Naturismo

El nudismo catalán vislumbra un futuro alentador

El relevo generacional en el mundo del naturismo y el activismo en las redes sociales tratan de mantener una práctica que en los últimos años ha ido en retroceso debido a la masificación de los espacios naturales

07/08/2026 - 07:02 h.

Un verano más, la playa de Illa Roja de Begur encabezará la cadena humana para defender la libertad y el respeto por los nudistas en este espacio. El caso más reciente por el cual esta cala se volvió conocida fue el conflicto que en 2021 estalló entre naturistas y los propietarios de un chiringuito que, ante la presión de asociaciones naturistas, tuvo que bajar la persiana. Esta cala es un espacio que se convirtió en todo un símbolo del movimiento nudista, y se transformó en un santuario del naturismo internacional durante la Transición, gracias al impulso de pioneros y grupos como el Club Català de Naturisme. A pesar de que esta práctica ha pasado por momentos bastante bajos los últimos años, y de que la media de edad acostumbra a ser bastante alta, cada vez son más los jóvenes que la reivindican como una liberación de la presión estética.

Iván Martínez es uno de ellos. Nacido en Badalona, este joven de 27 años decidió explorar este mundo como reacción a una educación conservadora y en medio de un proceso de aceptación del propio cuerpo. “De adolescente tenía muchos problemas de imagen corporal. El nudismo me ayudó a superar estas sensaciones y acepté que existe una diversidad de cuerpos, que todos son válidos”, explica. Ahora bien, los motivos que llevan a las personas a practicar el naturismo son tan diversos como el propio cuerpo humano. Por este motivo, Iván recomienda no saltarse el primer paso, y el más fundamental: investigar. “Empecé hacia el final de la adolescencia, a los 16 o 17 años. Los primeros pasos tampoco fueron en público. Vengo de una familia sin ninguna tradición naturista, y por eso empecé practicándolo en casa, asimilando mi realidad cotidiana en la intimidad con la desnudez”, subraya.

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Una vez cumplió la mayoría de edad, Iván se afilió al Club Catalán de Naturismo (CNN) para entrar en contacto con otros jóvenes con las mismas inquietudes. A pesar de la escasa popularidad del naturismo entre las nuevas generaciones, las asociaciones naturistas catalanas son todo un ejemplo en materia de actividades y de campañas de concienciación. A menudo acostumbramos a vincular el nudismo con la playa, pero la realidad es bien diferente. ¿Quién ha dicho que en invierno no se puede mostrar el cuerpo desnudo? El grupo de jóvenes del CNN organiza un montón de actividades en grupo para disfrutar de esta práctica, desde sesiones de spa naturista y encuentros para jugar a juegos de mesa en los meses más fríos, hasta rutas de senderismo naturista, yoga o dibujo “al natural”.

Iván asegura que el naturismo ha tenido un impacto profundamente positivo en la aceptación de su cuerpo. Por otra parte, incide en el hecho de que esta evolución desde la adolescencia hasta hoy no ha sido ni es lineal. “Al fin y al cabo, la sociedad te empuja hacia el otro extremo. Por mucho que estés determinado a aceptarte, siempre hay fluctuaciones. La manera como me percibo y percibo a los demás ha ido variando en este recorrido”, reconoce.

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“La hipersexualización está ahí y es muy difícil de ignorar. A menudo se manifiesta de una forma mucho más agresiva hacia el cuerpo femenino. Sin embargo, el cuerpo humano siempre estará vinculado al consumo, especialmente el de las mujeres. Si no se puede consumir, no es válido”, denuncia. Iván es muy activo en las redes sociales, donde hace un activismo consciente para mantener la buena praxis dentro de este mundo. Por el contrario, sufre de manera recurrente la censura en el entorno digital. “Es una balanza gris. Mientras en Instagram los contenidos que bailan al límite de la pornografía están aceptados, las cuentas naturistas siguen mal vistas”, matiza.

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Recomendaciones para iniciarse en el mundo del naturismo
  • Informarse con anterioridad, sobre todo de cómo son los lugares. Hay playas muy diferentes y los campings, también. Por ejemplo, detectar si se busca una experiencia más naturista y no un camping tan orientado al turismo de lujo. Hay que personalizar la experiencia para disfrutarla con las máximas garantías.
  • Introducirse en grupos y asociaciones y con gente de tu edad, como la FNNC o el Club Catalán de Naturismo.
  • Hacerlo acompañado y con gente de confianza, como la pareja o los amigos. Comunicarlo a los círculos íntimos para romper barreras.
  • En caso de conflicto con otros bañistas vestidos, evitar la confrontación e informarles sobre la señalización. En caso de que no funcione, informar a las autoridades correspondientes que estén en la playa.

El presidente de la Federación Naturista-Nudista de Cataluña (FNNC) y del Club Catalán de Naturismo (CCN), Segimon Rovira, a pesar de confiar en que sí hay un relevo generacional, no cree que las circunstancias políticas y sociales del momento contribuyan a mejorar las condiciones del naturismo. "Si comparo los tiempos cuando empecé respecto a los de ahora, veo que la sociedad no ha evolucionado tan positivamente como pensaba. Estamos en regresión en Europa. No es solo una cuestión de la exposición a las redes o de una hipersexualización del cuerpo, sino que también se ha instalado una deriva más conservadora en todo el continente y se está restringiendo la desnudez y la censura vuelve a abrirse paso".

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Si afinamos más, fenómenos como la exposición involuntaria a las redes sociales favorecen una hipersexualización del cuerpo que reprime a aquellos que quieren iniciarse en el mundo del naturismo. Un claro ejemplo lo encontramos en la playa de Sant Sebastià de Barcelona. A pesar de ser de tradición nudista desde la Segunda República, la masificación turística y la falta de señalización hacen cada día más difícil desprenderse del bañador sin ser susceptible de acabar en la galería de algún teléfono móvil ajeno. La capital catalana es el claro ejemplo de cómo las dinámicas urbanísticas y la falta de interés político casi los ha expulsado de la ciudad. La playa de la Mar Bella, en el barrio del Poblenou, es hoy la única que dispone de un letrero que hace patente que, efectivamente, se trata de un espacio nudista. Sin embargo, sigue siendo un espejismo ver bañistas desnudos entre los miles de personas que disfrutan felices de esta playa en bañador.

Los más jóvenes reconocen que cada vez es más difícil encontrar espacios donde sentirse cómodos para iniciarse en el naturismo. De hecho, la pandemia marcó un punto de inflexión. El desconfinamiento potenció la difusión de calas y playas apartadas, pero estas publicaciones a menudo omitían la información de que se trataba de un espacio nudista. Ahora, esta tendencia no ha cambiado. En Cataluña hay unas setenta playas nudistas aproximadamente, pero no todas tienen las mismas condiciones para empezar a practicar el naturismo.