Rocío Carrasco detalla cómo su ex y su hija intentaron mandarla a la cárcel

Los hechos se produjeron después de que ella fuera agredida por su hija cuando la niña tenía solo 14 años

BarcelonaLa emisión del noveno capítulo sobre la vida de Rocío Carrasco, llamado Todo se derrumbó dentro de mí, se ha centrado este miércoles de madrugada en cómo, después de las agresiones físicas y psicológicas que de manera continuada había estado sufriendo la protagonista de la docuserie a manos de su hija durante tres años, la entonces adolescente y el padre de esta, Antonio David Flores, la habrían intentado enviar a la cárcel. Según el relato de la hija de Rocío Jurado, después de la grave agresión que sufrió a manos de su hija en julio de 2012, la entonces adolescente –tenía 14 años– salió corriendo de casa y subió al coche del chófer que la tenía que llevar a la escuela y le pidió al conductor que la llevara a la comisaría de la Guardia Civil, cosa a la que el conductor se negó. Fue en ese trayecto cuando Rocío Flores llamó a su padre con un móvil que él le habría proporcionado para pronunciar la frase: "Ya está hecho". El chófer, que no la llevó a la comisaría sino a la escuela, proporcionó su testimonio ayer por la noche en el programa confirmando estos hechos.

Según el relato de Carrasco, una vez la niña estuvo en la escuela, su padre la habría ido a buscar para llevarla a la comisaría de la Guardia Civil de Tres Cantos, en Madrid, para interponer una demanda a Rocío Carrasco acusándola precisamente de lo contrario de lo que había pasado: de haber estado maltratando a su hija. Esa demanda, que era penal y habría podido comportar pena de prisión para la madre, no se resolvió finalmente hasta después de dos años, cuando fue archivada por la Audiencia Provincial de Madrid. En ese tiempo, Rocío Carrasco tuvo que recuperarse de las agresiones físicas y psicológicas de su hija mientras estaba pendiente de si un juez quizás la podía mandar a la prisión por un delito que, según las pruebas aportadas por ella esta madrugada, no había cometido. Mientras su hija la agredía, explicó Carrasco, la joven gritaba "¡No me pegues!" "Mientras me estaba pegando tenía el móvil abierto, el que le había dado su padre. Tenía el teléfono escondido y abierto", recordaba Carrasco de esos graves momentos.

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Carrasco ha asegurado esta madrugada que no denunció nunca a su hija por esos hechos tan graves pero que, cuando el juzgado la citó para declarar en relación a la demanda que le había interpuesto su hija, tuvo que explicar su dura realidad para no acabar en la prisión. Al conocer los hechos, la Fiscalía decidió actuar de oficio para aclarar la actualmente ya confirmada judicialmente agresión de la hija de Carrasco a su madre. "Al acabar mi declaración, la fiscal le dice a la juez que, de oficio, informe al juzgado de menores y se investigue a la niña por un presunto delito de maltratos de ella hacia mí", puntualizó Carrasco.

Doblemente víctima

"No es que tu hija te dé de una paliza, que ya es antinatural. Es que ha tenido la capacidad suficiente para trazar con su padre una línea a seguir. Se podrá recomponer [la relación entre ellas] pero partiendo de la base de que esta persona [el padre] no esté. Ni en su vida ni en la mía", resumía sobre el odio a la madre que se le habría inculcado a su hija, con la que ve complicada una hipotética reconciliación. "Hoy en día no puedo y la persona que lo pueda entender que lo entienda y la que no que no lo entienda. No puedo mantener ningún tipo de relación con una persona que tiene a la otra persona [su ex, Antonio David Flores] al lado, que ha intentado meterme en la prisión", explicó en relación a su ex y a la hija que comparten, a la que dibujó como una víctima de su padre. "Todo lo que he hecho por ella y por él, no lo he hecho por nadie más. Antes de verdugo [mi hija] ha sido víctima y todo el mundo se lo ha consentido. Y ahora se le consentirá más todavía", concluía la hija de Rocío Jurado.

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"No me duele tanto la paliza como el hecho de que ella me quería meter en la prisión. Me duele saber que una hija mía sea capaz de querer ver a su madre en la prisión por una cosa que no ha hecho", explicaba Carrasco después de hablar de la supuestamente falsa denuncia que le habría interpuesto la entonces menor de la mano de su padre. A la pregunta de si la ha perdonado, Carrasco respondió: "Se tendrá que perdonar ella cuando se dé cuenta [de todo lo que hizo], porque creo que a día de hoy todavía no se ha dado cuenta".

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