Desde la Agència Catalana de Turisme también impulsan el turismo de pantalla a través de diversas rutas de cine que invitan a vivir el país de una manera diferente. Proponen cinco grandes rutas que permiten entender cómo las producciones audiovisuales ayudan a reinterpretar el territorio desde una perspectiva cultural y experiencial. Cada ruta –la Cataluña rural, la costa, las ciudades, los destinos históricos y la arquitectura– dibuja una manera diferente de viajar utilizando el patrimonio fílmico como hilo conductor. Uno de los ejemplos es la ruta de la costa, que pasa, por ejemplo, por Cadaqués, Tossa de Mar, Begur o Lloret de Mar, fijándose en lugares como el caso de Cala Sa Boadella, que se transformó en una playa caribeña para Sahara, protagonizada por Penélope Cruz y Matthew McConaughey. El recorrido avanza por el Maresme, donde Arenys de Mar recreó la alta sociedad catalana de los años veinte en Vida privada, hasta llegar al Garraf, concretamente a Sitges, escenario de la serie ¿Quién es Erin Carter? Una ruta de costa que lleva hasta el Delta del Ebro, escenario donde U2 rodó el videoclip Vertigo. Pueden consultar las cinco rutas aquí.
De Cardona a Almería: Una ruta por los pueblos que han sido escenario de films
Nace la Red de Pueblos de Película, que quiere convertir en un nuevo polo de atracción pueblos pequeños con interés para aquellos que hacen turismo de pantalla
Barcelona¿Qué tienen en común localidades como Tossa de Mar, Cardona, Bielsa o Aýna? Pues, entre otras cosas, su innegable atractivo turístico, pero también el hecho de que han sido escenario de películas de referencia como Pandora y el holandés errante, Campanadas a medianoche, Palmeras en la nieve o Amanece, que no es poco. Son cuatro ejemplos de localidades que encajan perfectamente en lo que se denomina turismo de pantalla, una modalidad del turismo cultural que impulsa las visitas a destinos, paisajes o ciudades que han aparecido o están relacionadas con películas, series de televisión o producciones audiovisuales de todo tipo, como documentales, videojuegos o spots publicitarios, así como con eventos vinculados al mundo audiovisual, como festivales o encuentros temáticos. Es una tendencia al alza que está experimentando un importante crecimiento desde el nacimiento de las plataformas de streaming y que lleva a los espectadores a visitar aquellos escenarios donde se rodaron sus historias preferidas.
Se calcula que unos 80 millones de viajeros eligen sus destinos basándose en películas y series, y esto provoca un interesante impacto económico en las ciudades que han acogido los rodajes, ya que se fomenta un turismo sostenible que promociona la cultura y el patrimonio local a través de la industria audiovisual. Ciudades importantes como Barcelona, Girona, Madrid o Sevilla impulsan este tipo de turismo para atraer nuevos visitantes a través de sus Film Offices, y en este contexto ha nacido también la Red de Pueblos de Película, que con solo unos meses de vida ya reúne a una veintena de pueblos vinculados al turismo de pantalla de toda España.
Ana Alonso, presidenta de la Red, explica que el origen de la iniciativa viene de más lejos, concretamente de la acción que hace tres años impulsa la consultora Travelling Set, que trabaja de manera específica en el segmento del turismo de pantalla. Se dieron cuenta de que en el mundo rural o en pequeños municipios también hay un importante legado fílmico o audiovisual que no se acababa de visualizar y que, en ocasiones, se ha ido borrando. Por todo ello, vieron claro que había que impulsar un proyecto que permitiera "aprovechar este legado cultural para atraer visitantes o para que los mismos residentes puedan revisitar y poner en valor su ciudad". Alonso recuerda que España es una zona donde cada vez hay más rodajes, "y gracias a las plataformas de streaming hay mucho contenido rodado aquí que se ve en todo el mundo". Entienden que hay que aprovechar este impacto para proyectar y generar interés sobre estos destinos. Desde la Red ofrecen a los pueblos colaboradores asesoramiento, formación y encuentros para compartir experiencias, al tiempo que se les da apoyo para conseguir más visibilidad o crear rutas específicas, por ejemplo.
En definitiva, la presidenta de la Red de Pueblos de Película explica que la voluntad de la iniciativa, de la cual solo pueden formar parte localidades de menos de 20.000 habitantes, es ayudar a descubrir estos lugares mágicos donde las películas, las series, los directores y los actores han dejado su huella. Y remarca: "Cuando hablamos de turismo de pantalla, no hablamos solo de localizaciones, sino que pensamos también en otros atractivos ligados al mundo audiovisual como festivales de cine, museos, eventos temáticos o incluso en personas".
En el espacio web de la Red podéis encontrar los pueblos que se van sumando a la iniciativa, así como otros que todavía no forman parte pero que encajan perfectamente con la idea del proyecto. Las primeras dos localidades catalanas que se han incorporado a la Red son Cardona y Tossa de Mar.
- 'Campanadas a medianoche', de Orson Welles
- 'El arquero de Sherwood', de Giorgio Ferroni
- 'La cripta', de Cayetano del Real
- 'MalnaZidos', de Alberto de Toro
- 'Teresa', de Paula Ortiz
- 'Nero' (serie)
- 'Indiana Jones y la última cruzada', de Steven Spielberg
- 'Lawrence de Arabia', de David Lean
- 'Conan el Bárbaro', de John Milius
- 'Patton', de Franklin J. Schaffner
- 'Por un puñado de dólares', de Sergio Leone