Hablemos de dinero

Triquell: "Tolero la precariedad cuando viene de proyectos que tienen un mínimo sentido artístico"

El artista explica a la 'Empresas' su relación con el trabajo y con el dinero

El músico Triquell, fotografiado en Barcelona.
Júlia Riera Rovira
14/02/2026
3 min

El cantante Cesc Fuentes (Barcelona, ​​2000), conocido artísticamente como Triquell, nació en una familia trabajadora. La madre trabaja en una inmobiliaria y el padre se ha dedicado toda su vida a la pequeña empresa familiar: "No ha sido empresario de cúpula alta, han sido tres hermanos que han sacado adelante el negocio a base de comunicación, empatía, paciencia y espíritu de supervivencia", explica en declaraciones a laEmpresas.

Triquell se adentró en el mundo laboral con 17 años lavando coches: "Quería mi dinero para salir y me sabía muy mal pedir pasta, era un momento económico sensible para mis padres." Compaginó sus estudios con el trabajo. Hacía de profesor de inglés mientras estudiaba en la universidad y lo combinaba con su afición, la música: "Salía del curro e iba al estudio, era un punto de encuentro social, un punto de debate". Con el grupo Alter Soma hacían conciertos: "Hacíamos minibolos y muy mal pagados como el 95% de los bolos de formato medio y pequeño." Ensayaban en una nave industrial de Sant Quirze del Vallès: "Hemos sido muy colectivistas, todo lo hemos hecho en grupo".

En 2022 lo dejó todo para entrar en la primera edición deEuforia. El concurso musical de TV3 no pagaba a los concursantes: "La gente que desea unos derechos debe expresarlos a las figuras de poder. Lo dije y gracias a ello ahora se cobra." La exposición televisiva le abrió puertas: "Es un punto de inflexión porque después de mi paso por la tele empiezo a capitalizar el arte, pero no de forma regular, ni tampoco me he montado nunca en el dólar, siempre dentro de unos baremos de precariedad y de supervivencia".

Desde entonces es autónomo: "Soy uno pringado en cuanto a presión fiscal y responsabilidad." Triquell siempre ha intentado llevar su entorno al proyecto musical: "Toda mi gente estaba en mi barco, y eso también a veces me ha hecho ser un poco ONG". "Yo tengo un proyecto artístico de un cantautor y una de las fuentes de pasta es un directo que a ti te contratan como individuo", tanta gente es querer hacer las cosas bien, quieres respetar la música en directo y no ir con toda una base pinchada", asegura. El problema es que esta apuesta no siempre se traduce en mayores ingresos: "Los programadores no contratan en función de la envergadura del directo, sino del alcance y de la convocatoria".

Triquell no tiene claro que pueda vivir siempre del arte: "Lo que tengo claro es que lo seguiré haciendo al margen de lo que sea rentable y de lo muy rico que pueda hacerme, cosa que dudo, porque de rico no me haré", afirma con franqueza. Para él, crear no es una estrategia económica sino una necesidad vital: "Y para hacer las cosas bien hechas necesito vivir. Necesito la herida, los abismos, las decepciones, ver cómo está el mundo en el que vivo". De ahí nacen las canciones. El artista admite que vive en una contradicción constante: "Entre la preciosidad absoluta de la creación y la miseria del contexto político y económico que acompaña a los artistas".

Sin embargo, sigue aceptando proyectos pequeños o emergentes, sin grandes productoras detrás: "Lo haces con ese espíritu romántico de estar apostando por algo que sabes que tiene un valor artístico, pero que quizás no tiene el aparato que merece. Y a veces te implicas, y al final no cobras por las horas de trabajo que le dedicas". "Tolero la precariedad cuando viene de proyectos que tienen un mínimo sentido artístico", sentencia.

En cuanto a finanzas personales, el artista tiene una relación con el dinero a corto plazo: "No me gusta la previsión a largo plazo, ni los planes de ahorro. Son conceptos que hacen que mi jefe trabaje de una forma que no disfruto". Así pues, el artista tiene una relación impulsiva y emocional: "Quieres ir al cine y vas al cine, le quieres joder un altavoz en el coche y lo haces, y de repente te lo vienes".

Actualmente, trabaja en el musical Hermanos de sangre en el Teatre Condal: "Formar parte de un engranaje de gente que rema en la misma dirección es preciosísimo", dice. Sin embargo, cuando piensa en el futuro a largo plazo, lo tiene claro, volver al estudio, producir y seguir creando sin prisa: "Pasaría todas las horas de mi vida dentro de un estudio".

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