Salvador Illa anuncia 3.300 millones para "acelerar" infraestructuras en seis años
El presidente de la Generalitat topa con el Círculo por el control de alquileres en vivienda
BarcelonaCon el acuerdo de presupuestos bajo el brazo, Salvador Illa ha aterrizado este lunes en las jornadas anuales del Círculo de Economía con la tranquilidad de presentarse ante el tejido empresarial catalán con una "estabilidad" que el sector valora —en palabras de la misma presidenta del Círculo, Teresa Garcia-Milà. Si la línea orbital ferroviaria —que ha de unir ciudades de la segunda corona metropolitana, desde Vilanova i la Geltrú hasta Mataró, sin pasar por Barcelona— fue el desencadenante para el pacto con ERC por las cuentas, el presidente de la Generalitat ha aprovechado el altavoz que le ha dado el Círculo para volver a poner las infraestructuras sobre la mesa y hacer un anuncio: el Govern movilizará 3.300 millones de euros provenientes de la colaboración público-privada para "acelerar infraestructuras estratégicas". "Ahora es el momento de recuperar un sistema que llevaba parado desde el año 2010 un modelo público-privado en materia de infraestructuras", ha defendido Illa ante el empresariado catalán.
Cómo se traducirá esta inyección de recursos? Unos 1.800 millones se movilizarán de forma "inmediata", ha dicho el presidente. Unos dineros que se destinarán a obras como las estaciones del tramo central de la L9 del metro (presupuestada con 500 millones de euros), el despliegue de los ejes viarios 2+1, es decir, desdoblamiento de un carril en 366 kilómetros (720 millones de euros) o también el desdoblamiento parcial del tramo Berga-Bagà (470 millones de euros). Los 1.500 millones restantes, el Govern prevé destinarlos al desdoblamiento de la C-55, a la segunda fase del tranvía de Tarragona y Reus, a intercambiadores de autobuses y a la terminal ferroviaria de Lleida-Quatre Pilans.
Illa ha defendido esta inversión para ejecutar obras en los "próximos 6 años" que si no se hicieran con este modelo, no se podrían hacer hasta dentro de "20 o 25 años", ha afirmado. Según ha dicho el presidente, en las "consultas de mercado" que ha hecho el Govern para tirar adelante algunos de estos proyectos, ya han recibido una respuesta positiva de 70 entidades. "Construimos las infraestructuras que necesita la Cataluña de los 8 millones", ha concluido.
Además de la inversión en infraestructuras, Illa también ha anunciado que, ante la crisis de Oriente Medio, se pondrá en marcha una nueva ruta entre Barcelona y Taipéi. El pasado viernes, Starlux Airlines CO anunció a sus accionistas esta propuesta para principios de 2027. Ahora Barcelona ya tiene vuelos directos con Shanghái, Pekín, Seúl y Singapur. "Necesitamos, podemos y queremos hacer del aeropuerto de Barcelona un hub de referencia por su excelencia en todos los aspectos: técnico, estratégico y medioambiental", ha defendido el presidente.
El nuevo modelo de financiación
En el Círculo ha gustado el anuncio de Illa y lo ha puesto en valor su presidenta, quien también ha pedido al presidente de la Generalitat un impulso para materializar el nuevo modelo de financiación. "Ni Cataluña ni las autonomías del régimen común pueden esperar más", ha afirmado Teresa Garcia-Milà. Le ha cogido el guante Illa, que se ha comprometido a hacer "todo el esfuerzo político para que prospere y se apruebe esta legislatura". "Tenemos que apretar, me consta que así será", ha añadido.
Garcia-Milà e Illa también han mostrado sintonía a la hora de abordar la cuestión migratoria. La presidenta del Círculo ha apostado por hacer un "debate de país" y el presidente de la Generalitat se ha mirado en el expresidente Jordi Pujol para defender una política migratoria integradora que huya de los discursos "populistas". "Hoy Cataluña tiene 8 millones de habitantes y no se ha visto amenazada la identidad catalana, la economía funciona bien. Hay argumentos históricos que deberíamos tener presentes", ha afirmado. El presidente ha defendido, además, que la legislación vigente se debe aplicar a todo el mundo que no siga las normas de convivencia, tenga el origen que tenga.
El problema de la vivienda
Donde han chocado es en materia de vivienda. El Círculo no comparte la política del tope del precio de alquileres y así se lo ha hecho saber Garcia-Milà. "El control de alquileres puede moderar los precios a corto plazo, pero frena la apertura y acaba siendo una medida regresiva", ha dicho, después de recetar "incrementar la oferta" con la participación del sector privado, también la movilización de suelo disponible y "seguridad jurídica". El presidente, sin embargo, ha defendido el tope, pero ha admitido estar "dispuesto a estudiar cualquier acción". "Prefiero equivocarme y rectificar, que no hacer nada", ha añadido. Illa, eso sí, ha advertido que esta problemática no se resolverá "ni el mes que viene ni el año que viene".