Olèrdola, el corazón culinario de Almendro Origen
El obrador de Ametller Origen, ubicado en el Alt Penedès, lleva a la mesa el amor de la abuela y la calidad de los mejores ingredientes
Situado en el corazón del Alt Penedès, el obrador de Olèrdola es mucho más que una cocina: es el laboratorio donde toma forma buena parte de la propuesta gastronómica de Almendro Origen. Desde 2006, este espacio de 4.000 m² elabora tortillas, sopas, cremas, gazpachos, caldos y una amplia variedad de platos cocinados que llegan cada día a los establecimientos de Cataluña, con el mismo amor y cuidado que se pondría en casa. Seis años después, en 2012, la compañía inauguró la sección de lácteos para completar la oferta y reforzar el control de todo el proceso, desde el producto fresco hasta el plato final.
Sólo durante el último año, el obrador ha producido más de 5 millones de cremas, gazpachos y caldos; más de 13,3 millones de productos lácteos; más de 1 millón de tortillas, y más de 1,8 millones de platos preparados. Una producción que refleja no sólo la capacidad del equipo, sino también la dedicación y pasión que ponemos en cada receta.
La calidad es el ingrediente más importante. Antes de salir del obrador, todos los productos pasan controles exhaustivos de sabor, textura y valor nutricional: nunca se pondría en la mesa nada que no comiera nadie de la cocina. Y detrás de cada receta se encuentra un equipo de I+D+i liderado por Carme Vives, el "alquimista", que transforma la investigación y la curiosidad en nuevas propuestas gastronómicas. Cada prueba se convierte en un aprendizaje, cada cata en una mejora, pensado para que cada plato llegue al consumidor con la mejor experiencia posible.
Platos icónicos con corazón
Entre los platos icónicos del obrador, las crucíferas tienen un papel especial, sobre todo en invierno: el trinchado, la crema de brócoli y kale… recetas que conectan directamente con el origen agrícola del grupo y con la forma de entender la alimentación basada en producto de temporada y proximidad.
El obrador es, en definitiva, el corazón culinario de Almendro Origen. Aquí es donde la gastronomía toma forma, se transforma y se hace tangible. En Olèrdola, la cocina es más que un lugar de producción: es una forma de vivir la gastronomía, de cuidar a los consumidores y de poner en valor todo lo que ocurre desde el campo hasta la mesa. Es la gran cocina que acompaña cada día a las familias, con el espíritu de la abuela y la innovación del siglo XXI.