Salud alerta del peligro de hacer un mal uso de los complementos alimenticios
El Departamento de Salud avisa que estos productos, que contienen nutrientes como vitaminas, minerales y ácidos grasos, sirven para complementar la dieta y, por tanto, en ningún caso sustituyen a una alimentación saludable
Los complementos alimenticios son fuentes concentradas de nutrientes, es decir, de vitaminas (como la vitamina D o el ácido fólico), minerales (como el calcio o el hierro) y ácidos grasos (como el omega-3), pero pueden contener otras sustancias, como las plantas. Su función consiste en producir un efecto nutricional o fisiológico en el consumidor. Se venden en dosis, es decir, en cápsulas, bolsitas o botellas, y se toman en pequeñas cantidades.
El consumo de complementos alimenticios ha aumentado en los últimos años, con propósitos como reforzar el sistema inmunitario, aumentar el nivel de energía, potenciar la concentración y la memoria o mejorar el rendimiento deportivo, con la creencia de que mejoran la salud o ayudan a prevenir enfermedades.
El Departamento de Salud avisa que en algunos casos pueden ser un complemento a la dieta y que, en ningún caso, sustituyen a lo que comemos. Esto quiere decir que, aunque se tomen complementos alimenticios, hay que seguir una alimentación saludable.
Cómo hacer un uso responsable
Si consumimos complementos alimenticios, debemos seguir igualmente una alimentación saludable para proporcionar al organismo todos los nutrientes necesarios para un desarrollo y mantenimiento adecuados. En este sentido, es importante consumir mayoritariamente fruta, hortalizas, legumbres, frutos secos, cereales integrales, tubérculos y aceite de oliva virgen, además de beber agua.
También es imprescindible seguir las instrucciones de uso que aparecen en el envase. No pueden consumirse dosis superiores a las que se indican en la etiqueta, porque puede tener efectos perjudiciales para la salud, sobre todo si se alarga en el tiempo. Los complementos alimenticios pueden ser naturales, pero esto no implica que sean un producto seguro.
No dejar la medicación
Si estamos tomando medicación, debemos seguir haciéndolo. Los complementos alimenticios no sustituyen a los medicamentos. En este sentido, es necesario hacer caso a las indicaciones de los profesionales de la salud. El médico debe saber que estamos consumiendo complementos alimenticios para avisarnos si entran en conflicto con alguno de los medicamentos que tomamos.
Del mismo modo, si creemos que un complemento alimenticio nos ha provocado una reacción adversa, debemos avisar al equipo médico. También si debemos someternos a una operación y, en el caso de las mujeres, si están embarazadas o en período de lactancia. En ningún caso se pueden administrar a niños sin consultarlo antes con el equipo de pediatría.
No hay solución milagro
Es importante saber que los complementos alimenticios no son una solución milagro para la salud. Si hay algún producto que se vende de esta forma, debemos desconfiar de ello. Recordemos que son un complemento y, por tanto, la mejor solución es seguir una alimentación saludable. Del mismo modo, si compramos por internet, debemos vigilar con determinadas páginas y comprarlas siempre en portales de establecimientos autorizados, como las farmacias.
Productos retirados del mercado
En la web de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria (ACSA) se pueden consultar alertas de seguridad relacionadas con los complementos alimenticios. En muchos casos, estos avisos alertan de la presencia de sustancias farmacológicamente activas utilizadas para incrementar el vigor sexual, para favorecer el desarrollo muscular o para estimular la pérdida de peso, lo que le confiere la condición de medicamento aunque está comercializado como complemento alimenticio. Estos productos son comercializados sin la necesaria supervisión y control de las autoridades sanitarias y, por tanto, suponen un riesgo grave para la salud de las personas que los consumen.
Riesgo del consumo de complementos alimenticios
Para la población en general:
- El consumo excesivo de complementos alimenticios puede dar problemas por hipervitaminosis.
- El mayor consumo en dosis de las recomendadas puede tener efectos perjudiciales para la salud, sobre todo si se prolonga en el tiempo.
- La compra por internet.
Las mujeres embarazadas o que amamantan, los niños, las personas mayores y las personas enfermas sólo deben usar complementos si hay razones que lo justifiquen y siempre bajo supervisión médica.
Más información sobre los complementos alimenticios
En elcanal Salud, en el apartado de vida saludable, alimentos, hay un apartado entero sobre los complementos alimenticios.