Woody Allen, sobre la crisis de la vivienda en Madrid: "Nunca he sido un director de causas políticas"
El cineasta rodará su próxima película a partir de la semana que viene en la capital española
BarcelonaWoody Allen está en Madrid para rodar su 51.ª película, que este jueves ha presentado en rueda de prensa acompañado por el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta de la comunidad madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Durante el acto dirigido a la prensa, se le ha preguntado sobre la crisis de la vivienda, que ha derivado en una acampada de protesta en la Puerta del Sol de Madrid. "No soy un cineasta de causas políticas. No tengo conocimiento sobre cuestiones políticas. Siempre he hecho películas sobre las relaciones entre personas, historias existenciales y románticas. Cuando me hacen preguntas sobre temas sociales o políticos, solo sé lo que leo en los periódicos. No tengo una mirada más profunda sobre la verdad de las cosas que una persona corriente. No soy la persona a quien preguntar estas cosas. Mi trabajo nunca ha sido político —ha respondido Allen—. Vivo en una casa en Nueva York, pero no sé nada sobre vivienda. De verdad, no soy la persona adecuada para contestar. A menos que haya algún problema del cual no sea consciente, uno vive en una casa, tiene a su familia y así pasa la vida", ha insistido el cineasta.
En la misma rueda de prensa en los Teatros del Canal, Allen ha explicado que se siente "profundamente" preocupado por "el auge del fascismo". "El mundo pasa por una fase muy crítica. Siempre me he opuesto al auge del fascismo en cualquiera de sus formas: tanto en el gobierno, por supuesto, como en el teatro, con la censura, y en cualquier otro ámbito", ha añadido Allen.
Woody Allen comenzará el rodaje de la nueva película el 5 de octubre en diferentes localizaciones de Madrid y Aranjuez. En la rueda de prensa también estaban el actor Peter Vives y la actriz Alexi Wasser, dos de los protagonistas de un filme, todavía sin título definitivo, que cuenta con un presupuesto de 12 millones de euros, incluida una aportación de 1,5 millones por parte de la Comunidad de Madrid, además de apoyo logístico del Ayuntamiento madrileño.
La película será la primera del director en tres años, desde que estrenó Coup de chance (2023) en Venecia. Allen, de 90 años, afirmaba en The Guardian en 2023 que el proceso de recaudar fondos para una película es un "dolor de cabeza", pero que no rechazaría ninguna oferta para financiar una porque todavía tiene "muchas ideas". El nuevo largometraje será la tercera producción de Allen que se rueda en España, después de Vicky Cristina Barcelona (2008) y Rifkin's Festival (2020), ambientada en el Festival de San Sebastián. "Dije que me jubilaría, y quiero hacerlo. Hacer películas es agotador, pero no podía rechazar la posibilidad de hacer esta película en Madrid, una ciudad apasionante", ha dicho Allen.