Unión Europea

La UE quiere doblar los aranceles en el acero por Trump y protegerse de China

La Comisión Europea presenta un plan para potenciar la inteligencia artificial en la Unión Europea

07/10/2025

BruselasNueva medida proteccionista de la Unión Europea. Después de que Donald Trump subiera los aranceles al acero procedente de China, Bruselas teme que las empresas chinas tengan sobreproducción e inunden el mercado europeo de productos de este material a muy bajo precio. Por este motivo, la Comisión Europea ha propuesto este martes incrementar los impuestos de importación que gravan el acero que entra en el bloque europeo. Una medida de gran simbolismo para una administración que nació como la Comunidad Europea del Carbón y el Acero.

Actualmente, los aranceles a estos productos se encuentran al 25% y, a partir de junio de 2026, la Comisión Europea plantea doblarlos, hasta el 50%, al nivel de la tasa que ya aplican Estados Unidos a estas importaciones. De hecho, el acuerdo comercial firmado este verano por Washington y Bruselas no incluye los productos de acero, por lo que la industria europea de este sector queda fuera del tope del 15% y debe pagar el 50% impuesto por la potencia estadounidense.

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Los nuevos gravámenes fronterizos que propone la Comisión Europea empezarán a aplicarse después de que se haya importado un máximo de 18,3 millones de toneladas de acero en el periodo de un año. Mientras no se alcance esa cifra, las importaciones estarán libres de impuestos. Sin embargo, actualmente este límite era más elevado y supone una rebaja del 47% en comparación con las cuotas del año pasado.

De este modo, Bruselas quiere proteger a la industria siderúrgica europea de la competencia china, que es la que más productos exporta a la UE, y asegurarse de que el bloque europeo mantiene un sector industrial tan primordial para la autonomía estratégica europea como éste. Según fuentes comunitarias, actualmente la industria siderúrgica está produciendo sólo al 67% de su capacidad, y la medida pretende incrementar esta tasa en torno al 80%. "Es un sector determinante para la autonomía estratégica europea y esencial para la economía europea", remarcó en rueda de prensa el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic.

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Por otro lado, y tras la aparente tregua en la guerra comercial entre EEUU y la UE, ambas potencias están negociando para rebajar los aranceles que se aplican entre ellas en el sector siderúrgico y hacer frente común contra la competencia que supone China. A la espera de lo que acabe decidiendo la Casa Blanca, la voluntad de la Comisión Europea de Ursula von der Leyen es que las tasas de importación transatlánticas devuelvan a los niveles previos al retorno de Trump, al 25%. De hecho, tanto para Bruselas como para Washington su principal temor en materia comercial es sobre todo el gigante asiático.

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Los únicos países que quedarán excluidos de los aranceles que plantea la Comisión Europea son Islandia, Noruega y Liechtenstein. En cambio, sí afectará a los productos de acero del Reino Unido, lo que ha hecho saltar las alarmas a la industria siderúrgica británica porque el 80% de sus exportaciones están en la UE, según datos del Financial Times. En cualquier caso, se trata de una medida que todavía debe contar con el visto bueno de una mayoría cualificada de los Estados miembros y del Parlamento Europeo. Por tanto, lo más probable es que no se apruebe hasta el próximo año.

El plan para potenciar la inteligencia artificial

La Comisión Europea también ha presentado este martes un plan estratégico para potenciar el uso y la industria de la inteligencia artificial en la Unión Europea. La iniciativa incluye diversas medidas que pretende desplegar el bloque europeo y quiere impulsar la competitividad de sectores clave, como el sanitario, el de la investigación o, entre otros, la innovación.

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La intención de Bruselas es recortar distancias respecto al uso de esta tecnología con Estados Unidos y China, que lideran el mercado. De este modo, el ejecutivo comunitario quiere priorizar a las empresas europeas de inteligencia artificial y potenciar el sector para ganar soberanía estratégica, sobre todo respecto a la industria china y estadounidense.