Factorial se consolida entre las 'scale-ups' más valiosas de Europa
La tecnológica catalana recauda 150 millones para expandirse a mercados clave y acelerar proyectos de IA
Factorial continúa ampliando su capacidad de crecimiento. La plataforma barcelonesa especializada en la gestión general para empresas ha levantado una ronda de inversión serie D de 150 millones de dólares —129 millones de euros—. Con esta nueva operación, liderada por el fondo norteamericano General Catalyst, la tecnológica catalana multiplica su valoración hasta los 2.500 millones de dólares —2.200 millones de euros—.
Esto, años después de haber alcanzado el título de unicornio –las empresas emergentes valoradas en más de 1.000 millones de dólares–; y se consolida entre las veinte más grandes del continente. A la ronda también han participado Atomico, que ya lideró la anterior inyección de capital a Factorial, y Four Rivers.
Con esta ronda General Catalyst entra por primera vez en el capital de la tecnológica catalana, después de haber participado mediante préstamos para la captación de clientes. Hasta ahora el vehículo inversor aportaba unos 200 millones de euros dedicados a captar nuevos clientes a través del Customer Value Fund. Aparte de la serie D, la empresa fundada por Jordi Romero y Bernat Farrero ha negociado con General Catalyst una ampliación de esta línea de crédito hasta superar los 700 millones de dólares comprometidos, disponibles hasta el año 2030.
Una empresa de IA
Según el emergente, la nueva ronda de inversión servirá para fundamentar el desarrollo de las nuevas capacidades de inteligencia artificial que ofrece su plataforma, así como para financiar las adquisiciones de otras empresas en sus mercados centrales, mayoritariamente europeos. A diferencia de otras start-ups y scale-ups tecnológicas, que necesitan captar nuevo capital para garantizar la supervivencia, Factorial asegura tener "margen casi ilimitado" en caja.
"Hace tiempo que no necesitamos rondas para continuar operando", ha explicado Romero en un encuentro con periodistas. De hecho, el dinero levantado en la última ronda, una Serie C de 120 millones de dólares liderada por el fondo británico Atomico, no se ha gastado completamente. Ahora bien, levantar nueva inversión es "una buena manera de usar el capital de la empresa".
Según Romero, la transición hacia la inteligencia artificial ha abierto un "momento especial" en su sector, ya que "los inversores no saben muy bien quién caerá entre los ganadores y quién entre los perdedores" del proceso. El capital riesgo, pues, "está menos activo", pero confía en Factorial porque ya no la ve solo como una propuesta de software como servicio (SaaS), sino como una empresa de inteligencia artificial. "Hemos encontrado el camino del SaaS hacia un acompañamiento agentivo para empresas", ha reflexionado el fundador y consejero delegado, a través de las dos herramientas Factorial One y Clon.
Financiación para comprar
Desde esta posición privilegiada, Factorial plantea ampliar su estrategia de compras y adquisiciones. Según Romero, la tensión en el mercado de capital riesgo para las tecnológicas hace que haya "muchas empresas buenas" sin un camino claro a medio plazo. En este sentido, la barcelonesa dedicará parte de su capital a "comprar empresas", para impulsar su crecimiento con aquellas herramientas, plataformas y talento valiosos en sus mercados estratégicos europeos. La emergente ya completó a mediados de mayo la adquisición de la gallega YepCode, y el primer directivo ya avisa que saldrán de compras a corto y medio plazo.
En cuanto a los resultados, Romero ha asegurado que el beneficio contable llegará solo gracias a su "modelo de recurrencia". El negocio "tiene mucha escala", con más de 16.000 clientes corporativos, y ya "puede generar un flujo de caja bastante positivo" con las herramientas actuales. El fundador no se ha atrevido a poner una fecha para alcanzar un resultado contable positivo, si bien sí que ha sostenido que un balance con ganancias está "muy cerca". El ritmo definitivo se concretará dependiendo de las adquisiciones, y la inversión que pidan estas adquisiciones. El único requisito, de hecho, son los retornos objetivos: "Queremos que cada euro que invertimos en crecer vuelva multiplicado".