España y la herencia del colonialismo
BarcelonaEl Congreso estadounidense aprobó dos resoluciones formales en el 2008 (la Cámara de Representantes) y en el 2009 (el Senado) pidiendo disculpas a los afroamericanos por la esclavitud y la segregación racial. En 2022 Bélgica también pidió perdón en el Congo por los abusos coloniales. Alemania, Países Bajos, Portugal y Reino Unido también han hecho gestos similares. En cambio, en España cada paso en esa dirección enerva a la derecha. Esto es exactamente lo que ha ocurrido después de que el lunes el rey Felipe VI dijera, en la inauguración de una exposición sobre la mujer indígena en México, que durante la colonización hubo "mucho abuso" y "controversias éticas".
Ante estas palabras, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha calificado de "disparate" que se haga un juicio sobre lo ocurrido en el siglo XV. Y la portavoz de Vox, Pepa Millán, aseguró que la colonización de América es "la principal obra evangelizadora y civilizadora de la historia universal" y que siempre se respetaron los derechos de los "súbditos". Las palabras de Feijóo muestran una falta total de empatía con los pueblos del continente americano, donde todavía hoy es visible la herencia del colonialismo. Y las de Millán son directamente falsas y carecen del más mínimo rigor histórico. Sin embargo, en ambos late la visión rancia del nacionalcatolicismo español y un indisimulado supremacismo occidental, que considera que los pueblos originarios de América eran culturalmente inferiores y necesitaban ser "civilizados" por los europeos.
No es de extrañar, pues, que países con gobiernos progresistas como México reivindiquen su herencia indígena y exijan a la antigua potencia colonial un reconocimiento de los estragos que provocaron. Recordemos que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, no invitó al monarca español a su toma de posesión justamente porque considera, al igual que su antecesor Andrés Manuel López Obrador, que España debe hacer un gesto explícito al respecto. Y tiene toda la razón. De hecho, el gobierno español de Pedro Sánchez está detrás de las palabras del monarca, y hace unas semanas el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, dijo que durante la colonización hubo mucha "injusticia". Es evidente que Sánchez quiere reconducir las relaciones con Sheinbaum, que actualmente es, como él mismo, un icono progresista en el mundo.
La presidenta mexicana, sin embargo, ya ha dicho que las palabras de Felipe VI no son suficientes. "No es todo lo que habríamos querido, pero es un paso", ha dicho. ¿Tanto cuesta, sin embargo, una declaración formal de disculpas? Las atrocidades de la colonización española, al igual que la del resto de países europeos, está suficientemente documentada para que no deba existir ninguna duda al respecto. Es más, las disculpas no deberían llegar mediante palabras del monarca en un acto, sino con una declaración formal aprobada en el Congreso, como se hizo en Estados Unidos. Estaríamos ante un ejercicio de justicia histórica que no sólo México, sino otros muchos países sudamericanos, sabrían valorar.