Pantallas extrañas, tiendas sin cajeros y relojes atómicos japoneses
Cuaderno del Mobile. Día 2
El stand de las pantallas raras
Más allá de la plaga de los robots humanoides y de los coches eléctricos de Xiaomi, si en el MWC existe un stand fotogénico es el de Lenovo y Motorola. En ninguna parte encontrará tantos ordenadores de formatos extraños, sobre todo portátiles: que se estiran automáticamente hacia arriba para mostrar una página completa, oa ambos lados para dar más espacio a los videojuegos. Pantallas desarrollables que, por cierto, son fabricadas por Samsung Display. Lenovo también expone en el MWC un portátil con dos pantallas interiores, una de ellas con efecto tridimensional, y un modelo doblemente modular: tiene una pantalla exterior separable que funciona como tableta, combinada con el teclado también extraíble, y puertos de conexión intercambiables para cuando no es necesario un USB-C, pero se necesita un HDMI. Motorola, la marca de móviles de Lenovo, ha anunciado en Barcelona un teléfono inteligente des-googlizado que utiliza el sistema operativo alternativo GrapheneOS. La cosa tiene un pequeño toque de venganza, porque Motorola Mobility fue entre 2012 y 2014 propiedad de Google, que se deshizo sin contemplaciones para sustituirla por la marca propia Nexus (ahora Pixel).
Tiendas automáticas
Buena parte de los dos stands más grandes del MWC, Huawei en el pabellón 1 y Ericsson en el 2, son las respectivas zonas interiores, reductas inexpugnables donde sólo se puede entrar con invitación porque están reservadas a los grandes clientes como operadoras de telecomunicaciones y gobiernos de todo el mundo. Este miércoles tengo previsto visitar a ambos, pero ya me he paseado por las zonas exteriores abiertas al resto del público, donde se exponen los productos y servicios menos estratégicos. Ambas marcas coinciden en mostrar tiendas simuladas: el gigante chino, un mini supermercado automático donde no hace falta pasar por caja porque las cámaras detectan qué productos coges de los estantes –y se apresuran a aclarar que no captan ninguna imagen facial del comprador–; la firma sueca demuestra las bondades de la segmentación de redes 5G, una tecnología que ofrece a sus clientes ancho de banda garantizado, en este caso para la función más crucial de un comercio: los datáfonos de cobro. Según Ericsson, al tiempo que una 5G normal sufre 332 transacciones fallidas, la 5G segmentada sólo sufre tres; la diferencia en facturación es más de 24.000 euros. En el MWC existe un tercer comercio de muestra: el carrito de las bebidas para los aviones que Airbus expone en la zona Aeropuerto del Futuro, con una cámara que detecta qué producto sirve el auxiliar de vuelo al pasajero, le cobra y lo descuenta del stock disponible a bordo.
El sol naciente de las comunicaciones avanzadas
Si te interesa la tecnología punta, en el MWC es obligado visitar algún expositor japonés. En esta edición, el Instituto Nacional de Tecnologías de Información y Comunicación (NICT, por sus siglas en inglés) presenta ejemplos recientes de sus dos vertientes: la investigación pura en este ámbito y la financiación de proyectos en empresas del sector, como NTT, KDDI y Softbank, con fondos aportados por el estado. Un modelo de éxito que quizá deberíamos plantearnos en la UE. Entre los ejemplos que se pueden ver en el pabellón 6 se encuentra un servidor Toshiba de distribución de claves cuánticas que allí ya utilizan bancos y el ejército; un sistema de monitorización de ciberataques; un servicio para sincronizar con precisión la hora de la red gracias a un reloj atómico, que evitará colisiones entre robots conectados con la futura 5G; y un altavoz multidireccional que emite simultáneamente las traducciones de los mensajes en japonés al inglés, chino y español de modo que el oyente siente sólo la suya.