Tecnología

Lagarde avisa que Europa no puede dejar escapar la oportunidad de la IA

La presidenta del BCE considera que hay que eliminar las barreras que frenan el crecimiento de las empresas

Christine Lagarde el pasado marzo
ARA
19/08/2026 - 18:19 h.
2 min

BarcelonaChristine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, ha asegurado este miércoles que el modelo de crecimiento europeo de las últimas décadas, impulsado por la globalización, la energía barata y un orden mundial estable, "se está erosionando". Así, según ha apuntado la líder del BCE, es improbable que el ritmo de crecimiento europeo vuelva a ser el de antes. Por este motivo, Lagarde ha apuntado la necesidad de no perderse la revolución que representa la inteligencia artificial y ha asegurado que, para conseguirlo, habrá que reducir la fragmentación del mercado europeo para permitir más inversión y que las empresas ganen escala para competir.

Europa quedó, en gran medida, al margen de la primera revolución digital, ya que los beneficios comerciales derivados de la difusión de las tecnologías de la información y la comunicación los acapararon desproporcionadamente otras partes del mundo, ha recordado la francesa durante la intervención en un acto del Foro Económico Mundial. "No nos podemos permitir repetir esta experiencia con la IA, la segunda revolución digital", ha advertido Lagarde.

En este sentido, la presidenta del BCE ha considerado que Europa cuenta con fortalezas importantes, incluyendo la red de acuerdos comerciales más grande del mundo y también capacidades de fabricación de primer nivel y una mano de obra altamente cualificada. Para Lagarde, "el reto es convertir esta resiliencia interna en una fuente de crecimiento más duradera a largo plazo", lo que requiere aprovechar mejor la magnitud del mercado interno europeo, facilitando que las empresas puedan crecer en toda la UE. "La escala es particularmente importante", ha defendido.

Dos barreras

"La cuestión es si Europa puede crear las condiciones para que esta inversión se extienda y crezca", ha cuestionado Lagarde. Para la presidenta, los dos obstáculos principales son la fragmentación del mercado único, en la que las empresas continúan compitiendo demasiado dentro de las fronteras nacionales, lo que debilita la presión competitiva para adoptar nuevas tecnologías, y la fragmentación de los mercados de capitales, que puede acabar incentivando a las empresas jóvenes e innovadoras a trasladarse fuera de la UE. "Estas dos barreras se refuerzan mutuamente", ha lamentado la francesa, ya que los mercados fragmentados reducen la rentabilidad del crecimiento en Europa, mientras que la financiación fragmentada dificulta esta expansión, lo que da como resultado "menos empresas que alcanzan una dimensión global" y una difusión más lenta de las nuevas tecnologías en la economía.

Lagarde ha contextualizado sus palabras destacando que China ha avanzado en la cadena de valor y que ahora compite directamente con la zona del euro en casi el 40% de los sectores en los que Europa tiene una ventaja comparativa. A principios de siglo, según ha dicho, solo competían en un 25% de los sectores. Además, ha asegurado que la energía barata también ha desaparecido como ventaja para la industria europea: las industrias de alto consumo energético en la Unión Europea están pagando, de media, más del doble por la electricidad que en Estados Unidos, y alrededor de un 50% más que en China. En paralelo, tal como ha indicado, el comercio mundial afronta un entorno más restrictivo, con más de 2.500 medidas de restricción comercial introducidas en todo el mundo solo el año pasado, y las tensiones geopolíticas hacen más visibles las dependencias y los cuellos de botella de las cadenas de suministro.

stats