¿Qué pretende Sánchez con el anuncio de los presupuestos?
BarcelonaEl presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha sorprendido a propios y extraños en el Círculo de Economía anunciando que esta misma semana se publicará en el BOE la orden de elaboración de los presupuestos del 2027. Ni que decir tiene que en plena tormenta judicial contra el PSOE y con la legislatura a punto de entrar en su último año, la posibilidad de que estas cuentas salgan adelante es casi inexistente. Si no fue posible en 2024 y 2025, cuando aún quedaba medio mandato, ahora aún menos. ¿Qué hay, pues, detrás de este giro de guion del presidente español?
De entrada, hay que decir que el anuncio es coherente con la estrategia que ha mantenido a lo largo de toda la legislatura, que es la de proyectar una imagen de normalidad democrática y de voluntad de agotar el mandato con el objetivo de minar la moral de una oposición que desde el primer día ha intentado deslegitimar al ejecutivo socialista. Ahora, sin embargo, debemos sumar otra intención, que es la de cambiar la conversación pública y contrarrestar el desgaste que provocan los numerosos casos judiciales que acosan al PSOE. Así, parece que Sánchez pretende convertir este proyecto de presupuestos en el trampolín que le permita afrontar las próximas elecciones en mejores condiciones y debatiendo sobre lo que a él más le interesa, que son las políticas públicas.
El objetivo, pues, no sería aprobar los presupuestos sino forzar un debate en el que el gobierno se sienta especialmente cómodo e intentar que sean los partidos de la oposición los que carguen con el peso de votar que no a un proyecto que seguro que será expansivo y contendrá multitud de propuestas, por ejemplo en materia de vivienda e infraestructuras, a las cuales no será tan fácil decir que no. En realidad, hacer unos presupuestos equivale a dibujar un modelo de país, y a Pedro Sánchez le interesa sobre todo poder confrontar con la derecha sobre modelo de país si quiere tener una mínima oportunidad de repetir mandato. Ahora bien, el principal obstáculo que tendrá Sánchez será aprobar la senda de estabilidad en el Congreso. Si se la tumban, como ya han hecho el PP, Vox y Junts en el pasado, todo se irá al traste.
En su intervención en el Círculo, Sánchez también ha dejado claro que tiene la intención de llevar a aprobación el nuevo modelo de financiación a pesar del boicot de los gobiernos autonómicos del PP, que ya han anunciado que no se reunirán con el secretario de Estado de Hacienda para hablar de ello. A diferencia de los presupuestos, pero, el modelo de financiación sí que tiene alguna posibilidad de ser aprobado, y es Junts quien puede decantar la balanza. Sería incomprensible que una medida que beneficia a Cataluña, aunque se considere una ganancia modesta, no se apruebe por los votos en contra de un partido catalanista. Y más cuando la perspectiva es la de un gobierno del PP y Vox.
En todo caso, en Barcelona ha quedado claro que Pedro Sánchez piensa presentar batalla hasta el final con todas las armas que tiene a su alcance. Y la de presentar un proyecto de presupuestos del Estado no es un arma menor.