La soledad no deseada crece. Nuestra respuesta también
La Fundación Avismón trabaja desde hace 30 años con una red de voluntariado y socios para combatir la soledad no deseada de las personas mayores
La soledad no deseada de las personas mayores es una realidad urgente que no se puede ignorar. No son casos aislados: es el reflejo de una sociedad cada vez más atomizada, donde los vínculos comunitarios se debilitan. Desde Avismón planteamos una pregunta necesaria: ¿cómo afrontamos esta realidad para que las personas mayores no sean las grandes olvidadas de nuestra sociedad?
Este 2026 celebramos 30 años trabajando para combatir la soledad no deseada y construir una sociedad en la que envejecer no signifique quedarse solo. Lo hacemos a través del acompañamiento, la comunidad, la educación, la sensibilización y la promoción del envejecimiento activo.
Acompañamos a personas mayores en sus domicilios, hacemos seguimientos telefónicos, acompañamientos médicos y damos apoyo en gestiones y actividades cotidianas. Pero acompañar es mucho más que estar ahí: es escuchar, compartir, respetar las decisiones de cada persona y reforzar sus vínculos con el entorno.
Con tres décadas de trayectoria, Avismón cuenta con una red de cerca de 500 voluntarios y voluntarias que, junto con el equipo profesional, hacen posible esta tarea. No hace falta disponer de mucho tiempo para colaborar: dedicar dos o tres horas a la semana puede significar mucho para una persona que vive sola. Una conversación, un paseo, una visita o una llamada pueden romper el aislamiento y generar un vínculo que se mantiene en el tiempo.
También trabajamos para hacer comunidad y combatir los prejuicios asociados a la edad. Impulsamos actividades y celebraciones como Sant Jordi, Navidad o la Castanyada, promovemos la participación de las personas mayores y desarrollamos acciones de sensibilización y formación sobre el edadismo.
Para continuar haciendo posible esta tarea, necesitamos la implicación de todos. Puedes hacerte voluntario/a, asociarte, hacer una donación puntual o periódica, o contribuir dando visibilidad a nuestro trabajo. Cada aportación nos ayuda a mantener y ampliar los proyectos de acompañamiento y comunidad.
Aprovechamos el Día Internacional de las Personas Mayores como una llamada a la acción. Ante una realidad que crece, solo con la implicación conjunta de las instituciones, las entidades y la sociedad civil podremos reforzar los vínculos, dignificar el envejecimiento y evitar el aislamiento.
La soledad no deseada crece. Nuestra respuesta también. Y después de 30 años, seguimos creyendo que cada gesto cuenta. Porque combatir la soledad es una responsabilidad compartida y porque ninguna persona mayor debe quedarse atrás.