez están más alejados", señala Torres, que previamente había sido director general de la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM). Evitarlo es un reto que pasa por avanzar hacia "una economía de mayor valor añadido con sueldos que permitan vivir sin grandes dificultades", tal y como sostiene el informe de la fundación privada.
Sin embargo, alerta de que características actuales del mercado laboral, como las dificultades para cubrir determinadas vacantes, la elevada rotación, la preeminencia de los contratos a tiempo parcial entre las trabajadoras o la baja incidencia de los estudios de FP, dificultan avanzar hacia una mejor productividad y puestos de trabajo de calidad.
Si no se hace, el peligro es no sólo una sociedad escindida socialmente sino también dividida políticamente. Un escenario que se ve agravado por la desinformación. "Son acciones intencionadas para desestabilizar instituciones, provocar desplazamientos electorales y degradar la reputación", alertan desde el Institut Cerdà, que pone el énfasis especialmente en el peligro de las redes sociales por su "desprecio absoluto" a la verdad. "Los riesgos se amplían y se intensifican", ha concluido Torres, que ha puesto el foco en esta percepción generalizada de un mundo "cada vez más convulso y algo más peligroso".