Salón de la Enseñanza 2026: la brújula que guía a los estudiantes hacia su futuro
Del 18 al 22 de marzo, el recinto ferial de Montjuïc reunirá a más de 200 expositores y toda la oferta postobligatoria del país, este año con el acento puesto en la orientación personalizada y nuevas herramientas digitales para acompañar a jóvenes, familias y docentes en el proceso de toma de decisiones
Alrededor de los stands del Salón de la Enseñanza siempre se mezclan nervios y expectativas. Grupos de estudiantes con la mochila en la espalda se arremolinan en los mostradores, acumulan folletos y comparan notas de corte en el móvil. También hay padres y madres que les acompañan y toman apuntes con ellos para intentar aclarar el gran dilema que se cierne sobre la visita: ¿qué estudiaré el año que viene?
Este año, ésta volverá a ser la escena en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona. Del 18 al 22 de marzo, el Salón de la Enseñanza celebrará la 35 edición con más de 200 expositores y toda la oferta de estudios postobligatorios del país concentrada en un mismo espacio. Pero, más allá de las cifras, la organización quiere reforzar una idea: convertir este inmenso catálogo de opciones formativas en una orientación realmente útil para jóvenes, familias y docentes.
El Salón de la Enseñanza es la principal feria educativa de Cataluña. Reúne anualmente toda la oferta de estudios postobligatorios: grados universitarios, ciclos de Formación Profesional, bachilleratos, enseñanzas artísticas, idiomas y opciones internacionales. Más que un escaparate de estudios, se ha consolidado como un espacio de orientación académica y profesional en el que alumnado, familias y docentes pueden informarse y resolver dudas antes de tomar decisiones.
"Queremos confirmar una vez más nuestro papel clave como guías de la juventud del país, ofreciendo herramientas facilitadoras tanto a ellos como a los profesionales o familiares que les ayudan y aconsejan en todo este proceso", asegura Ángel Celorrio, director del Salón de la Enseñanza, que se estrena en el cargo. "Intentamos ponernos en la piel de este adolescente de 15 a 18 años que debe tomar decisiones, y ofrecerle no sólo información, sino una experiencia orientadora que le ayude a encontrar su propio camino", continúa.
Una experiencia más allá del Salón
Para ello, el Salón ha decidido ampliar su radio de acción y reforzar los mecanismos de acompañamiento. El objetivo es que la visita no sea un simple recorrido entre stands, sino la culminación de un proceso que comienza semanas antes. Desde mediados de enero, la web activará Orienta Kit Tu salón, con guías y materiales pensados para trabajar en casa las diferentes opciones formativas, y la plataforma Impulsa't, que permite explorar la oferta académica con antelación y llegar en marzo con una elección más enfocada.
Durante los días de feria, la apuesta se traducirá en servicios de consultas personalizadas, talleres y visitas guiadas, así como un sistema de cribado para agilizar las preguntas más frecuentes y optimizar el tiempo de los visitantes. "Queremos optimizar la inversión de tiempo en el Salón, por lo que hemos ideado una especie de sistema de cribado", explica Celorrio. "Los jóvenes que tengan dudas más sencillas podrán acceder a respuestas de forma más ágil, lo que descongestionará el servicio de orientación individualizada", añade.
Pero el reto no es menor. En los últimos años, la oferta formativa se ha ampliado y diversificado como nunca. La Formación Profesional vive un crecimiento sostenido y ha ganado prestigio social; las universidades incorporan nuevos grados y dobles titulaciones; proliferan las microcredenciales y los itinerarios híbridos que combinan tecnología, creatividad y empresa. De hecho, las trayectorias académicas ya no son lineales ni únicas: es cada vez más habitual cambiar de itinerario, complementar estudios o redefinir el rumbo a medio camino. En este escenario, decidir no es sólo elegir un estudio, sino proyectarse en un mercado laboral en constante transformación.
La orientación a medida, clave
Si algo evidencia el cambio de paradigma es el aumento sostenido de la demanda de orientación personalizada. En la edición anterior, las más de 200 actividades grupales celebradas en cinco días, entre charlas, talleres y visitas guiadas, y los casi 90 puntos de atención individual habilitados por el Departamento de Educación y Formación Profesional, el Departamento de Investigación y Universidades y el propio Salón sumaron la participación de más de 40.000 personas. La cifra confirma una tendencia clara: los visitantes no sólo quieren información, quieren orientación.
En los espacios de asesoramiento individual, las consultas más frecuentes giraron en torno a los ciclos de Formación Profesional y las vías de acceso a la universidad a través de esta vía; las materias optativas de bachillerato y el sistema de ponderaciones; las notas de corte; los cambios de itinerario una vez iniciados los estudios; las novedades de las Pruebas de Acceso a la Universidad o los plazos de preinscripción. También crecieron las preguntas sobre homologación de títulos por parte del alumnado extranjero, un reflejo de una comunidad educativa cada vez más diversa.
"Para navegar por este océano de opciones sin perderse, el Salón se transforma en un ecosistema de orientación", explica Celorrio. "Nuestro papel es filtrar y ordenar toda esta oferta para que el alumno no sólo vea opciones, sino soluciones, y guiarle en el proceso decisorio", añade.
El Salón de la Enseñanza está organizado por Fira de Barcelona con la colaboración del Departamento de Educación y Formación Profesional y el Departamento de Investigación y Universidades de la Generalitat de Catalunya. La cita tendrá lugar en el recinto de Montjuïc, en los palacios 1 y 2 y en la plaza del Universo. El horario será de 9 a 19 h de miércoles a viernes; el sábado se ampliará hasta las 20 h, y el domingo cerrará a las 14.30 h. Las entradas se pueden adquirir online, con tarifas generales de 7,5 euros y descuentos para grupos escolares y titulares del Carnet Jove. La tarde del miércoles, de 17 a 19 h, se habilitará una franja de menor intensidad sensorial para facilitar una visita más accesible.